Amnistía Internacional - 14 de febrero del 2003

Liberia: Amnistía Internacional pide la liberación
de un destacado activista de Derechos Humanos
cuyo juicio está a punto de comenzar

Aloysius Toe debe ser puesto en libertad inmediatamente y sin condiciones, ha manifestado Amnistía Internacional hoy, 14 de febrero de 2003, cuando está a punto de comenzar el juicio, por un falso cargo de traición, de este destacado defensor de los Derechos Humanos.

"Aloysius Toe no ha hecho más que trabajar legítimamente en defensa de los derechos fundamentales en Liberia -ha señalado la organización-. No debe estar en prisión ni debe ser juzgado."

Aloysius Toe es miembro destacado del Centro Nacional de Derechos Humanos de Liberia, secretario general de la Coalición de Defensores de los Derechos Humanos de Liberia y director ejecutivo del Movimiento para la Defensa de los Derechos Humanos.

Su juicio va a comenzar hoy, 14 de febrero de 2003, por la mañana en la capital del país, Monrovia.

Fue detenido y acusado del delito por el que va ser juzgado el 4 de noviembre de 2002, cuando decidió salir después de casi una semana en la clandestinidad. Siete días antes, la policía había registrado su casa y se había llevado detenida a su esposa, que estuvo recluida brevemente; también fueron detenidos otros tres activistas de Derechos Humanos, que permanecieron recluidos varios días ante de ser puestos en libertad sin cargos.

El cargo de traición presentado contra Aloysius Toe parece estar basado en un documento del grupo armado de oposición Liberianos Unidos por la Reconciliación y la Democracia supuestamente encontrado por la policía cuando registró su casa.

El documento, que recibió al parecer por correo electrónico, es una declaración pública de dicho grupo que se ha difundido ampliamente, incluso en Internet, y enviado a gran número de personas dentro y fuera de Liberia. No se han mencionado más pruebas del delito de traición.

"El cargo contra Aloysius Toe es infundado -ha manifestado Amnistía Internacional-. Las autoridades liberianas deben dejarlo en libertad y poner fin a los persistentes ataques ilegítimos que sufren los defensores de los Derechos Humanos en Liberia."

Información general

Aloysius Toe fue detenido y acusado tras una campaña de una semana de duración emprendida en octubre del año pasado por la Coalición de Defensores de los Derechos Humanos de Liberia, que agrupa a unas veinte organizaciones de Derechos Humanos, para conseguir la liberación de varios activistas de Derechos Humanos, entre ellos Hassan Bility y Sheikh Sackor.

Hassan Bility, periodista del diario The Analyst, fue recluido en régimen de incomunicación sin cargos ni juicio tras su detención el 24 de junio de 2002. Al final, el 7 de diciembre de 2002, fue entregado a funcionarios de la embajada de Estados Unidos y sacado del país. Ya en Estados Unidos, contó las terribles condiciones en que había estado recluido y las brutales torturas a que había sido sometido.

Sheikh Sackor, director ejecutivo de Humanist Watch Liberia, se encuentra recluido en régimen de incomunicación desde el 25 de julio de 2002.

El Gobierno había acusado a ambos de pertenecer al grupo Liberianos Unidos por la Reconciliación y la Democracia y asegurado, al principio, que iban a ser juzgados bajo la jurisdicción militar. Sin embargo, no se presentaron cargos contra ellos, no se les permitió ponerse en contacto con un abogado ni se les llevó ante un juez, a pesar de haberse presentado varios recursos de habeas corpus en su favor.

Aunque el Gobierno anunció el 20 de octubre que iban a ser puestos en libertad -si bien con ciertas condiciones que debían aceptar-, ambos continuaron recluidos.

Las condiciones para su libertad no se hicieron públicas, pero se les advirtió que podrían ser detenidos de nuevo si no las cumplían.

Según informes, en el momento de la liberación de Hassan Bility, el Gobierno liberiano dijo que estaba dispuesto a entregar a otros detenidos a las autoridades estadounidenses.

Amnistía Internacional cree que la liberación de los activistas de Derechos Humanos que continúan detenidos, entre ellos Aloysius Toe y Sheikh Sackor, ha de ser inmediata e incondicional y no depender de la intervención de otros Gobiernos ni de la salida de los detenidos del país.