La Jornada - Jueves 10 de abril de 2003
Mata por "error" el ejército de Estados Unidos
a doce civiles afganos en Paktika
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Lamenta el Pentágono "el incidente" y expresa sus condolencias a los familiares. Agencia de EU asegura que más de ochocientas personas han fallecido por esas equivocaciones. Encuentran en Alemania polvo "sospechoso" en una carta; novecientas mil no fueron repartidas. DPA, AFP y Reuters Kabul, 9 de abril. El ejército de Estados Unidos mató hoy a doce civiles y provocó heridas a otros cuatro al atacar una casa particular en la provincia afgana de Paktika, cerca de la frontera con Pakistán, en un hecho que los militares estadunidenses dijeron "lamentar" por considerar que se trató de un "accidente" y un "error". Fuentes del ejército de ocupación confirmaron haber lanzado una bomba esta madrugada luego de que una "fuerza enemiga" acababa de hostigar un puesto de control afgano cerca de una base del pueblo de Shkin, hiriendo a cuatro milicianos afganos, y a raíz de ello pidieron apoyo de un avión de despegue vertical AV-8 Harrier. "Se localizaron a dos grupos de entre cinco y diez enemigos, y un Harrier disparó contra uno de estos grupos. El apoyo aéreo trató de atacar a otro grupo con una bomba de cuatrocientos cincuenta kilos guiada por láser. La bomba falló el objetivo y alcanzó una casa", explicó el ejército, y a continuación agregó que esa arma nunca dispara deliberadamente contra instalaciones civiles. En Washington, el jefe del estado mayor conjunto, general Richard Myers dijo: "lamentamos sinceramente este incidente", expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y agregó que se realizaría una "investigación" sobre el caso. Este tema de las víctimas civiles de los ataques estadunidenses ha causado controversia en la región, pues en plena guerra a fines de 2001 sobre Afganistán los militares de ese país solían bombardear sin mayores investigaciones atendiendo sólo a espías en tierra que denunciaban una vivienda de algún "enemigo". La agencia de ayuda estadunidense Global Exchange denunció que el año pasado a causa de estos ataques murieron a más de ochocientos civiles. El régimen afgano pro estadunidense de Hamid Karzai, impuesto tras el derrocamento del régimen talibán, declaró a la BBC que el número de muertos civiles era "menor de quinientos". Pero en uno de los incidentes más graves el gobierno afgano admitió que cuarenta y ocho civiles -en su mayoría mujeres y niños- murieron y diecisiete resultaron heridos cuando un avión AC-130 de Estados Unidos abrió fuego contra un convoy de vehículos que se dirigía a las celebraciones de una boda. En Buffalo, Estados Unidos, se informó que un estadunidense de origen yemenita identificado como Sahim Alwan admitió en un tribunal que en 2001 se reunió dos veces en Afganistán con el líder de la red fundamentalista Al Qaeda, el multimillonario Osama Bin Laden, por lo que se declaró culpable de cargos por brindar apoyo al grupo islámico extremista. De esta manera, el detenido se convirtió en el cuarto de seis estadunidenses de ascendencia yemenita en alcanzar un acuerdo con los fiscales del Gobierno sobre cargos de que formó parte de una célula "dormida" de Al Qaeda en Estados Unidos, y en el único que acepta haber conocido al líder de origen saudita. Por último, en Hannover, Alemania, se quedaron unas novecientas mil cartas sin repartir debido al hallazgo por un empleado del correo de que una de ellas contenía un polvo blanco "sospechoso", motivo por el cual los trabajadores postales fueron evacuados para que se investigue ante el temor de que contenga ántrax. |
Amnistía Internacional - 10 de abril del 2003
Afganistán: la seguridad de los civiles
debe ser prioritaria
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Amnistía Internacional ha pedido que se investigue sin demora la muerte de once civiles ocurrida el 9 de abril, al este de Afganistán y ha instado a que se tomen todas las medidas posibles para evitar ocasionar heridas o la muerte a civiles mientras continúan en el país las operaciones militares encabezadas por Estados Unidos. "La seguridad de los civiles debe ser prioritaria y es preciso tomar medidas urgentes para que no se repitan tragedias como ésta", ha declarado Amnistía Internacional. Según ha manifestado un portavoz militar de Estados Unidos, cuatro hombres y siete mujeres perdieron la vida al estallar una bomba en su casa, situada en los alrededores de Shkin, en la provincia de Paktika, al este de Afganistán; estas víctimas vienen a engrosar el creciente número de muertes causadas por los bombardeos de la coalición encabezada por Estados Unidos el año pasado. "Al seleccionar los objetivos militares y los medios para el ataque, las fuerzas de Estados Unidos deben tomar las precauciones pertinentes para proteger a los civiles", afirmó Amnistía Internacional. "No puede permitirse que la existencia de víctimas civiles, tanto en Afganistán como en Irak, se convierta en un mal menor de la guerra", subrayó la organización. |