La Jornada - Sábado 31 de mayo de 2003
Detienen a soldado inglés
que se tomó fotos torturando a prisionero iraquí
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"Consternado", el Ministerio de Defensa de Gran Bretaña. Otras imágenes muestran a militares británicos realizando actos sexuales cerca de los presos. NIGEL MORRIS - The Independent Londres, 30 de mayo. La policía militarizada interrogaba la noche de este viernes a un soldado británico que aparece en fotografías que lo muestran "torturando" a un prisionero de guerra iraquí. El Ministerio de Defensa confirmó que se trata de un miembro del primer batallón del Regimiento Real de Fusileros, parte de la Séptima Brigada Armada, también conocida como "Ratas del desierto". Se informó que una de las fotografías muestra al prisionero iraquí amordazado y envuelto en una red, colgando de una grúa conducida por el soldado. Según información oficial, otras fotografías, que fueron tomadas en el sur de Iraq, muestran a miembros del citado escuadrón ejecutando actos sexuales cerca de los prisioneros iraquíes. Si las acusaciones se confirman, implicarían una violación de la Convención de Ginebra, que exige que los prisioneros "sean protegidos de la violencia o la intimidación, de insultos y de la curiosidad pública". Un soldado que sea encontrado culpable de estos delitos por una corte marcial puede ser condenado a prisión, y ser despedido del ejército británico. Las acusaciones serían también una experiencia profundamente vergonzosa para el Ministerio de Defensa, que el jueves se declaró "consternado" por las acusaciones. Un vocero afirmó que la investigación llevará semanas, y enfatizó que ésta debe realizarse de la manera más profunda y exhaustiva posible. El Primer Regimiento Real de Fusileros, con base en Celle, Alemania, estuvo entre las fuerzas armadas que el pasado 6 de abril tomaron Basora, la segunda ciudad más importante de Iraq. Las acusaciones de tortura salieron a la luz pública cuando el soldado, cuyo rango no se ha precisado, llevó a revelar un rollo de película a un comercio en Tamworth, Staffs, durante sus días libres. El personal de la tienda denunció al soldado ante las autoridades y la policía civil lo arrestó. En este momento el acusado está bajo custodia militar, mientras la sección de investigaciones especiales de la Real Policía Militar lleva a cabo la investigación. El grupo de Derechos Humanos Amnistía Internacional advirtió que en ningún caso las acusaciones de tortura podrán "ser barridas debajo de la alfombra". Una vocera de la organización humanitaria aseguró: "Esperamos que dichas acusaciones sean tratadas con la mayor seriedad por los cuerpos investigadores. Es muy bienvenido el hecho de que el soldado en cuestión está bajo arresto y se ha abierto una investigación". Al afirmar que las acusaciones aún no han sido corroboradas, Paul Keetch, vocero del Ministerio de Defensa, afirmó: "La realidad es que en la guerra siempre existe el riesgo de que ambas partes cometan excesos. De vez en cuando, inclusive en el ejército mejor entrenado del mundo encontraremos manzanas podridas. Pero esto no debe distraernos del excelente trabajo humanitario que el ejército está realizando en Iraq". Las autoridades investigan también acusaciones de que el coronel estadunidense Tim Collins, quien ha sido elogiado por pronunciar un emotivo discurso ante las tropas antes de que comenzaran los combates, pateó, golpeó y amenazó a prisioneros de guerra iraquíes. El oficial rechaza tajantemente las imputaciones. La sección de investigaciones especiales averigua si son ciertas acusaciones de que Collins amenazó a un civil con una pistola, disparó al suelo para intimidar a transeúntes y ha disparado contra las llantas de vehículos que circulan por Iraq. Traducción: Gabriela Fonseca |