Amnistía Internacional - 5 de junio del 2003

Serbia y Montenegro: frustradas por posible encubrimiento
las acciones judiciales sobre un importante caso
de trata de personas con fines sexuales

Amnistía Internacional considera motivo de preocupación el desamparo en que ha dejado el sistema judicial de Montenegro a la víctimas de un notorio caso de trata de personas.

Recientemente se ha suspendido un juicio que había suscitado gran interés, al decidir la Fiscalía de Podgorica, capital de Montenegro, poner fin a las acciones penales entabladas contra el fiscal general adjunto montenegrino y otros tres hombres por su presunta implicación en un caso de esclavitud sexual.

La testigo principal, una mujer de veintiocho años de Moldavia, madre de dos hijos, sufrió a lo largo de más de tres años terribles abusos sexuales, durante los cuales le causaron graves lesiones, incluidas siete fracturas de huesos, dolorosas lesiones internas que le impiden estar sentada, cicatrices producidas por el uso de esposas, quemaduras de cigarrillos en los genitales y contusiones en la boca.

Denunció que varios políticos, jueces, agentes de policía y funcionarios públicos montenegrinos la habían torturado, junto con otras mujeres de Europa del este que, al igual que ella, habían sido víctimas de trata de personas y eran utilizadas como esclavas sexuales.

"Como consecuencia de la suspensión de las acciones penales se ha acusado de encubrimiento a las autoridades montenegrinas -ha manifestado Amnistía Internacional-. La trata de mujeres y niñas es un asunto grave, por lo que la suspensión de este caso a pesar de las detalladas pruebas y testimonios existentes no hace más que poner en entredicho el interés de las autoridades montenegrinas por combatir este comercio inhumano."

La organización de Derechos Humanos ha explicado:

"El relato de la testigo coincide con la terrible experiencia descrita por otras mujeres y niñas que han sido víctimas de esclavitud sexual. Salió de Moldavia para ir a Serbia en busca de trabajo. Al entregar el pasaporte, se convirtió en esclava, que pasaba de un 'amo' a otro como un animal, recibía habitualmente palizas y era obligada a tomar drogas, quemada y violada".

La mujer denuncia que, cuando intentaba escapar, la policía la entregaba de nuevo a su "amo". Al final, en noviembre de 2002, consiguió refugiarse en el centro de acogida para mujeres de Podgorica.

"Consideramos motivo de gran preocupación la presunta complicidad oficial en el empleo de mujeres y niñas como esclavas sexuales e instamos a las autoridades montenegrinas a abordar seria y urgentemente el asunto", ha manifestado Amnistía Internacional.

Información general

La trata de mujeres y niñas para obligarlas a prestar servicios sexuales ha experimentado un notable aumento en todo el mundo.

Se sabe que Montenegro y los Balcanes en general son lugares de tránsito y de destino de la trata de mujeres y niñas.

La mayoría de las víctimas proceden de Europa del este: se calcula que alrededor del sesenta por ciento de las mujeres y niñas que son víctimas de esta práctica en los Balcanes son de Moldavia, uno de los países más pobres de Europa.

Muchas de las víctimas son atraídas con promesas de trabajo como camareras o empleos similares en Europa occidental, pero acaban convertidas en esclavas sexuales, destrozadas física y mentalmente, en muchos casos, debido a las violaciones y la brutalidad extrema de que son objeto. A menudo son vendidas y llevadas de un lugar a otro constantemente.