Amnistía Internacional - 29 de julio del 2003
Myanmar (Birmania): la justicia, a prueba
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En su informe "Myanmar: Justice on Trial", Amnistía Internacional insta encarecidamente al Gobierno de Myanmar (Birmania) a poner a disposición judicial a los responsables del violento ataque perpetrado el 30 de mayo contra miembros de la Liga Nacional para la Democracia (LND). El informe también pide que Daw Aung San Suu Kyi, secretaria general de la LND, U Tin Oo, vicepresidente, y el resto de los miembros y simpatizantes del partido detenidos por expresar pacíficamente sus opiniones políticas sean puestos en libertad incondicional inmediatamente. "Nos preocupa mucho el violento ataque contra la LND y la posterior represión de todas las actividades políticas de oposición. Instamos al Consejo de Estado para la Paz y el Desarrollo (gobierno militar del país) a permitir que se abra sin demora una investigación independiente e imparcial de los hechos", ha manifestado hoy 25 de julio Amnistía Internacional, justo dos meses después de los incidentes. "Ahora más que nunca el pueblo de Myanmar necesita el apoyo de la comunidad internacional. Los miembros de Amnistía Internacional en Japón entregarán hoy una petición en la embajada de Myanmar en Tokio, firmada por decenas de miles de personas de todo el mundo. Esperamos que el Consejo de Estado para la Paz y el Desarrollo haga caso a este llamamiento a la justicia", ha dicho la organización. En el informe que se publica hoy, Amnistía Internacional hace un repaso de sus principales motivos de preocupación respecto a la administración de justicia en Myanmar, reflexionando sobre los comentarios del Consejo de Estado en respuesta a un memorándum que se les remitió. El informe abarca las siguientes áreas: detención y prisión preventiva, tortura y malos tratos de presos políticos, análisis de algunas de las leyes fundamentales en vigor relativas a los Derechos Humanos, condiciones de encarcelamiento y mecanismos para la investigación de las violaciones de Derechos Humanos. En el documento también se presentan al Gobierno recomendaciones detalladas sobre la reforma del sistema de justicia. "Mejorar el sistema de justicia llevará tiempo, pero debe ser prioritario si se quieren proteger los Derechos Humanos. Los sucesos del 30 de mayo muestran a las claras la necesidad de que haya una rendición de cuentas y se termine con la impunidad en Myanmar", afirma Amnistía Internacional. Un número desconocido de personas siguen detenidas tras el 30 de mayo, aunque, afortunadamente, el Consejo de Estado para la Paz y el Desarrollo anunció el 23 de julio la puesta en libertad de noventa y un detenidos tras los sucesos de ese día. Sin embargo, más de mil trescientos presos políticos siguen en las cárceles myanmaras, condenados tras juicios que distan mucho de cumplir las normas internacionales sobre garantías procesales, en aplicación de leyes que en la práctica criminalizan el derecho a la libertad de expresión. "Es fundamental -afirma la organización- que el Consejo de Estado aclare el paradero de quienes se encuentran 'desaparecidos' o están detenidos tras los sucesos del 30 de mayo. Además, liberar a todos los presos de conciencia y facilitar una investigación independiente son pasos que el Gobierno debe dar para comenzar a resolver la situación." Tras la violencia del 30 de mayo, varios miembros de la comunidad internacional han expresado su preocupación y pedido que se libere inmediatamente a Daw Aung San Suu Kyi y otros. La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ANSA), el Gobierno de Japón, la Unión Europea, Estados Unidos y el secretario general de las Naciones Unidas han condenado las agresiones y las detenciones. "Nos alegra que tantas naciones y organizaciones de todo el mundo hayan hecho estas declaraciones. La comunidad internacional debe seguir esforzándose de forma concertada y sostenida hasta que los problemas se resuelvan. Los myanmaros no deben caer en el olvido", ha dicho Amnistía Internacional. A fin de encontrar una solución a la crisis de Derechos Humanos de Myanmar, Amnistía Internacional expresó su total apoyo al trabajo de Razali Ismail, enviado especial del secretario general de las Naciones Unidas, y del profesor Paulo Sergio Pinheiro, relator especial sobre la situación de los Derechos Humanos en Myanmar. La organización insta al Consejo de Estado para la Paz y el Desarrollo a que coopere plenamente con ellos en el cumplimiento de sus mandatos, que incluyen visitas a Myanmar, y que les permita acceder sin trabas a las personas con quienes deseen entrevistarse durante sus visitas al país. Información general El 22 de mayo de 2003, Amnistía Internacional presentó un memorándum de veintinueve páginas al Consejo de Estado para la Paz y el Desarrollo tras la primera visita realizada por la organización al país, del 30 de enero al 8 de febrero de 2003. Desde entonces, la tensión política en Myanmar aumentó bruscamente durante la visita de la LND a la región del Alto Myanmar, que culminó con un violento ataque contra el partido el 30 de mayo. Daw Aung San Suu Kyi, U Tin Oo y otros miembros de la LND habían estado viajando por la región con el permiso del Consejo de Estado durante el mes de mayo. A medida que aumentaban las multitudes que se reunían para ver a los líderes del partido, se incrementaba la tensión entre la LND y la Asociación Unión, Solidaridad y Desarrollo, organización fundada, organizada y apoyada por el Consejo de Estado. La noche del 30 de mayo, unos doscientos miembros de la LND que viajaban por una carretera remota de Budalin a Dapaiyin, a las afueras de Monywa, en la división de Sagaing, fueron atacados por cientos de personas, según los informes pertenecientes a la Asociación Unión, Solidaridad y Desarrollo. Entre los atacados se encontraban Daw Aung San Suu Kyi y U Tin Oo. Todo indica que el ataque fue premeditado. Según una conferencia de prensa que dio el Consejo de Estado el 31 de mayo, en el incidente murieron cuatro personas y resultaron heridas cincuenta, pero informes no oficiales indican que el número de muertos es considerablemente mayor. En una zona rural, al caer la noche, los atacantes, armados con palos afilados, porras y barras de hierro, bloquearon la caravana de la LND y comenzaron a atacar a sus simpatizantes y a los vehículos en los que viajaban Daw Aung San Suu Kyi, U Tin Oo y otros dirigentes del partido. Los miembros de las juventudes del partido y otras personas trataron de proteger a los líderes, en algunos casos, según los informes, resultando heridos o muertos en el intento. Los informes también indican que muchos otros partidarios de la LND fueron golpeados por los atacantes, en varios casos hasta la muerte. Algunas personas lograron escapar, pero Daw Aung San Suu Kyi, U Tin Oo y muchos otros miembros y simpatizantes de la LND que lograron huir fueron detenidos más tarde. Pueden consultar también la versión completa de esta página. |