Amnistía Internacional - 7 de agosto del 2003
República Dominicana:
la policía dispara contra sindicalistas
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Amnistía Internacional está muy preocupada por los informes recibidos que señalan que la policía de la República Dominicana hizo una redada en una oficina sindicalista ayer, 6 de agosto, y abrió fuego contra los presentes con el fin de impedir una protesta, organizada para esa misma tarde en la capital, Santo Domingo. "Las autoridades deben llevar a cabo una investigación completa e imparcial de este preocupante incidente," dijo Amnistía Internacional. "Además, la organización insta a las autoridades a reiterar públicamente su compromiso con los normas internacionales que rigen el uso de la fuerza por los oficiales encargados de hacer cumplir la ley." Por los menos tres sindicalistas habrían sido heridos y hasta seis más, detenidos por la policía durante la redada en la oficina de la Central Nacional de Transportistas Unificados (CNTU) a las 3.30 pm. Un activista, Ramón Pérez Figuereo, habría sido tratado en el hospital de heridas múltiples de perdigones de escopeta en las caderas y en las piernas, así como trauma en el tórax y en el abdomen, al parecer después de haber sido golpeado por la policía cuando trataba de escapar. Los oficiales también habrían lanzado bombas lacrimógenas. No se sabe bajo qué cargos están siendo detenidos los sindicalistas. Ellos se habían reunido previamente a la celebración de la protesta, que estaba programada para las 5 pm. Información general Los sindicalistas estaban organizando una versión alternativa de la marcha que había inaugurado los XIV Juegos Panamericanos en Santo Domingo el 1 de agosto. La marcha alternativa, llamada Antorcha contra el hambre , estaba organizada en el contexto de meses de repetidas protestas a lo largo del país en contra del incremento del costo de la vida, subidas del precio del combustible y otros productos, los apagones, los recientes escándalos bancarios y el impacto de las medidas tomadas por el Gobierno dominicano para cumplir con los requisitos para un acuerdo posible con el Fondo Monetario Internacional. Los manifestantes han criticado el gasto gubernamental de la celebración de los Juegos a pesar de las dificultades económicas del país. Una protesta similar organizada el 1 de agosto de 2003 coincidiendo con la inauguración de los Juegos Panamericanos, con un caldero en llamas encima de pote de basura a modo de parodia de una antorcha, fue según informes dispersada por la policía según empezaba con bombas lacrimógenas y perdigones. La policía argumentó que los manifestantes no habían obtenido un permiso oficial para efectuar la marcha, mientras los organizadores insistieron en que la marcha había sido pacífica y que la policía había ejercido un uso de fuerza excesivo. |