La Jornada - Martes 13 de enero de 2004

Protestan ecologistas
por destrucción de la Amazonia ecuatoriana

Petroleras trasnacionales han devastado tierras de indígenas de Sarayaku, afirman. La región ha sido militarizada y sus habitantes agredidos, señalan.

CAROLINA GOMEZ MENA

Organizaciones ambientalistas y estudiantiles se manifestaron ayer ante la embajada de Ecuador en México para demandar que se detenga la entrada de empresas petroleras trasnacionales en el oriente del país sudamericano, pues han causado destrucción a la Amazonia ecuatoriana, han "devastado" las tierras de los pueblos indígenas que la habitan y propiciado la militarización de la zona.

Marina Alamo Bryan subrayó que desde los años setenta, luego de que el Gobierno de Ecuador abrió a la inversión privada la explotación petrolera, diversas trasnacionales, como Chevron, Texaco y Burlington, se asentaron en la región y construyeron oleoductos y pozos que "contaminan los esteros con sus residuos y erosionado las tierras".

Actualmente, la empresa argentina Compañía General de Combustibles San Jorge se aprestaba a explotar los yacimientos que se encuentran en el subsuelo del territorio perteneciente al pueblo indígena Sarayaku. Allí habitan cerca de dos mil nativos kichwa, cuyos territorios se extienden a lo largo de ciento treinta y cinco mil hectáreas de bosque húmedo tropical.

Los manifestantes señalaron que ante la resistencia del pueblo de Sarayaku, el pasado 31 de diciembre, Carlos Arboleda, ministro de Energía y Minas de Ecuador, amenazó con el comienzo de una intervención militar para garantizar el paso a las petroleras, refirió Alamo.

Alertó: "se espera que pasado mañana empiece la incursión armada", pero por lo pronto, desde ya hace un año se "bloqueó el río Bobonaza, y últimamente las vías terrestres también han sido afectadas".

En un acto simbólico en el que se pintó un mural, los inconformes refirieron que "los pasados 5 y 6 de diciembre, indígenas que se dirigían a una marcha pacífica de protesta fueron emboscados y golpeados".

Debido a que el presidente de Ecuador, Lucio Gutiérrez, se encuentra en México para participar en la Cumbre de las Américas, que se realiza en Monterrey, los demandantes piden el "cese de las hostilidades en contra de Sarayaku". Y es que hasta ahora "las autoridades, frente a los múltiples actos de violencia, se han mostrado indiferentes, y han argumentado que se trata de problemas locales, de conflictos entre comunidades".

Al resaltar que "Texaco -cuya concesión acabó en 1992- es la compañía que más daño hizo al entorno, pues abrió poco más de trescientos pozos, de los cuales más de doscientos continúan contaminando al estar mal cerrados", fustigaron la apertura petrolera en aquel país, pues "con ella sólo se han beneficiado las trasnacionales".