La Jornada - Miércoles 19 de mayo de 2004
Fueron detenidos cerca de Fallujah el pasado enero
Denuncian tres empleados de Reuters
maltratos del ejército estadunidense
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Reuters y AFP Bagdad, 18 de mayo. Las fuerzas estadunidenses golpearon a tres iraquíes que trabajaban para Reuters y los sometieron a vejaciones sexuales, burlas a su religión y humillaciones durante su detención en enero en un campo militar cerca de la ciudad sunita de Fallujah, relataron el camarógrafo Salem Ureibi; el reportero Ali Mohammed Hussein, y el chofer Sattar Jabar al-Badrani, este martes. Las víctimas contaron por primera vez a la agencia británica de noticias los abusos a los que fueron sometidos tras su liberación. Decidieron hacer público su testimonio después que el ejército de Estados Unidos señaló que no había evidencia de los tratos que sufrieron y tras la divulgación de las fotografías en la prisión Abu Ghraib, al oeste de Bagdad. Un periodista iraquí que trabajó para la cadena estadunidense NBC, y que fue retenido junto con el personal de Reuters, también declaró haber sido golpeado y maltratado, informó hoy la televisora. NBC añadió que Ali Mohammed Hussein declaró que le pusieron una capucha en la cabeza durante varias horas y que también lo obligaron a realizar ejercicios físicos desgastantes, le impidieron dormir y lo golpearon varias veces. Dos de los periodistas de Reuters relataron que fueron obligados a insertarse un dedo en el ano y luego chuparlo, y a colocarse zapatos en la boca, algo particularmente humillante en la cultura árabe. Los tres dijeron que fueron forzados a hacer gestos degradantes mientras los soldados reían, se burlaban de ellos y les tomaban fotos. Los hombres precisaron que no habían querido dar detalles públicamente con anterioridad debido a la naturaleza de los abusos. Los soldados los amenazaron con llevarlos al centro de detención estadunidense en la base de Guantánamo. El ejército de ocupación, en un informe emitido antes que se hicieran públicos los abusos en Abu Ghraib, dijo que no había evidencia que personal de Reuters hubiera sido torturado. El general Ricardo Sánchez, comandante de las fuerzas terrestres en Iraq, en una carta recibida por Reuters el lunes, pero fechada el 5 de marzo, indicó que tenía confianza en que la investigación fue "exhaustiva y objetiva" y sus resultados sólidos. El Pentágono todavía tiene que responder a un pedido del editor mundial de Reuters, David Schlesinger, de revisar las conclusiones del ejército sobre el incidente a la luz del escándalo en Abu Ghraib. Los abusos tuvieron lugar en la base Volturno, cerca de Fallujah, dijeron los empleados de Reuters. Mientras, Human Rights Watch denunció que el ejército estadunidense prohibió a organizaciones de defensa de los Derechos Humanos asistir este miércoles a la corte marcial contra el soldado Jeremi Sivits, de veinticuatro años, acusado de tomar fotografías de prisioneros iraquíes desnudos apilados formando una pirámide humana. Por otro lado, la revista alemana Stern indicó que soldados estadunidenses recibieron por escrito órdenes de torturar a prisioneros durante interrogatorios en Afganistán. Un reportero de la revista afirmó que tuvo acceso a documentos oficiales de una base militar estadunidense, en el sudeste de Afganistán, que constatan esas informaciones y pudo fotografiar estos archivos, que saldrán publicados en la edición de este miércoles. El uso de perros para intimidar a los presos, amenazas continuas y disparos de mortero son algunos de los métodos empleados para obtener declaraciones de los sospechosos, refirió la publicación. Por su parte, la policía militar británica detuvo a "por lo menos" un soldado como parte de la investigación sobre las fotos trucadas del periódico Daily Mirror que mostraba abusos contra prisioneros iraquíes, anunció el Ministerio de Defensa británico. El Mirror, uno de los periódicos más opuestos a la guerra en Iraq, conmovió a Gran Bretaña el 1 de mayo pasado con las fotos que mostraban a soldados británicos maltratando a prisioneros en Iraq. Sin embargo, poco después surgieron dudas acerca de la autenticidad de las imágenes. El viernes pasado el diario reconoció que fue "engañado" y su redactor jefe, Piers Morgan fue destituido; al día siguiente el Mirror, ofreció disculpas a sus lectores. A todo esto, Amnistía Internacional (AI) aseguró que la tortura no es reconocida como un delito en Italia, y denunció al Gobierno de centro derecha de Silvio Berlusconi de haber impedido la adopción de una importante ley sobre el asunto. AI invitó a la legislar sobre el tema a Berlusconi, quien a su vez pidió un "castigo ejemplar" para los militares estadunidenses que torturaron a prisioneros iraquíes. |