Centre d'Estudis per la Pau "J. M. Delàs", 15 - VI - 2004

El 11-M y Unión Española de Explosivos

Pere Ortega- publicado en Materiales de Trabajo, núm.24 (abril 2004)

El origen de los explosivos del horrible atentado que sembró de terror Madrid el pasado 11 de marzo tiene en el fabricante un lado obscuro que debe ser conocido. Al parecer los explosivos y los detonantes fueron robados de minas sin protección previamente suministradas por Unión Española de Explosivos, S. A. (UEE). Es bueno recordar que UEE tiene un largo curriculum de ventas de explosivos, espoletas, carcasas de bombas y minas personales, estas últimas hoy prohibidas en España.

UEE es un holding de empresas fabricantes de explosivos de carácter militar del que forman parte:

  • Explosivos Alaveses, S.A. (EXPAL). Factoría situada en Vitoria, noventa trabajadores. Actividad: investigación, producción y comercialización de bombas de aviación, granadas, morteros, munición y explosivos de minería.
  • Explosivos de Burgos, S.A. (EDB). Factoría en Merindad de Río Ubierna (Burgos), sesenta trabajadores. Actividad: fabricación de explosivos.
  • Fabricaciones Extremeñas, S.A. (FAEX). Navalmoral de la Mata (Cáceres), cuarenta trabajadores. Actividad: fabricación de componentes de explosivos.
  • Bresel [Bressel], S. A. Dieciocho trabajadores. Actividad: fabricación de componentes de explosivos.

Breve historia del grupo

UEE ocupa el primer lugar como fabricante de explosivos del Estado español y el cuarto lugar en el mundo.

A principios de los años 1980, la industria de armamentos en España vive un importante crecimiento. En esta época la industria química española estaba dominada por dos grandes empresas: Unión Explosivos Río Tinto, S.A. (ERT) y S. A. Cros.

Para conocer la Historia de Unión Explosivos Río Tinto (ERT) hay que remontarse a 1873 con la creación de The Río Tinto Company, empresa química británica dedicada a la extracción de cobre y pirita en Riotinto.

En 1954, esta empresa fue adquirida por capital español y pasó a denominarse Compañía Española de Minas Río Tinto.

En 1969 con la fusión de Minas Río Tinto y Unión Española de Explosivos (creada en 1896), nace Unión Explosivos Río Tinto convirtiéndose en el primer fabricante de productos químicos de España, con factorías repartidas por toda la geografía española y dedicada a la extracción de minerales, pero también a la fabricación de explosivos, abonos, plásticos y química orgánica e inorgánica.

Una rápida expansión hacia los sectores petroquímicos, papel, farmacia, alimentaria, editorial, inmobiliaria, etc., llevó a que el grupo en 1981 estuviera compuesto de setenta y cinco empresas filiales y asociadas.

ERT sufrió una fuerte crisis (once mil trescientos veinte millones de pesetas de pérdidas en 1982) que hicieron temer una suspensión de pagos.

En 1983 y 84 consiguieron, no obstante, negociar con bancos y preparar un plan de reestructuración que comportó fuertes desinversiones (en mayo de 1982 suponían ya treinta y cuatro mil ochenta y dos millones de pesetas). Sus acciones, que habían bajado mucho, se volvieron a recuperar.

Esta crisis afectó también, de forma indirecta a Explosivos Alaveses, ya que una parte de su capital pertenecía a ERT, S. A., a través de Unión Española de Explosivos.

Explosivos Alaveses, S. A. (EXPAL) fundada el 2 de febrero de 1946, había conseguido a principios de los ochenta una importante actividad exportadora.

En 1983 se cifraba en mil millones de pesetas, exportadas principalmente a Marruecos, Jordania y Argentina.

No obstante, en 1984 las ventas de la empresa habían bajado un trece por ciento debido a un descenso en las exportaciones. A este hecho hay que añadir la contracción del mercado interior que se hizo notar en 1985.

En 1986 la adquisición del grupo kuwaití, Kuwait Investiment Office (KIO), de Explosivos Río Tinto y de S. A. Cros, produce una gran transformación en el sector químico español.

ERT era poseedora del cuarenta por ciento de acciones de Esperanza y Cia., una importante empresa privada de armamentos situada en Markina (Vizcaya) dedicada a la fabricación de morteros y explosivos.

El 30 de junio de 1989, S. A. Cros absorbe a Explosivos Río Tinto, y nace la nueva empresa ERCROS, S. A., el principal accionista de la cual es el Grupo Torras (KIO) con un treinta y ocho por ciento del capital.

ERCROS, S. A. dirige un grupo de setenta y nueve empresas, entre las cuales se encuentra Unión Española de Explosivos, S. A.

Unión Española de Explosivos, S. A. (UEE) había sido refundada el 28 de julio de 1988. La totalidad de su capital fue adquirido por ERCROS, S. A., y de esta manera se convirtió en la cabecera de la división de explosivos de esta empresa.

UEE adquirió, por otra parte, la totalidad del capital de Explosivos Alaveses, S.A. Recordamos que también tenía como filiales a les empresas Explosivos de Burgos (EDB) y Sitec.

Entre 1990 y 1991, ERCROS atraviesa una importante crisis que la desplaza del primer lugar de la clasificación de ingresos de las empresas del sector hasta el lugar 67.

Se desprende de algunas de sus filiales y, en 1992 presenta suspensión de pagos conjuntamente con sus filiales Nicas, Agrocos, Industrias Químicas de Zaragoza y Fesa-Enfersa, con un pasivo para la casa matriz de cuarenta y dos mil quinientos setenta millones de pesetas. Durante el año 1992 se pone en marcha un plan de saneamiento que reducirá el grupo en un tercio.

Unión Española de Explosivos en 1990 facturaba un veinte por ciento de sus ventas al área de defensa. En 1993 la falta de pedidos la obliga a cerrar sus tres plantas.

Explosivos Alaveses, S.A. también se ve afectada por la falta de demanda desde 1990 en sus dos factorías de Álava. En 1992 el ochenta y cinco por ciento de sus ventas se efectuaban a clientes dependientes del Ministerio de Defensa y a las firmas del grupo UEE, Bresel [Bressel] y EDB. En 1993 cierra una de sus dos factorías.

En 1994 Unión Española de Explosivos es adquirida, a setecientas pesetas la acción, por el grupo holandés Pallas Invest, holding con capital del que participan Swiss Bank, AGF, Credit Lyonnais y Elf Aquitaine.

Por tanto en 1994 era ya el cuarto fabricante mundial, y líder en España en la fabricación de explosivos, con filiales en Australia, Ghana, Sudáfrica, Portugal y Estados Unidos.

Actualmente, Explosivos Alaveses, S.A. (EXPAL) está controlada en un cien por cien por UEE que, a su vez, pertenece al grupo Pallas Invest y tiene también como filiales del sector a Explosivos de Burgos (EDB), Fabricaciones Extremeñas (FAEX) y Bresel [Bressel].

Estas tres filiales están dedicadas íntegramente a la fabricación de diversos componentes de explosivos de carácter militar. El ensamblado y montaje final de la bomba lo lleva a cabo EXPAL.

UEE, ha sido el principal fabricante de las minas antipersonas en España y la principal suministradora de minas al ejército español, a su vez, fue ella misma, la beneficiada por el Ministerio de Defensa para la destrucción de las ochocientas veinticinco mil minas que poseía el Ministerio.

Asimismo, la empresa tiene un largo historial en el suministro de explosivos a países del Tercer Mundo. Entre sus clientes se cuentan países africanos y asiáticos.

Entre otros, y a través de EXPAL, suministró armamento a Iraq e Irán durante la guerra que enfrentó a ambos contendientes, y fue objeto de una investigación en 1984 por parte de Naciones Unidas por haber vendido a Iraq las carcasas de bombas químicas que contenían gas mostaza y nervioso que costó la vida a centenares de iraníes.

Durante esta etapa el exministro Josep Piqué fue un directivo importante del grupo ERCROS, y dirigió la empresa Erkimia, industria reiteradamente denunciada por vertidos incontrolados de substancias muy contaminantes al río Ebro.

Otra consideración relacionada con el suministro de explosivos a Iraq muestra la perversidad de las ventas de armas: en 1991, el régimen de Sadam Hussein invadió Kuwait y se supone que utilizó los armamentos vendidos por UEE. Es decir, el grupo kuwaití propietario de UEE estuvo suministrando armamentos que luego fueron utilizados para atacar al propio Kuwait.

Ahora, el 18 de abril, acabamos de recibir la noticia del anuncio por parte de la dirección de UEE, del cierre de EXPAL debido a la escasa carga de trabajo que sólo llegaba a cubrir un veinte por ciento del total de su capacidad de producción.

Celebramos la noticia, aunque lamentamos que los trabajadores puedan perder su empleo. Pero sobre este punto queremos recordar, que fue desde el Centre Delàs, entonces denominado Campanya Contra el Comerç d'Armes, donde en 1997 se intentó llevar a cabo un estudio de conversión de EXPAL de producción militar a civil, pues sabíamos de la crisis que atravesaban y nuestro intento podría haber sido de gran utilidad para los trabajadores y sindicatos en la búsqueda de una viabilidad para la empresa.

Cabe decir que fue precisamente el Comité de Empresa de EXPAL con representación de CCOO y UGT quien se opuso. Hoy, todo serán lamentaciones, pero deberían reflexionar sobre su decisión de entonces y la cuestión moral que se esconde detrás de unos productos que sirven para matar.