La Jornada - Domingo 20 de junio de 2004
Ataca EU presunto escondite
del jordano Zarqawi; 24 muertos
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Para favorecer electoralmente a Bush, la acción bélica en Fallujah, estiman analistas. Entre las víctimas hay mujeres y niños; protestas en la ciudad contra la incursión de Estados Unidos. En diferentes acciones mueren un soldado estadunidense, un guardia libanés y dos policías iraquíes. AFP, EFE, Reuters, The Independent y DPA Fallujah, 19 de junio. El ejército de Estados Unidos lanzó hoy en Fallujah un ataque contra miembros de la red del jordano Abu Mussab Zarqawi, supuestamente cercano a Al Qaeda, operación que dejó al menos veinticuatro muertos, entre ellos ocho mujeres y niños, así como veinte heridos, mientras en otros incidentes un soldado estadunidense, un guardia libanés y dos policías iraquíes perdieron la vida. "Fuerzas de la coalición realizaron un ataque contra un escondite que utilizaba la red de Zarqawi", declaró a la prensa el general estadunidense Mark Kimmit, jefe adjunto de las operaciones militares en el país ocupado. "La operación se llevó a cabo con armas de precisión, que destruyeron el escondite", dijo, y afirmó que "diecinueve personas murieron en el lugar o en sus inmediaciones". Habitantes de Fallujah, al oeste de la capital iraquí, que organizaron los funerales de las víctimas, afirmaron haber enterrado veinticuatro cadáveres; entre los muertos figuran ocho mujeres y niños. Enfurecidos residentes mostraron a los reporteros en el lugar los restos de las casas destruidas como evidencia del ataque estadunidense. Algunos acusaron a las fuerzas de ocupación de tratar de ocasionar el mayor daño posible disparando dos misiles al mismo tiempo. Zarqawi, de quien se sospecha que mantiene vínculos con la red, es considerado por los estadunidenses como el principal responsable de los sangrientos atentados en Iraq y de la decapitación del joven estadunidense Nick Berg. Las fuerzas de Estados Unidos ofrecen diez millones de dólares por la cabeza del jordano. Se trata del primer ataque de este tipo en Fallujah desde que los marines estadunidenses se retiraron de esa ciudad a finales de abril, luego que en la primera semana de ese mes más de seiscientas personas murieron en combates entre la insurgencia y las tropas de ocupación. Algunos analistas señalan que ante las desastrosas y constantes revelaciones de torturas a manos de efectivos estadunidenses contra presos iraquíes en Abu Ghraib, las conclusiones de la comisión independiente que investiga los atentados del 11 de septiembre de 2001, en las que se afirma que no hubo vínculos entre el derrocado Saddam Hussein y Al Qaeda, y tras el nulo hallazgo de las presuntas armas de destrucción masiva de Iraq, el presidente George W. Bush necesita desesperadamente ofrecer al electorado estadunidense un indicio de que las cosas progresan en la dirección correcta en Iraq, por lo que un operativo como el de hoy parece ser la táctica a seguir. Por lo pronto, un sondeo del instituto independiente Pew Research Center señala que cincuenta y siete por ciento de los estadunidenses estima que los esfuerzos de la administración Bush en Iraq van en buena dirección, lo que supone un aumento en relación con el cuarenta y seis por ciento registrado en mayo. Según Pew, el número de estadunidenses que se declara algo involucrado en los acontecimientos en Iraq aumentó a treinta y cinco por ciento, contra veintiséis por ciento de mayo. A su vez, el ejército de Estados Unidos informó de la muerte de un militar durante tiroteos, el viernes, con la resistencia en Bagdad. Su muerte eleva a seiscientos quince el número de efectivos estadunidenses abatidos desde el comienzo de la ocupación, el 20 de marzo de 2004. En tanto, mujeres iraquíes se manifestaron hoy contra las fuerzas estadunidenses y para apoyar al jefe radical chiíta Moqtada Sadr, en el suburbio capitalino de Ciudad Sadr, donde al menos veinte iraquíes murieron o resultaron heridos en enfrentamientos el jueves anterior. De igual forma, en Barcelona cientos de catalanes se manifestaron contra el Gobierno de Bush y la guerra en la nación árabe. En la sureña Basora, la guerrilla mató a un empleado de seguridad portugués. La policía dijo que una bomba colocada en una carretera estalló al paso de su vehículo: un agente policial iraquí también pereció y otro compatriota y un indio resultaron heridos. En Lisboa, un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores identificó al fallecido como Antonio José Monteiro Abelha, de treinta y seis años de edad, y señaló que trabajaba para una compañía iraquí de telecomunicaciones. También en Basora, la policía informó haber interceptado y neutralizado un coche bomba cerca de la sede de las fuerzas británicas. De su lado, por la inseguridad que impera en Iraq la empresa alemana de tecnología Siemens retiró a veinte técnicos, informó el diario Welt am Sonntag en su edición del domingo, citando fuentes cercanas. La retirada concierne sólo a colaboradores alemanes, ya que trabajadores de otras nacionalidades continuarán en Iraq para poner en marcha una red de telefonía móvil junto con el grupo kuwaití Wataniya Telecom, indicó la publicación. Un portavoz de la compañía se negó a comentar la versión. A todo esto, Estados Unidos y Gran Bretaña analizan un proyecto para enviar a Iraq una fuerza de la Organización del Tratado del Atlántico Norte integrada por tres mil soldados británicos, con el objetivo de apoyar al Gobierno provisional de ese país cuando tome el poder, indicó hoy el diario londinense The Guardian. El proyecto deberá recibir formalmente la aprobación de la coalición militar durante su cumbre en Estambul el 28 y 29 de junio, la víspera del traspaso de la soberanía a los iraquíes, el 30 de junio. |