El Periódico de Catalunya - Lunes, 12 de julio de 2004
Aniversario del episodio más sangriento de la guerra de Bosnia
Srebrenica entierra a 338 víctimas
de la matanza nueve años después
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Más de veinte mil personas asisten a la ceremonia en las afueras de la ciudad. La comunidad serbia muestra total desinterés por la conmemoración. SANJA MANDIC / France Presse - SREBRENICA Doloridos, con dignidad y sin incidentes, unos veinte mil musulmanes de Bosnia conmemoraron ayer el noveno aniversario de la matanza de Srebrenica, cometido por las fuerzas serbias en 1995. La emotiva jornada incluyó el entierro de los restos de trescientas treinta y ocho víctimas identificadas. Dirigiéndose a la multitud, Suleiman Tihic, representante musulmán de la presidencia tripartita de Bosnia-Herzegovina, afirmó que "la reconciliación es necesaria", pero "la verdad debe ser conocida y la justicia hecha". "Quienes son responsables de los crímenes cometidos en Srebrenica y en otros lugares del país deben ser detenidos y juzgados. Los criminales de guerra no pueden ser tratados como héroes nacionales", afirmó. KARADZIC Y MLADIC Tihic se refería a los principales responsables de las masacres, el jefe político de los serbobosnios, Radovan Karadzic, y el jefe militar, Ratko Mladic, los dos en fuga tras ser acusados de genocidio por el Tribunal Penal Internacional para la ex-Yugoslavia. Los serbobosnios los siguen considerando héroes. Al final de la ceremonia, los despojos mortales de las víctimas, que en el momento de su muerte tenían edades comprendidas entre los quince y los setenta y siete años, fueron enterrados envueltos en ataúdes verdes, el color del islam. Los restos fueron inhumados en el cementerio de Potocari, construido a las afueras de la ciudad, en una atmósfera solemne y dolorosa. Ese cementerio acoge, desde julio del 2003, los despojos de novecientas ochenta y nueve víctimas identificadas. Todavía quedan unos cinco mil sacos con restos que deben ser sometidos a pruebas de ADN. "Todos estos años he vivido con la esperanza de encontrar a mi hermano Husein, pero hoy sé que no lo veré jamás", manifestó Azemina Nuhanovic. Husein está enterrado ya en Potocari. Su esposo y otro de sus hermanos también murieron durante la guerra de Bosnia. Pese a todo, Nuhanovic regresó a Srebrenica en 1999 con sus cinco hijos. Pero su caso es atípico, porque sólo un corto número de los veintisiete mil musulmanes que vivían en la ciudad antes de la guerra han regresado. Dragan Cavic, presidente de la Republika Srpska -la entidad serbia que forma con la federación croato-musulmana la actual Bosnia- no asistió a la ceremonia porque se fue a Belgrado a la toma de posesión del nuevo presidente de Serbia, Boris Tadic. Para los musulmanes bosnios, esta decisión es un insulto, pese a las recientes declaraciones de Cavic calificando la matanza de "página negra" de la historia de los serbios. CRÍTICAS A TADIC Slavica Stojanovic, miembro de una ONG que milita en favor de la reconciliación y la paz, que asistió al homenaje a las víctimas acompañada por una cuarentena de serbios, criticó al nuevo presidente. "Hay trescientos sesenta y cinco días en un año, Tadic podría haber elegido cualquier otro para tomar posesión", declaró. Incluso en Srebrenica, los serbios mostraron desinterés por las ceremonias celebradas a pocos kilómetros de la ciudad. "Las víctimas serbias de la guerra han sido olvidadas, nadie habla de ellas", lamentó Vojislav, vecino de la localidad. |