Clarín, Jueves 2 - IX - 2004
Toman una escuela y amenazan con matar
a ciento treinta niños en Rusia
|
Es en Osetia del Norte, que limita con Chechenia. Unos veinte terroristas prochechenos, armados con bombas, retienen a trescientos rehenes. Dicen que hay chicos en las ventanas, como escudos humanos. MOSCÚ - AP, AFP, EFE, DPA y Clarín La pesadilla comenzó ayer antes de las diez de la mañana y no se sabe cuándo ni cómo terminará. En pleno acto de inauguración del año escolar, un grupo de unos veinte hombres y mujeres armados hasta los dientes irrumpió en una escuela del sur de Rusia y tomó como rehenes a al menos ciento treinta y dos chicos y decenas de padres y docentes. En total, habría unas trescientas personas cautivas en manos de terroristas prochechenos, según los servicios de seguridad rusos. Al cierre de esta edición ya llevaba casi veinte horas la toma de una escuela de la ciudad de Beslán, en la república rusa de Osetia del Norte, a cincuenta km de la frontera con la conflictiva Chechenia. El grupo comando, de entre quince y veinticinco personas encapuchadas y armadas con cinturones de explosivos y lanzagranadas, entró a sangre y fuego mientras alumnos y padres compartían una ceremonia antes del inicio de las clases. La policía informó que los secuestradores colocaron a varios chicos en las ventanas para usarlos como escudos humanos. "Toda la escuela está minada, por todas partes se han instalado explosivos", alertó el parlamentario Mijail Markelov, desde Beslán. En los primeros minutos del secuestro hubo una cantidad incierta de muertos, informaron los medios rusos. En un principio se habló de nueve, pero luego fuentes oficiales sólo confirmaron la muerte de dos adultos. Los secuestradores exigen la retirada de las tropas rusas de Chechenia y la liberación de presuntos rebeldes encarcelados en la vecina Ingushetia, informó el asesor del Kremlin para asuntos chechenos, Aslanbek Aslajánov. El grupo amenazó con volar la escuela si las fuerzas de seguridad lanzan un asalto para rescatar a los rehenes. Según el ministro del Interior de Osetia, Kazbek Dzantíev, los atacantes advirtieron que matarán a cincuenta niños por cada secuestrador que sea abatido y a veinte por cada herido. Esta violenta toma ocurre tras una semana marcada por atentados en Rusia. El martes, una presunta kamikaze chechena se inmoló en la boca de un subte, en pleno centro de Moscú, y mató a diez personas. Siete días antes, dos aviones rusos explotaron y cayeron casi simultáneamente en un doble atentado que se atribuyó un grupo islámico vinculado a los rebeldes chechenos que buscan independizarse de Moscú. Murieron noventa personas. El domingo, en Chechenia ganó las elecciones presidenciales el favorito del Kremlin, Alu Aljanov. Sucederá a Ajmad Kadirov, el presidente asesinado en mayo en esa república, en la que se libra una feroz guerra civil desde hace diez años. La escuela de Beslán, a cincuenta kilómetros de Chechenia, fue rodeada por un gran número de vehículos blindados y camiones del ejército. Más de mil personas, entre ellos padres desesperados, se apretaban contra los cordones policiales y exigían información. Las autoridades rusas dijeron que estaban en contacto con el grupo armado. Anoche, el médico Leonid Roshal llegó para actuar como mediador. Fue él quien medió en la crisis de los rehenes en el teatro Dubrovka de Moscú en octubre de 2002. Los terroristas rechazaron el ofrecimiento de agua y alimentos para los rehenes, dijo el jefe regional del Servicio Federal de Seguridad (FSB), Valeri Andreiev. El diario The New York Times informó que llamó a la escuela por teléfono y habló con un hombre que se identificó como portavoz de los rebeldes. Hablando dificultosamente en ruso con acento checheno, dijo que pertenece al Segundo Grupo de Salakhin Riadus Shakhidi, al parecer dirigido por el comandante rebelde checheno Shamil Basayev. El mismo que reivindicó la sangrienta toma del Dubrovka. En las últimas horas salieron de la escuela quince menores, al parecer porque lograron escapar. Versiones luego desmentidas señalaban que habían sido liberados. Por segunda vez en ocho días, el presidente ruso, Vladimir Putin, debió interrumpir sus vacaciones en el Mar Negro. Al aterrizar en el aeropuerto de Moscú se reunió con el ministro del Interior, Rashid Nurgaliev, y el jefe del FSB, Nikolai Patrushev, quienes luego viajaron a Beslán. El líder checheno en el exilio, Aslan Masjadov, se desvinculó de la toma de rehenes, pero consideró que "golpes de respuesta inhumanos y desesperados" como éste son responsabilidad del presidente Putin, según un comunicado difundido en la página web separatista Kavkaz Center. El Consejo de Seguridad de la ONU se reunió anoche en sesión de emergencia para debatir la situación, a pedido de Rusia. Desde Buenos Aires, el presidente Néstor Kirchner envió una nota a Putin para solidarizarse. |
Clarín, Jueves 2 - IX - 2004
TERRORISMO: LAS RAZONES DEL CAOS EN EL CÁUCASO
Una combinación explosiva
de petróleo, islam y separatismos
|
Hinde Pomeraniec La toma de la escuela en Osetia del Norte por parte de terroristas que reclaman la salida de las tropas rusas de Chechenia y la liberación de los rebeldes detenidos en Ingushetia dispone, de modo trágico, las piezas de una serie de conflictos religiosos, políticos y económicos, desarrollados a la sombra de Rusia hace años. CHECHENIA En el marco de un enfrentamiento de dos siglos por el separatismo que exigen los chechenos, el último capítulo viene escribiéndose desde hace diez años, primero con una guerra ordenada por Boris Yeltsin (1994-96) y luego por Vladimir Putin, en 1999. Con metodologías violentas cuestionadas por los organismos humanitarios, el Kremlin ocupa el territorio checheno. De población musulmana en su mayoría sunnita, la resistencia chechena ataca asiduamente blancos políticos y militares pro rusos. Rica en petróleo pero con una economía destruida por los años de guerra, mafias de nivel y también de poca monta, Chechenia es el lado oscuro del Gobierno de Putin, exitoso en lo económico y vistoso en su modo de enfrentar la corrupción, pero abofeteado por los separatistas en diversos frentes, cuando llevan su guerra a otro territorio. VLADIMIR PUTIN El presidente ruso es partidario de la mano dura y ha descartado el diálogo con los separatistas. Putin apunta siempre al "exterminio de las cucarachas chechenas". Ha hablado de "sacarlos de sus madrigueras" y de buscarlos "hasta en los retretes". En una entrevista con el diario Le Monde llevó su odio más lejos y dijo que incluso "a quienes proclamen su solidaridad con los bandidos, habría que estrangularlos." SHAMIL BASAYEV Líder de la guerrilla radical, Basayev fue el cerebro de varios golpes desaforados y sangrientos del terrorismo checheno. Su relación con Aslan Masjadov, ex presidente independentista y líder en el exilio, es turbia y cruzada por acuerdos de ocasión. Basayev profesa el wahabismo, forma del islam que se proclama original. En junio la guerrilla ingresó a Ingushetia en un ataque que dejó más de cincuenta muertos, con el fin de liberar a rebeldes detenidos en esa república. PETRÓLEO Toda la región del Cáucaso es rica en petróleo, una necesidad básica de los rusos pero también de Estados Unidos. Hay analistas que incluso creen que hay empresas petroleras estadounidenses vinculadas con la guerrilla chechena. Por la guerra en Chechenia, Rusia ha perdido el dominio de un oleoducto clave, el de Bakú. |
Clarín, Jueves 2 - IX - 2004
TERRORISMO: ANTECEDENTES
Secuestros y rescates con un alto costo en vidas
|
Los sucesos que rodean la toma de la escuela en la república de Osetia del Norte traen a la memoria el copamiento del teatro Dubrovka de Moscú y su trágico desenlace. Fue el 23 de octubre de 2002 cuando un comando de cuarenta y un guerrilleros chechenos suicidas, armados hasta los dientes, tomó el teatro por la fuerza en medio de un recital al que asistían cientos de personas. Durante dos días mantuvieron a cerca de setecientos rehenes. Los terroristas exigían la salida inmediata de los rusos de Chechenia. Fuerzas especiales rusas ingresaron por asalto y terminaron con el sitio, a un costo altísimo. Mediante un gas paralizante, los agentes rusos neutralizaron la acción de los guerrilleros y mataron a todos los miembros del grupo comando, pero también a ciento veintinueve rehenes. Hay más tomas espectaculares de rehenes que han hecho contener la respiración de las autoridades rusas. Y casi todas están relacionadas con el conflicto checheno. A fines de junio de 2001, un terrorista checheno secuestró cerca del aeropuerto de Mineralniye Vodi, en el sur de Rusia, un autobús de línea con cuarenta pasajeros. Un francotirador de la policía mató al delincuente después de horas de infructuosas negociaciones. En 1996 rebeldes chechenos atacaron Kisliar, en la república de Daguestán, tomaron unos tres mil rehenes y se acuartelaron en el hospital local. El operativo de rescate y los posteriores combates en Pervomaiskoie dejaron más de cien muertos. En junio de 1995, en la sureña Budionnovsk, un comando checheno irrumpió en un hospital y secuestró a más de mil personas. Un operativo de rescate montado por las fuerzas de seguridad puso fin al secuestro con un saldo de unos doscientos muertos. Un año antes, cuatro hombres se apoderaron en Piatigorsk, al sur del país, de un autobús con cuarenta ocupantes, entre ellos diez niños, en el cuarto episodio de este tipo en siete meses. Las autoridades rusas decidieron emplear por primera vez la fuerza para liberar a los cautivos. El saldo: cuatro mujeres rehenes y un secuestrador muertos. |