La Jornada - Viernes 10 de septiembre de 2004

Mueren nueve personas
en atentado a embajada de Australia en Yakarta

"Un mes de alerta nacional", declara el secretario de Seguridad Interior de EU. La acción, reivindicada por Jemaah Islamiyah; "las filas de coches bomba no acaban", amenaza.

AFP, Reuters y DPA

Yakarta, 9 de septiembre. Al menos nueve personas murieron y otras ciento ochenta y dos resultaron heridas este jueves por la explosión de un coche bomba frente a la embajada de Australia en Yakarta, a dos días del tercer aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, país que a su vez declaró un mes de alerta nacional.

El grupo Jemaah Islamiyah reivindicó el ataque contra la embajada australiana en un comunicado publicado en Internet, en el que amenazó con nuevos ataques contra intereses australianos.

"Hemos decidido ajustar cuentas con Australia, uno de los peores enemigos de Dios y del Islam (...), por lo que uno de los hermanos mujaidines logró llevar a cabo una operación-mártir con coche bomba contra la embajada australiana" en Yakarta.

"Aconsejamos al Gobierno de Australia que retire sus tropas de Iraq. Si nuestra demanda no es cumplida, le asestaremos numerosos golpes dolorosos, ya que las filas de coches bomba no acaban", agrega el texto, cuya autenticidad no ha sido comprobada.

Desde el primer momento, la policía local sospechó que Jemaah Islamiyah, ligada a Al Qaeda, era la autora del atentado.

Uno de los máximos responsables del grupo, el malasio Azahari Husin, es buscado por el atentado explosivo en Bali, en 2002, y por el ataque perpetrado contra el hotel Marriott de Yakarta, en 2003.

En total, doscientas dos personas, incluidos ochenta y ocho australianos, perdieron la vida en una discoteca de la turística isla de Bali, en octubre del 2002.

En agosto del año siguiente un coche bomba que explotó frente al hotel Marriott dejó doce muertos y decenas de heridos.

El ataque de este jueves se produjo dos días antes del tercer aniversario de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y Washington, y a un mes de las elecciones legislativas del 9 de octubre en Australia.

Indonesia, el país con más población musulmana en el planeta, también celebra elecciones el próximo 20 de septiembre.

El atentado también siguió a las recientes advertencias de Estados Unidos y Australia sobre la posibilidad de que los islamitas golpeen de nuevo a Indonesia.

El coche bomba estalló frente a la entrada de la embajada australiana a las 10:30 de la mañana, y destruyó totalmente la reja de metal y los vehículos estacionados en la acera; mató a un policía, un guardia y un taxista.

La onda expansiva causó daños y heridos en la periferia. Todas las víctimas son indonesios.

En Australia, el firme apoyo del Gobierno conservador a la invasión de Iraq por Estados Unidos es una de las claves de la elección legislativa de octubre próximo. El primer ministro de ese país, John Howard, dijo que su país no cederá al chantaje del terrorismo.

Por su parte, el canciller australiano Alexander Downer, quien llegó a Yakarta este jueves, aseguró que el atentado explosivo es un ataque deliberado contra los intereses australianos.

La Unión Europea condenó, en su conjunto, el atentado, además de que Madrid y París emitieron comunicados individuales de rechazo a esa acción terrorista.

El vocero de la Casa Blanca, Scott McClellan, afirmó que el presidente estadunidense, George W. Bush, "reafirma nuestra solidaridad con los gobiernos de Indonesia y Australia en la guerra global contra el terrorismo".

Tanto Australia como Estados Unidos advirtieron a sus ciudadanos la semana pasada que evitaran los hoteles occidentales en Yakarta. La embajada estadunidense dijo que su personal permanecerá en sus casas en estas fechas y operará de acuerdo a estrictas medidas de seguridad.

Por lo pronto, el secretario estadunidense de Seguridad Interior, Tom Ridge, anunció que septiembre será un "mes de alerta nacional", para alentar a cada compatriota a estar listo para enfrentar un eventual atentado.

Además del Departamento de Seguridad Interior, más de ochenta organizaciones y empresas privadas, así como los cincuenta Estados y territorios de Estados Unidos, "estimularán a los ciudadanos a tomar, desde ahora, simples medidas de precaución para que se preparen con su familia a enfrentar cualquier situación de emergencia".