La Jornada - Miércoles 22 de septiembre de 2004

Oscar Pereira publica libro sobre torturas y asesinatos

Militar retirado admite "prácticas bestiales"
en la dictadura uruguaya

DPA

Montevideo, 21 de septiembre. El general retirado uruguayo Oscar Pereira reconoció que durante la última dictadura militar en su país (1973-1985) las fuerzas armadas usaron prácticas "bestiales" como la desaparición y la tortura de opositores al régimen, según un extracto de un libro de su autoría publicado hoy por el diario local El Observador.

En el libro Recuerdos de un soldado oriental del Uruguay el general retirado sostuvo que "las torturas, asesinatos y desapariciones de personas durante el proceso cívico-militar" constituyeron un "procedimiento bestial" aceptado de "buen grado" por los militares uruguayos.

Pereira confesó que él y otros oficiales contribuyeron "fervientemente" a la "legitimación moral" de esas violaciones a los Derechos Humanos con el argumento de derrotar en forma rápida al "cruel enemigo" en un enfrentamiento que, dijo, los militares no habían iniciado ni querido.

Pereira aseguró que nunca empuñó el arma para matar ni torturó para obtener información durante la dictadura, pero admitió: "todos aceptamos de buen grado el procedimiento bestial" y las "injustificables aberraciones" que se cometieron durante ese periodo.

El militar retirado señaló que los oficiales involucrados en esos hechos fueron unos pocos, pero opinó que sus superiores también tuvieron responsabilidad en la violación de Derechos Humanos.

"Nuestro código establece que la supuesta ignorancia de los hechos no es causa para eximir la total responsabilidad del superior", señaló en el libro.

Pereira, que pasó a retiro en marzo de 2000, escribió que estuvo "mil veces preparado" para pedir perdón, pero aseguró que no lo hizo porque entre las filas de militares "predominaban los altaneros opinando que ni las instituciones ni los soldados" deben ofrecer disculpas por sus errores.

El general retirado señaló que comparte el sentimiento de los familiares de los desaparecidos y la necesidad de éstos de encontrar respuestas frente a esos hechos.

"Tenía la firme convicción de que el reclamo se mantendría durante toda la vida" porque la demanda moral de los familiares de desaparecidos no se resolvió" con la Ley de Caducidad (de amnistía) a los militares que cometieron violaciones de los Derechos Humanos durante la última dictadura en Uruguay.