El Mundo - Lunes, 27 de Septiembre de 2004

ENCUENTRO DE DEFENSORES DEL MENOR

La pobreza, el problema más grave
que sufren los niños iberoamericanos

EFE

MADRID.- La pobreza es el principal problema que afecta a los niños de muchos países latinoamericanos, y del que derivan otros muchos como el absentismo escolar, el trabajo infantil o los malos tratos, según han puesto de relieve los participantes en el primer Encuentro de Defensores del Menor Iberoamericanos.

El encuentro, convocado por la Oficina del Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, muestra las grandes diferencias en los problemas que sufren los niños a un lado y al otro del Atlántico.

Muchas de estas dificultades están asociadas a la pobreza existente en muchos sectores de la población, resaltaba esta mañana el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Pedro Núñez Morgades, quien apuntó que la mejora de esta situación "se logra con dinero".

Por ello, propuso que las administraciones alcancen la cifra del 0,7% del Producto Interior Bruto en cooperación para el desarrollo, para que parte de estos recursos fueran dedicados a la infancia y porque "invertir en menores es invertir en nuestro presente y en nuestro futuro".

Absentismo escolar, trabajo infantil, explotación sexual, comercio de menores para la adopción internacional o el tráfico de órganos son algunas de las realidades que amenazan cada día a buena parte de los doscientos millones de niños iberoamericanos y que están sido expuestas por los participantes en el encuentro.

En Latinoamérica, el porcentaje de menores de edad sobre el total de la población es alto, y oscila entre el treinta y tres por ciento en Chile hasta cifras que superan el cincuenta por ciento, mientras que en la Comunidad de Madrid sólo uno de cada cinco personas tienen menos de dieciocho años.

Para todos ellos, la educación es "la clave" para superar muchos de sus problemas, "aunque es difícil educar a los que están pasando hambre", ha reconocido Núñez Morgades.

Familias desintegradas

Especialmente grave es en algunos países la situación familiar que está creando el fenómeno migratorio. "Las familias quedan desintegradas, debido a que uno o los dos padres del niño trabajan en el extranjero", ha señalado la directora nacional de Defensa de los Derechos de las Mujeres, la Niñez y la Adolescencia de Ecuador, Rosario Utrera.

"Las remesas que llegan de sus padres, un dinero fácil, ha desubicado a nuestros jóvenes, que lo despilfarran", ha explicado Utrera, quien expresó su deseo de que el Gobierno de su país "facilite" el regreso de los emigrados, "porque nos hacen falta para cuidar de los niños y para que trabajen en Ecuador".

Otros delegados han hecho hincapié en el rechazo a la adopción internacional, "porque no ayuda a los niños, que pueden sufrir rechazo por ser diferentes en la sociedad que los acoge y porque "el menor tiene que dejar de ser un 'souvenir'".

El encuentro, en el que participan representantes de doce países (Bolivia, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Paraguay, Uruguay y Venezuela) -faltaron Perú y Colombia, que habían sido convocados- continuará hasta el miércoles.