Amnistía Internacional - 8 de octubre de 2004
Jamaica: el ejército debe cooperar
en la investigación de los homicidios
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Las pruebas materiales encontradas en las autopsias y en el lugar de los hechos apoyan los relatos hechos por los testigos de las muertes de Sandra Sewell y Gayon Alcott, según ha afirmado hoy 8 de octubre Olivia Streater, investigadora de Jamaica de Amnistía Internacional, al anunciar los resultados preliminares de la organización, que asistió como observadora a las autopsias. "Ahora -afirmó Olivia Streater- hay mucha presión sobre las autoridades militares y policiales de Jamaica para que se aseguren de que los soldados expliquen detalladamente lo que hicieron y, si dispararon, por qué y cuándo. Si las pruebas indican que se trató de ejecuciones extrajudiciales, el caso deberá ser presentado ante un juez". Derrick Pounder, perito médico de fama mundial y catedrático de Departamento de Medicina Forense en la Universidad de Dundee, asistió como observador a las autopsias de Sandra Sewell y Gayon Alcott en nombre de Amnistía Internacional. También visitó el lugar de los hechos, sucedidos el 19 de septiembre en August Town. "Sandra Sewell murió al instante de un tiro disparado con un rifle militar", afirmó Pounder. "Las circunstancias generales no indican que supusiera una amenaza para la vida de los agentes en el momento de los hechos". "Le dispararon por la espalda. Los testigos afirman que estaba agachándose para evitar los disparos; por tanto, al menos aparentemente, se corroboran sus declaraciones", continuó Pounder. "Gayon Alcott recibió dos disparos, el primero en la calle y luego otro durante la persecución, según los testigos. Los resultados de la autopsia apoyan esta versión." El detallado informe de Derrick Pounder sobre sus conclusiones se presentará a las autoridades si éstas lo solicitan. La organización también presentará un memorándum con sugerencias al Gobierno de Jamaica para realizar mejoras que no requieren grandes inversiones en los servicios de autopsia forense. Históricamente, las investigaciones sobre las denuncias de uso excesivo de la fuerza por parte de soldados, como la paliza que causó la muerte a Michael Gayle en 1999, han fracasado al no proporcionar el ejército información precisa y completa. "En una reunión celebrada en marzo de 2003, el jefe del estado mayor del ejército jamaicano aseguró a una delegación de Amnistía Internacional que no se tolerarían abusos contra los Derechos Humanos a manos de los soldados y que todas las denuncias de tales abusos se investigarían minuciosamente", afirmó Olivia Streater. "El ejército debe cumplir ahora este compromiso cooperando plenamente con las investigaciones policiales". Información complementaria El doctor Pounder observó si las autopsias se llevaban a cabo de conformidad con los principios del Manual sobre la Prevención e Investigación Eficaces de las Ejecuciones Extralegales, Arbitrarias o Sumarias, de las Naciones Unidas (Nueva York, 1991). El 19 de septiembre de 2004, miembros de la Fuerza de Defensa de Jamaica presuntamente mataron a la activista comunista Sandra Sewell y a Gayon Alcott, futbolista de veinte años, en August Town, St. Andrew. Según los testigos, los soldados abordaron a Alcott porque estaba fumando marihuana y le dispararon en el estómago. Al intentar evitar los disparos, le volvieron a disparar. Al parecer un soldado disparó contra Sandra Sewell cuando ésta trataba de protegerse del fuego. A Amnistía Internacional le siguen preocupando los frecuentes informes de homicidios a manos de miembros de las fuerzas de seguridad, muchos de los cuales parecen ejecuciones extrajudiciales, y los elevados índices de criminalidad. Más de mil personas han sido asesinadas en Jamaica desde el 1 de enero de este año. Al menos nueve policías han sido acusados de asesinato. En 2003 al menos ciento trece personas murieron a manos de agentes de la policía jamaicana. Pueden consultar también la versión original de esta página. |