ABC - Sábado, 9 de octubre de 2004

Ochenta millones de niños africanos
serán vacunados en cuatro días contra la polio

Un millón de voluntarios participan desde ayer en una de las mayores campañas de salud pública de la historia en veintitrés países del África subsahariana.

GONZALO ZANZA

MADRID. La Organización Mundial de la Salud (OMS) había fijado como objetivo irrenunciable la erradicación de la poliomielitis el próximo año. Sin embargo, diversos brotes de la enfermedad transmisible en trece países han estado a punto de arruinar la apuesta sanitaria.

Por este motivo, la agencia sanitaria de Naciones Unidas comenzó ayer la que se ha convertido en una de las mayores campañas de salud pública de la Historia: vacunar a ochenta millones de niños en tan sólo cuatro días en veintitrés países del África subsahariana.

Para hacerlo posible colaboran en el programa un millón de voluntarios con una misión: proteger a los niños menores de cinco años frente a las discapacidades incurables que causa el virus.

Pero estos ochenta millones sólo representan una tercera parte de los doscientos cincuenta millones de niños que la OMS quiere vacunar en los próximos meses en esos veintitrés países africanos y tres más asiáticos (India, Paquistán y Afganistán).

Al frente de la iniciativa está David Heymann, quien protagonizó en 2003 uno de los mayores éxitos de la agencia de Naciones Unidas, como fue detener la epidemia de neumonía asiática sin que llegase a convertirse en una pandemia mundial.

La OMS y Heymann han trabajado en dos frentes para hacer posible esta campaña: recoger fondos y, lo que es, incluso, más difícil, convencer a autoridades y líderes religiosos.

La fuerza de los rumores

"Hace un año, África estaba a punto de erradicar la polio", advirtió el epidemiólogo. Pero falsos rumores sobre supuestos efectos de esterilidad provocados por las vacunas en el Estado de Kano, al norte de Nigeria, truncaron la campaña de vacunación.

El resultado no fue otro que el resurgimiento de la enfermedad en Nigeria (597 casos durante este año de los 786 registrados en el mundo) y los países que la rodean, donde existe una baja cobertura de la inmunización.

A este hecho se suma otro, como es que en seis (India, Paquistán, Níger, Afganistán, Egipto y Nigeria) la poliomielitis es endémica, aunque hace seis años lo era en ciento veinticinco.

La OMS ha invertido en estas campañas, desde 1988, más de tres mil millones de dólares procedentes de la comunidad internacional -incluida España-, aunque ahora requiere otros doscientos más para llevar a cabo campañas transfronterizas de inmunización antipoliomielítica similares a partir del 18 de noviembre y a lo largo de 2005.

Vacunar entre disturbios

Bajo las cifras subyace ese millón de colaboradores que ya se han desperdigado en veintitrés países.

Van dotados de portavacunas refrigerados con hielo y sobre todo de mucha voluntad para vencer las contrariedades.

Por ejemplo, los disturbios que afectan a varios países complicarán el acceso a los niños en zonas de Liberia y Sudán.

O una vez ante la casa donde se cobijan varios menores, los voluntarios tendrán que vencer las reticencias de las familias.

Pese a tener el apoyo de los líderes tradicionales, desde el emir de Kano y el sultán de Sokoto (Nigeria) hasta los jefes tribales de Burkina Faso y países limítrofes, los impedimentos son moneda constante.

Tanto como la rapidez con la que es capaz de extenderse esta enfermedad, inherente a buena parte del territorio africano por la escasa cobertura sanitaria y por los constantes desplazamientos de millones de personas empujadas por guerras y hambrunas.