Amnistía Internacional - 18 de octubre de 2004

Bahamas: tortura, malos tratos
y devolución de solicitantes de asilo

Según los informes, unos detenidos haitianos y cubanos, entre los que hay niños, están siendo golpeados y torturados por soldados en el centro de detención de Carmichael, en Bahamas.

Varios haitianos se fugaron el 9 de octubre del centro, que se utiliza para recluir a solicitantes de asilo e "inmigrantes ilegales".

Durante los dos días siguientes, según los informes, los soldados golpearon repetidamente a varios detenidos haitianos adultos, al parecer como represalia por la fuga.

Algunos detenidos resultaron heridos de gravedad, pero pese a ello, según los informes, a todos les negaron la atención médica.

Todos los detenidos a los que golpearon han sido devueltos desde entonces a Haití, pero otros que permanecen en el centro corren peligro de sufrir nuevos actos de violencia.

El 1 de octubre, los solicitantes de asilo cubanos René Mendoza Banos y Jorge Luis Conde fueron brutalmente golpeados con porras, según indican los informes, por soldados, que también los sometieron a un simulacro de ejecución, apuntándoles con un arma a la cabeza.

Los informes indican que estos hombres son miembros del partido político prohibido Partido Democrático 30 de Noviembre, y que abandonaron Cuba para escapar del acoso policial.

El 10 de octubre, varios detenidos cubanos, algunos de ellos niños, fueron obligados, según los informes, a permanecer de pie contra una valla en el interior del campo entre las tres y las cinco y media de la tarde, sin agua y a una temperatura de unos treinta grados centígrados.

Amnistía Internacional considera que esto y los simulacros de ejecución constituyen tortura.

En el centro hay al menos cinco niños, de entre tres y nueve años de edad. Según los informes, uno de ellos lleva recluido en el centro más de seis meses. Bahamas ha ratificado la Convención de la ONU sobre los Derechos del Niño, que establece que los niños sólo deben ser detenidos como último recurso y durante el tiempo más breve posible.

Según los informes, la tuberculosis está muy extendida entre los detenidos, a quienes se niega el tratamiento médico y, al parecer, no se les permite un acceso adecuado a la comida y el agua.

Los informes indican que varios de los detenidos desean pedir asilo. Sin embargo, parece ser que muchos no han tenido acceso a abogados, o al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Amnistía Internacional teme que las condiciones del centro tengan como finalidad persuadir a los detenidos para que abandonen sus solicitudes de asilo, y teme también que los solicitantes corran peligro de ser devueltos a sus países sin que se escuchen sus argumentos.


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