La Jornada - Jueves 18 de noviembre de 2004
Indignación por el asesinato de un iraquí herido
EU ''lamenta'' la acción del marine; el camarógrafo que grabó el hecho, bajo amenaza
|
El embajador estadunidense en IraIraq, John Dimitri Negroponte, calificó de "lamentable" el incidente en el que un marine mató de un disparo a un iraquí aparentemente herido y desarmado en una mezquita de Fallujah, pero afirmó que el hecho no afectará la determinación de su país de "liberar" a la ciudad sunita. El camarógrafo Kevin Sites, quien captó las imágenes en las que el militar remata al combatiente herido, recibió ataques y amenazas por Internet, debido a su "traición". Por lo pronto, el Comité Internacional de la Cruz Roja anunció que investigará la ejecución del combatiente iraquí, y aclaró que los mandos estadunidenses examinan "si el infante de marina actuó en defensa propia o violó el código militar", informó el vocero del comité, Florian Westphal. "Hasta ahora no sabemos nada más de lo que vimos por los medios", añadió el vocero. Las imágenes grabadas por Sites, contratado por la NBC e "incrustado" en el tercer batallón del primer regimiento de infantería, muestran el interior destruido de una mezquita, en la que yacen varios combatientes heridos, adonde llegó el contingente en relevo de un anterior grupo militar que atacó a insurgentes ocultos en el templo. Uno de los cuerpos yacía cubierto con una manta. Un marine se acercó y exclamó: "Se está haciendo el muerto, respira". Dijo esto otra vez, levantó su rifle automático, le disparó en la cabeza al hombre y finalmente declaró: "Ahora sí está muerto". En las pantallas estadunidenses estas imágenes se transmitieron sólo hasta el momento en que el marine apunta el arma, pero quienes lo han visto completo señalan que el cuerpo del hombre en el suelo se convulsiona al recibir el impacto y puede verse una mancha de sangre formándose en la pared, detrás de él. "Nadie puede estar feliz ante un incidente como éste, pero lo importante es que nos encargaremos del individuo en cuestión", dijo Negroponte a la prensa durante su primera visita a Ciudad Sadr, un empobrecido enclave chiíta en Bagdad. "Se está analizando el caso y adoptaremos todas las medidas necesarias bajo nuestro sistema de justicia militar." El embajador agregó: "No creo que esto refleje de manera alguna la calidad y el calibre de los excelentes jóvenes, hombres y mujeres, que están sirviendo en Iraq". Negroponte señaló que la "extrema importancia de la liberación" de Fallujah radica en que "combatientes extranjeros serán privados de un santuario y una base que han usado como plataforma para lanzar actividades terroristas en el resto del país." "Tenemos proyectos de reconstrucción por más de cien millones de dólares, que serán puestos en marcha tan pronto sea liberada la ciudad. Tenemos la esperanza de que en Fallujah se tenga una vida mucho mejor", concluyó el embajador. Expertos en Derecho Internacional estadunidenses comentaron que el marine pudo haber actuado en defensa propia ante el peligro de que el combatiente tuviera un arma o una bomba, y que en todo caso el dictamen dependerá de si el insurgente puede o no ser considerado prisionero de guerra. La Convención de Ginebra reconoce los derechos de los prisioneros de guerra, y la obligación del ejército captor de no abusar de ellos. Es de esperar que los defensores del marine señalen que si el hombre no estaba muerto y no estaba en custodia ni en un hospital, era aún un combatiente enemigo. La portavoz del CICR insistió en estos días en que el Derecho Internacional prohíbe ataques contra personas heridas y que todo herido o enfermo debe ser tratado con humanidad, y ser llevado a donde pueda recibir atención médica pues de hecho está ya fuera de la lucha. Agencias noticiosas recogieron testimonios de la indignación que las imágenes provocaron entre los iraquíes, que aún no han olvidado las fotos de los abusos estadunidenses en la prisión de Abu Ghraib. Ahmed Khalil, tendero bagdadí señaló que en la televisión no se veía una sola arma tirada en mezquita, y por tanto qué prueba existe para el público de que los hombres eran combatientes. Maysoun Hirmiz, cristiana de treinta y seis años, dice que la promesa de que el caso será investigado no la consuela: "Van a hacer lo mismo que con los soldados que cometieron abusos de iraquíes en Abu Ghraib, que siguen libres disfrutando sus vidas, aunque destruyeron las vidas de otros". Por otra parte, la página de World Net Daily presenta en exclusiva la "denuncia" de que el camarógrafo Kevin Sites, trabajador free lance contratado por NBC, "es un activista contra la guerra cuyas fotos de prisioneros iraquíes han aparecido en al menos un sitio antibélico de Internet" llamado Images Against War, con base en Alemania. Sites es acusado de fomentar, mediante sus fotografías "simpatía hacia el enemigo estadunidense y antipatía hacia el personal militar de Estados Unidos". La página recoge también ataques contra Sites aparecidos en Images Against War. "Es el más bajo de los traidores, cuyo derecho a respirar en este momento sólo se debe a nuestros valientes soldados, a los que él seguramente odia", afirma uno de ellos. "Lo más noble que puedo decir de ti es que eres un traidor y un simpatizante de los terroristas. Diría que me das lástima, pero sería mentira. Espero que tu traición a los marines te persiga en todo momento", es otro de los ataques. Otro lector sentencia: "Te deseo buena suerte cuando viajes con nuestras tropas. Después de lo que has hecho, la vas a necesitar". |