El Mundo - Viernes, 3 de Diciembre de 2004

DÍA INTERNACIONAL DE LA ABOLICIÓN DE LA ESCLAVITUD

Mam aboga por abolir la prostitución
para erradicar el tráfico de mujeres

EFE

MADRID.- "La única solución para poner fin al tráfico de mujeres es la abolición de la prostitución", ha afirmado Somaly Mam, Premio Príncipe de Asturias de Cooperación y presidenta de la ONG Acción por las Mujeres en Situación Precaria, con motivo del Día Internacional por la Abolición de la Esclavitud.

Somaly Mam ha hecho estas declaraciones en la rueda de prensa previa a su ponencia en la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Oportunidades del Congreso de los Diputados y ha lamentado además que "en pleno siglo XXI, la esclavitud todavía no se haya abolido".

Necesaria toma de conciencia de las autoridades

Mam ha explicado que el objetivo principal de su intervención en el Congreso es que "las autoridades públicas tomen conciencia del problema del tráfico de mujeres y de niños", del que son víctimas entre dos y cuatro millones de personas cada año, según datos de las Naciones Unidas.

Ha añadido que formulará unas recomendaciones a los diputados como que "no se criminalice a las mujeres en situación de prostitución, ya que constituiría una doble victimización contra ellas" y, sobre todo, que "no se legitime la industria sexual mediante la legalización de la prostitución".

Otro culpable: el turismo sexual

Recordó que el turismo sexual es otro de los responsables del tráfico de mujeres, por lo que quiso llamar la atención de los Gobiernos para que "incrementen las leyes extraterritoriales que permitan la persecución de los agresores sexuales en sus países de origen".

"En Europa, el tráfico está aumentando y España es uno de los mayores países de tránsito", ha indicado. Víctima de este tráfico, Mam fue vendida como esclava en varias ocasiones antes de emigrar a Francia, país de origen de su marido, por las amenazas de muerte que recibía de proxenetas camboyanos.

Ayudar desde la propia experiencia

Mam ha afirmado que su propia experiencia es lo que le da la fuerza de luchar pero admitió que "los traumas nunca se superan", "hay que aprender a vivir con la ansiedad, el insomnio, la falta de autoestima y la depresión".

La ONG de Somaly Mam trabaja en diversos países de Asia del Sureste donde acogen a las mujeres "rescatadas" en centros de la asociación que asumen un seguimiento médico, "ya que la mayoría está infectada por VIH", y una . "Cuando se acaba su formación, llega el difícil momento de la reinserción en la sociedad".