La Voz de Galicia - Sábado, 11 de Diciembre de 2004
Estados Unidos dio comida podrida
a los presos de Abu Ghraib
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El jefe del estado mayor británico culpa a la prensa del ataque a la compañía Black Watch. Un tribunal de Estados Unidos condena al sargento que mató a un civil iraquí de dieciséis años herido. MICHAEL DUNLEA (agencias Londres / Washington) Los prisioneros iraquíes en poder de las fuerzas estadounidenses en el centro de detención de Abu Ghraib (al oeste de Bagdad) fueron obligados a consumir regularmente alimentos escasos y en pésimo estado de conservación, con las consiguientes intoxicaciones y diarreas, suministrados entre finales de 2003 y principios de este año por un contratista privado, según denunció el jueves la organización no gubernamental californiana CorpWatch en un comunicado. Según la organización, aparte del estado lamentable de los alimentos, que solían estar podridos, sucios y con rastros de bichos y de ratas, los víveres eran escasos, ya que la empresa encargada del suministro -controlada por un civil estadounidense, Ray Parks, que fue asesinado el pasado mes de febrero en una emboscada cuando se dirigía a Bagdad- apenas cubría unos cientos de raciones para la creciente población carcelaria de Abu Ghraib. Además, ayer se supo que un sargento estadounidense asesinó a un joven iraquí de dieciséis años de edad, la víctima más joven de los casos de violación del código militar por parte del Ejercito de Estados Unidos en Iraq. El militar, Johnny M. Horne, de treinta años, declaró ante un tribunal castrense que disparó contra el adolescente después de que éste resultara herido en los combates que enfrentaron en agosto pasado a las tropas norteamericanas y los rebeldes chiíes en el barrio bagdadí de Ciudad Al Sadr. La declaración se produjo tras la comparecencia de testigos, en todos los casos compañeros de Horne, que aseguraron que el sargento acabo con la vida del joven iraquí para evitar el sufrimiento de la víctima, que afirmaron no habría sobrevivido a sus heridas. El sargento se declaró culpable después de alcanzar un acuerdo para evitar la pena de cadena perpetua que le facilitará una condena de un máximo de diez años de prisión. Polémica con los medios Por otro lado, el jefe del estado mayor conjunto británico, el general Michael Walker, reactivó el viernes el debate sobre el papel de los medios de comunicación en zona de guerra cuando sugirió que su trabajo favoreció ataques al regimiento de los Black Watch. "Estoy seguro que la cobertura de la prensa facilitó la tarea de los que querían organizar el ataque", declaró el general Walker, en referencia a la muerte de cinco miembros del regimiento durante su misión en el Campamento Dogwood, cerca de Bagdad. Por último, en referencia al proceso electoral abierto en Iraq, la comisión independiente que se encarga de gestionar los comicios decidió ayer ampliar el plazo para la presentación de candidaturas hasta el próximo miércoles. Se trata de la tercera y "última" prórroga, con la se pretende "dar la oportunidad de que se presenten más listas", según el portavoz de la comisión, Farid Ayar. |