Actualidad Wanadoo, 16 - XII - 2004

'Ladrones de Infancia'

Se triplica el número de denuncias por pornografía infantil en Internet

Agencias

El número de denuncias sobre el acceso a pornografía infantil en Internet se ha triplicado en los últimos tres años en España, según los datos de la ONG Protégeles, que ha pasado de recibir quinientas llamadas al mes en 2001 a recoger alrededor de mil quinientas mensuales en 2004.

El director de esta ONG, Guillermo Cánovas, participó ayer en San Sebastián en la presentación del libro "Ladrones de inocencia", en el que esta entidad recoge información sobre las pautas que sigue el pedófilo para captar menores a través internet, consejos para que los padres eviten estas situaciones e información para detectar posible abusos.

El director de Protégeles, organización que trabaja por la seguridad del menor en las tecnologías de la información y de la comunicación, explicó que hace tres años pusieron en marcha una línea telefónica y una dirección electrónica para que los ciudadanos que se encontraran con pornografía infantil en internet pudieran denunciarlo de forma anónima.

Precisó que durante estos tres años han recibido un total de veintiocho mil novecientas denuncias y han identificado unas mil novecientas noventa comunidades de pedófilos, que pueden tener desde cinco miembros hasta cuatro mil, aunque matizó que normalmente estas comunidades son internacionales.

Cánovas afirmó que aunque España no es un país productor de pornografía infantil, sí es un consumidor "importante", algo alarmante según el director de "Protégeles", ya que "si no hubiera esta demanda, no existiría tampoco la oferta".

Guillermo Cánovas recordó que gracias a la línea de denuncia se han podido llevar a cabo importantes operaciones policiales, como una efectuada en 2002, en la que detuvieron a alrededor de veinte mil personas de cien países.

Cánovas manifestó, no obstante, que si bien la mayoría de personas que encuentra pornografía infantil en internet lo denuncian, también hay otras que no lo hacen y comienzan a consumirla.

Explicó que normalmente estos individuos suelen ser consumidores habituales de pornografía que han desarrollado "tolerancia", es decir, que cada vez buscan imágenes más duras que les exciten, de manera que poco a poco se acercan a la pornografía infantil, y terminan convirtiendo a los niños en objetos sexuales.

Cánovas señaló que la red se ha convertido en un medio por el que el pedófilo no sólo desarrolla diferentes técnicas de acercamiento, como introducirse en chat para niños y hacerse pasar por uno de ellos hasta conseguir datos personales del menor, sino que además permite a estos individuos conocerse, intercambiar información e imágenes, e incluso crear comunidades, de manera que refuerzan su conducta sexual.

El libro "Ladrones de Infancia" pretende informar a padres y educadores sobre esta amenaza para los menores, por lo que se han recogido las pautas que siguen los pedófilos, diferentes normas de seguridad para proteger a los menores, información para detectar posibles abusos sexuales, así como datos sobre la legislación vigente en España sobre delitos de pornografía y abuso infantil.