Amnistía Internacional - 23 de diciembre de 2004
Corea del Norte: temor de tortura y ejecución
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Se ha sabido recientemente que el ciudadano norcoreano Park Yong-chol fue devuelto en secreto desde China en octubre de 2004. No se ha sabido nada más de él desde su devolución, y corre grave peligro de ser torturado y posiblemente ejecutado. Park Yong-chol cumplía una condena de dos años de cárcel por su papel en la organización del "incidente de Yantai", en el que un grupo de treinta norcoreanos trataron de llegar por mar desde China a Corea del Sur. Cumplía la pena en la cárcel de Weifeng, provincia de Shandong, y se esperaba que quedara en libertad en enero de 2005. Park Yong-chol fue una de las cinco personas detenidas por organizar el intento de fuga. De ellas, tres ya han quedado en libertad y la cuarta, ciudadana surcoreana, sigue en prisión. Los treinta norcoreanos fueron detenidos en la ciudad de Yantai, provincia de Shandong, y la mayoría han sido desde entonces devueltos a Corea del Norte. Es probable que estén retenidos en duras condiciones, e informes sin confirmar afirman que varios cumplen largas penas en kwallisos (campos de trabajo para presos políticos). Amnistía Internacional se mantiene al tanto de su situación. En Corea del Norte es probable que Park esté detenido en muy malas condiciones, sometido a largos interrogatorios, durante los cuales hay peligro de que sea torturado. También corre peligro de ser condenado a una larga pena en un kwalliso, o incluso a muerte. Al parecer le preocupaba mucho esta última posibilidad. INFORMACIÓN GENERAL Según las leyes norcoreanas, cualquiera que cruce ilegalmente "una frontera de la República" se expone a una condena de hasta tres años en un kwalliso. Esta ley vulnera claramente el artículo 12.2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, en el que Corea del Norte es Estado Parte, según el cual "toda persona tendrá derecho a salir libremente de cualquier país, incluso del propio". Hay informes no confirmados según los cuales al menos un norcoreano devuelto por China fue ejecutado este año. Tres miembros de una familia de Corea del Norte fueron devueltos de China en agosto de 2003, torturados y más tarde condenados a penas de prisión de entre cinco a diez años en un kwalliso. No se ha sabido nada de ellos desde octubre de 2004. La grave falta de alimentos en Corea del Norte ha obligado a decenas de miles de personas a cruzar la frontera con las provincias nororientales de China. Muchas de estas personas permanecen en las zonas fronterizas, viviendo en condiciones atroces: no hablan chino, no reciben apoyo ni protección del Estado y son víctimas de violación y otras formas de explotación. Miles han sido repatriadas a la fuerza por las autoridades chinas, que en octubre de 2004 afirmaron que habían adoptado una política de "tolerancia cero" frente a los norcoreanos en China, tras detener a al menos sesenta y dos norcoreanos en Pekín. Si desean más información, consulten Persecuting the Starving: The Plight of North Koreans Fleeing to China. Pueden consultar también la versión original de esta página. |