El Periódico de Catalunya, 5 - I - 2005
La OMS alerta del peligro
de una "catástrofe sanitaria" por el tsunami
UNICEF alerta del peligro de secuestro de los niños huérfanos por el tsunami
|
La OMS advierte de que cincuenta mil afectados pueden morir si no les llega rápido agua potable. La escasez origina colas de más de mil personas para conseguir alimento en aldeas de Sri Lanka. GINEBRA / BANDA ACEH La Organización Mundial de la Salud (OMS) cifró ayer en quinientos mil el número de heridos por el maremoto del 26 de diciembre y alertó de una "catástrofe sanitaria" si el agua potable no llega rápidamente a las zonas más afectadas, donde más de cincuenta mil personas podrían morir enfermas y sumarse a los 145.029 muertos oficiales que reconoció ayer un portavoz de la ONU. "Si los problemas de distribución de agua potable y de saneamiento no se resuelven tememos la aparición de epidemias", declaró la portavoz de la OMS, Fadéla Chaïb. Esta funcionaria negó que se hayan detectado ya casos de cólera, pero sí reconoció "un aumento de casos de diarrea en campos de desplazados en Sri Lanka y la India". "Una simple diarrea puede matar a un niño en horas si se deshidrata", alertó. Desplazados hacinados En otras zonas han aparecido casos de neumonía y problemas respiratorios y estomacales por el hacinamiento en los campos de desplazados. En las próximas semanas podrían aparecer enfermedades como la malaria y el dengue transmitidas por los mosquitos que se concentran en las aguas estancadas, informa Reuters. A pesar de la llegada de toneladas de medicamentos, equipos médicos y pastillas para depurar el agua, el problema está en la distribución. Las zonas más remotas continúan inaccesibles porque los tsunamis acabaron con las carreteras y puentes y, en países como Sri Lanka, las lluvias tropicales que están provocando inundaciones entorpecen aún más la labor. "Los problemas para distribuir los víveres son aún enormes", aseguró el director del Programa Alimentario Mundial, Jeff Taft-Dick. La ayuda sólo puede llegar en helicópteros a algunas zonas srilankesas. "Hay tanta gente que tiene sed que algunas botellas de agua lanzadas desde helicópteros no van a solucionar el problema" se quejó Velnayakam, del pequeño pueblo de Koddkaikallar. En otras aldeas se forman colas de más de mil personas para acceder a agua y comida. La distribución de ayuda humanitaria se vió ayer afectada, además, por el accidente de un avión al aterrizar en el aeropuerto de Aceh (Indonesia). Este aeródromo tuvo que ser cerrado durante varias horas, impidiendo el aterrizaje de decenas de aparatos con ayuda que debía distribuirse en esta zona, una de las más afectadas por el maremoto. Ciudades inaccesibles En algunas ciudades de esta región, la ayuda aún no ha llegado por las dificultades de acceder a las urbes. "El número de víctimas en Meulaboh es inimaginable", aseguró Aitor Lacomba, director en Indonesia de una ONG. Se cree que un tercio de la población (ciento veinte mil habitantes) ha muerto. Varios equipos de Cruz Roja están en las afueras, pero todavía no han podido entrar en la ciudad. "Todavía puede haber miles de cuerpos bajo las ruinas", explicó una responsable de esta entidad. UNICEF alerta del peligro de secuestro de los niños huérfanos por el tsunami Agencias. Aceh / Phuket. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha advertido del peligro creciente de que redes de traficantes de menores aprovechen la tragedia humanitaria causada por el seísmo en Asia para secuestrar a huérfanos. UNICEF ha afirmado que "en algunos de los países afectados surgen informaciones de movimientos de traficantes de niños que aprovechan la oportunidad para explotar a menores vulnerables". Las organizaciones humanitarias manejan la cifra de un millón y medio de menores afectados por la catástrofe, aunque esta cifra aún no está confirmada. La directora de UNICEF, Carol Ballamy, que visita la provincia indonesia de Aceh, la más afectada por el desastre natural, ha señalado que para el cuidado de los niños lo mejor es primero identificarlos y después conseguir que retomen su rutina lo antes posible. El ministro tailandés de Asuntos Exteriores, Surakiart Sathirathai, anunció ayer que el Gobierno ha puesto en marcha un dispositivo para prevenir que las bandas de tráfico de seres humanos se aprovechen de las desgracias de muchas familias para hacer negocio. |