El Mundo - Miércoles, 9 de febrero de 2005
EL PAÍS SE ENCUENTRA EN ESTADO DE EMERGENCIA
Expertos de la ONU condenan
la suspensión de libertades en Nepal
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EFE GINEBRA.- Un grupo de expertos en Derechos Humanos de Naciones Unidas ha condenado la suspensión de libertades en Nepal, así como las detenciones que han seguido a la proclamación del estado de emergencia por parte del rey Gyanendra hace una semana. "La oleada de detenciones afecta desde los principales dirigentes a los políticos con cargos intermedios y superiores, así como a los líderes estudiantiles, que han sido encarcelados en el cuartel general de la policía en Katmandú", dice el comunicado de la ONU. También pidieron a las autoridades de Nepal el inmediato restablecimiento de las instituciones democráticas y el respeto de los principios del Estado de Derecho, así como de las libertades fundamentales y el "fin del ambiente de impunidad que reina en el país". Además, denunciaron que los miembros del Gobierno nepalí están bajo arresto domiciliario desde el primero de febrero y que haya militares vigilando las residencias de los principales dirigentes políticos del país asiático. Los expertos indicaron también que los activistas de los Derechos Humanos de ese país están ahora en la clandestinidad para evitar ser detenidos. Este grupo de nueve expertos de la ONU en Derechos Humanos denunció también que las oficinas de los medios de comunicación han sido ocupadas y que se ha impuesto una censura militar tanto a la prensa escrita como a las emisiones de radio, además de haber obligado a las cadenas de FM a emitir únicamente programas musicales. Acciones contra los medios de comunicación También denuncian que los informativos de los demás medios de comunicación "pueden contener únicamente las informaciones autorizadas por las fuerzas de seguridad", además de que se les ha cortado la línea telefónica y los sistemas de correo electrónico. "Esas detenciones y las acciones tomadas en contra de los medios de comunicación representan un serio paso hacia atrás para ese país", dijeron los expertos. El rey Gyanendra de Nepal tomó esas medidas para disolver el Gobierno constitucional del primer ministro Sher Bahadur Deuba. El informe de la ONU sobre la situación de Nepal ha sido elaborado por Leandro Despouy, Yakin Ertürk, Hina Jilani, Ambeyi Ligabo, Manfred Nowak, Diane Orentlicher, Rodolfo Stavenhagen, Stephen J.Toope y Leila Zerrougui, todos ellos expertos independientes. |
Amnistía Internacional - 9 de febrero de 2005
Nepal: violaciones de Derechos Humanos
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Krishna Pahadi, presidente fundador de la Sociedad por los Derechos Humanos y la Paz (HURPES), fue detenido el 9 de febrero en la oficina de su organización en la capital, Katmandú. Krishna Pahadi, ex presidente de la Sección Nepalí de Amnistía Internacional, es conocido como uno de los principales defensores de los Derechos Humanos del país. Se desconoce su paradero y hay gran preocupación por su seguridad. Aproximadamente a las 3.15 de la tarde, unos cinco policías sin uniformar entraron en la oficina de la Sociedad por los Derechos Humanos y la Paz y dijeron que Krishna Pahadi debía presentarse ante la policía de tráfico. Según testigos, los agentes lo detuvieron y se lo llevaron en una furgoneta policial que esperaba en el exterior. Los agentes no mostraron orden de detención. Krishna Pahadi es uno de los defensores de los derechos humanos que han sido detenidos tras asumir el poder directamente el rey Gyanendra y declarar el estado de excepción el 1 de febrero. Es uno de los organizadores de la manifestación prevista para el 10 de febrero contra la toma de poder del rey. En un artículo publicado por la agencia de noticias Reuters el 7 de febrero, se recogían declaraciones de Pahadi afirmando que los defensores de los Derechos Humanos no tenían otra opción más que la protesta. "Bajo el gobierno directo del rey no hay futuro para los que están a favor de los Derechos Humanos fundamentales y la libertad", dijo, y añadió: "El Gobierno querría hacer de Nepal una gran cárcel". INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA El 1 de febrero, el rey Gyanendra de Nepal destituyó al Gobierno, asumió directamente el poder y declaró el estado de excepción en todo el país. La actuación del rey ha sumido al país aún más en la crisis y ha incrementado el peligro de que el pueblo nepalí sufra graves abusos contra los Derechos Humanos. La violación rutinaria de los Derechos Humanos ya era una característica habitual en los nueve años de conflicto de Nepal entre las fuerzas del Gobierno y el Partido Comunista de Nepal (Maoísta). Tras la declaración del estado de excepción, los medios de comunicación informaron de la suspensión de varias disposiciones de la Constitución que protegen los Derechos Humanos y las libertades fundamentales, como el derecho a la intimidad y a la libertad de expresión, prensa, reunión y asociación. Según los informes, ha habido cientos de detenciones de líderes políticos, activistas estudiantiles y defensores de los Derechos Humanos. Durante la primera semana del estado de excepción, se cortaron las líneas telefónicas y las conexiones de Internet, lo cual hizo muy difícil conseguir información sobre la magnitud de la represión. Al parecer el ejército se encarga de hacer cumplir nuevas normas estrictas sobre censura de prensa. La situación de los Derechos Humanos en Nepal se ha deteriorado en los últimos meses en el marco del conflicto entre el Gobierno y el Partido Comunista de Nepal (Maoísta), que comenzó en 1996. El rey suspendió el Parlamento en 2002 y desde entonces ha elegido a tres primeros ministros. El más reciente, Sher Bahadur Deuba, fue designado en mayo de 2004, tras las protestas de miles de personas que pedían la reinstauración de un sistema de gobierno electoral. Sher Bahadur Deuba formó un gobierno de coalición con miembros de los principales partidos políticos. Sin embargo, tras tomar el rey directamente el poder, el primer ministro y miembros de su gabinete han sido puestos bajo arresto domiciliario. Durante el conflicto ha habido constantes homicidios, detenciones, secuestros, torturas y amenazas contra los defensores de los Derechos Humanos a manos de las fuerzas de seguridad y del Partido Comunista de Nepal (Maoísta). A Amnistía Internacional le preocupa que, tras tomar el rey el control directo sobre el Gobierno, aumenten las violaciones contra los defensores de los Derechos Humanos y que a los periodistas y las organizaciones de Derechos Humanos les resulte difícil, si no imposible, actuar con libertad. Pueden consultar también la versión original de esta página. |