El Mundo - Sábado, 14 de mayo de 2005
REVUELTAS EN LA CIUDAD DE ANDIZHAN
Caos y desconcierto
en la república ex soviética de Uzbekistán
por los combates entre Ejército y rebeldes
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Los combates comenzaron el viernes. La UE culpa al Gobierno de Uzbekistán, dirigido con mano de hierro por Karimov. Expulsados los medios internacionales. Reuters. Agencias. ANDIZHÁN (UZBEKISTÁN).- Cientos de personas han vuelto a la plaza de la ciudad uzbeca de Andizhan, donde el viernes el Ejército disparó contra la multitud para poner fin a la revuelta iniciada el viernes. Los manifestantes piden la renuncia del presidente, Islam Karimov, que lleva el país con mano dura desde 1989. No hay cifras oficiales de fallecidos desde que el viernes por la mañana los muertos se cifraran en nueve, aunque otras fuentes hablan de centenares. Un médico del Hospital Central de Andizhán aseguró que en las dependencias de este centro se pueden contar al menos cincuenta cadáveres, así como noventa y seis heridos, la mayoría de ellos miembros de la revuelta popular. Según testigos presenciales, los cuerpos de más de veinte hombres y adolescentes se encuentran esparcidos por las calles después de que el Ejército, partidario del presidente Islam Karimov, abriese fuego sobre la multitud con armas automáticas y granadas lanzadas desde vehículos blindados. Un defensor local de los Derechos Humanos ha asegurado que centenares de civiles murieron durante el ataque del Ejército contra los rebeldes. "Las tropas gubernamentales abrieron fuego contra la población civil y mataron a centenares de personas. Los cadáveres fueron evacuados esta madrugada en tres volquetes ZIL, un camión Ural y un autobús, que estaban repletos de cuerpos", afirmó Saidzhajón Zaynabitdínov. Kirguizistán, país fronterizo con Uzbekistán y que cerró sus fronteras desde el inicio de los enfrentamientos, ha confirmado que seiscientos refugiados uzbecos han logrado traspasar el cordón de seguridad y han entrado en su territorios, seis de ellos heridos. La información que trasciende es muy escasa, debido al veto que están imponiendo las autoridades a los periodistas. Los medios extranjeros han sido expulsados el sábado de la zona de los enfrentamientos, según señala la agencia Reuters. Según esta agencia, las fuerzas de seguridad les han dado un plazo de treinta minutos porque no pueden garantizar su seguridad. Los medios locales están muy controlados por el poder. La Unión Europea ha culpado al Gobierno de Uzbekistán de la crisis. "Las protestas son una prueba de la tensión provocada por el Gobierno, que no respeta lo suficiente los Derechos Humanos", afirmó un portavoz de la Comisión Ejecutiva de la UE. "Lo que está ocurriendo no puede ser una justificación para la represión violenta. El Gobierno debería ir más lejos en las reformas sociales y políticas, en el pleno respeto de los Derechos Humanos y en la autoridad de la ley", añadió. Desde la Casa Blanca, su portavoz Scott McClellan, afirmó que les preocupa "el estallido de violencia, en particular (el perpetrado) por ciertos miembros de una organización terrorista que han sido excarcelados". "Instamos al Gobierno y a los manifestantes a mostrar calma. El pueblo de Uzbekistán quiere un Gobierno más democrático, pero debería tener lugar mediante medios pacíficos", concluyó. Uzbekistán es una de las repúblicas de la antigua URSS en Asia Central, rodeada por Kazajstán, Kirguizistán, Tayikistán y Turkmenistán. Es el país más populoso de todos ellos, con veintiséis millones de habitantes. La ciudad de Andizhán está situada en el valle de Ferganá, que comparte con Kirguizistán y Tayikistán, y donde actúan grupos extremistas islámicos. El presidente del Gobierno, Islam Karimov, de sesenta y siete años, dirige el país 'con mano de hierro' desde 1989, amparado en la lucha contra el enemigo islamista, lo que le ha valido la simpatía de EEUU desde el 11 de septiembre de 2001. |