El País - Domingo, 5 de junio de 2005
Rabat expulsa de El Aaiún a una delegación de políticos
y responsables de ONG españoles
El grupo de once personas no pudo desembarcar del avión en el que viajó desde Las Palmas
|
IGNACIO CEMBRERO - El Aaiún Pese a estar en tierra, nadie desembarcó del avión de la compañía Binter que, procedente de Las Palmas, aterrizó hoy a las 11:10 (13:10 hora peninsular española) en El Aaiún. Minutos después quedó claro que las autoridades marroquíes prohibían la entrada en la capital del Sáhara Occidental de una delegación de once personas compuesta por políticos madrileños, defensores de los Derechos Humanos y responsables de asociaciones simpatizantes con el Frente Polisario. Por megafonía, la tripulación pidió a los pasajeros que permaneciesen sentados y rogó a José Sánchez Luque, concejal socialista de Fuenlabrada (Madrid), que se identificara poco después de aterrizar. Cuando lo hizo un policía de paisano le significó que ningún miembro de la delegación podría desembarcar. Del grupo, que regresó a Las Palmas en el mismo aparato, formaban parte Inés Sabanés, concejala de Izquierda Unida de Madrid, Montserrat Muñoz de Diego, alcaldesa de San Fernando de Henares, los concejales socialistas de Torrejón, Valentín Gómez, y de Fuenlabrada, así como representantes de la Liga Española de Derechos Humanos, Francisco J. Alonso y Marc Atala, y de asociaciones de amistad con el pueblo saharaui. "Estoy indignada, esto es inaudito", repetía Montserrat Muñoz en el pasillo del avión al enterarse de la prohibición, mientras que Inés Sabanés afirmaba que lo sucedido "demuestra la poca voluntad del Gobierno marroquí de entablar un diálogo". "Es un atropello más del que deberá responder el Gobierno español", añadía mientras otros pasajeros se quejaban del calor que hacia en el interior del aparato del que no podían salir. El objetivo de la visita, de tres días de duración, era recabar in situ información sobre las manifestaciones de la semana pasada, en las que jóvenes saharauis quemaron banderas marroquíes y enarbolaron la del Polisario. Además de entrevistarse con defensores de los Derechos Humanos, habían pedido citas al wali (gobernador) de El Aaiún y a la MINURSO (contingente de Naciones Unidas). Para evitar que se les colase en el aeropuerto de El Aaiún algún miembro de la delegación, las autoridades marroquíes retuvieron en el avión a todos los pasajeros con nacionalidad española. Arriba, en la escalerilla del aparato, policías de paisano comprobaban los pasaportes de aquellos españoles que aseguraban no pertenecer al grupo. Tuvieron dudas de dejar pasar a dos periodistas canarios, uno de la cadena SER y otro colaborador de Reuters. Finalmente dejaron bajar al primero, Nicolás Castellano, pero no a Juan Medina, fotógrafo de la agencia británica. "Informamos al Ministerio de Asuntos Exteriores español y a la Embajada de Marruecos en Madrid de nuestro proyecto de visita y no pusieron pegas", comentó Félix Morgado, coordinador de la frustrada visita a la ex colonia y presidente de la Federación de Instituciones Solidarias con el Pueblo Saharaui. "Aunque", reconoce, "los marroquíes nos señalaron que había entre nosotros miembros de asociaciones sectarias". Horas antes de que iniciasen su viaje la Asociación Sáhara Marroquí, que milita por la soberanía de Marruecos sobre la ex colonia pero es muy crítica con la política que sigue Rabat en el territorio, anunció en un comunicado la inminente llegada de la delegación española al tiempo que pedía a las autoridades que, a diferencia de lo que suelen hacer, manejasen el asunto con mano izquierda. Anteriores expulsiones Una periodista de la publicación vasca Berria, María Cristina Berasain, fue expulsada el viernes de El Aaiún por haber efectuado "falsas declaraciones" a la policía del aeropuerto. Berasain les indicó, según una nota difundida por la agencia de prensa oficial marroquí (MAP), que era farmacéutica y que su intención era hacer turismo. Tras algunos titubeos -expulsión de la cadena Al Yazira y prohibición a TVE de salir del hotel- las autoridades marroquíes autorizaron a las televisiones, a finales de la semana pasada, a rodar imágenes en los barrios de El Aaiún dónde se habían producido las protestas y a entrevistar a sus protagonistas. El grupo español que llegó hoy es el primero de una retahíla de delegaciones que tiene la intención de viajar a El Aaiún en las próximas semanas. Entre ellas figuran diputados de las Cortes de Aragón, del Parlament de Cataunya y también del grupo Paz para el Pueblo Saharaui, integrado por diputados y senadores de las Cortes españolas. |
El Mundo - Domingo, 5 de junio de 2005
QUERÍAN COMPROBAR LOS DERECHOS HUMANOS
Marruecos devuelve a España un avión
con políticos y periodistas que viajaban al Sáhara Occidental
|
MARÍA JOSÉ LLERENA (Enviada especial de elmundo.es) EL AAIÚN (SÁHARA OCCIDENTAL).- El Gobierno de Marruecos ha retenido y devuelto a España a una delegación de políticos españoles que viajaban a la capital administrativa del Sáhara Occidental para comprobar la situación de los Derechos Humanos. El viaje está coordinado por la Federación Estatal de Instituciones Solidarias con el Pueblo Saharaui, y en él participa una redactora de elmundo.es. Ha sido un viaje imposible con origen y regreso a Las Palmas, tras una hora y media a bordo de un avión de Binter Canarias, sin poder pisar siquiera el suelo del aeropuerto de El Aaiún. Una delegación compuesta por políticos, miembros de ONG y periodistas intentaba comprobar la situación de los Derechos Humanos en el Sáhara Occidental, tras dos semanas de enfrentamientos puntuales entre saharauis y la policía marroquí. Entre los políticos que participaban en esta expedición estaban la concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Madrid, Inés Sabanés, y la alcaldesa de San Fernando de Henares (Madrid), Montserrat Muñoz. El avión aterrizó a las 13:15 horas al aeropuerto de El Aaiún. Sin embargo, las puertas no se abrieron: el comandante José Jerez comunicó a través de la megafonía que había recibido órdenes del Ministerio de Asuntos Exteriores de Marruecos para que estos once españoles no salieran del avión. El resto del pasaje -compuesto por marroquíes, saharauis y cuatro occidentales (dos de ellos españoles)-, ajeno a la situación, permaneció retenido en el aparato durante unos minutos. Un comisario de policía pidió incluso a una azafata que 'mediara' ante la delegación para que los demás pasajeros abandonaran lo antes posible el avión. Cuando la situación de bloqueo era más que evidente, las representantes de Izquierda Unida telefonearon al coordinador general de la coalición, Gaspar Llamazares, quien trasladó su malestar al ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. El ministro se comprometió con Llamazares a "intentar arreglar" la situación, aunque fuentes de Exteriores señalaron posteriormente que su mediación fracasó. Con la delegación también viajaban: los concejales de los Ayuntamientos de Fuenlabrada y Torrejón de Ardoz (Madrid), ambos del Partido Socialista Obrero Español, Valentín Gómez y José Sánchez Luque; el presidente de la coordinadora de Asociaciones Solidarias con el Sáhara, José Taboada; el presidente de la Liga Española pro Derechos Humanos, Francisco José Alonso; un representante de la Federación Internacional de la Liga pro Derechos Humanos, Marc Atala; y un representante de la Liga pro Derechos Humanos, Faustino Crespo. El resto son periodistas. Félix Morgado, organizador del viaje, aseguró que éste fue comunicado tanto a la embajada de Marruecos en España como al Ministerio de Asuntos Exteriores español. Y el presidente de la Liga Española pro Derechos Humanos, observador para la ONU, ha asegurado que no se esperaba esta respuesta del Gobierno marroquí, ya que éste le cursó "invitación para demostrar la equivocación que tenía sobre la situación de los saharauis en los territorios ocupados". De regreso a España sin salir del avión El tiempo pasaba a bordo del avión y los miembros de la delegación mataban el hambre incipiente a base de chocolatinas de Binter con sabor a coco. Así, más de una hora, hasta que los servicios de limpieza de la aerolínea subieron al avión. En ese momento todos se dieron cuenta de que volverían a España sin poder pisar El Aaiún. Decenas de marroquíes y saharauis que viajaban a Las Palmas subieron a bordo. Uno de los saharauis agradeció a los españoles su mediación. "Ahí dentro nos senitmos a veces olvidados", dijo. Inés Sabanés señaló que considera "increíble que suceda esto. Hay que tomar medidas de protesta diplomática". Montserrat Muñoz, por su parte, dijo que "esta situación se acerca mucho al secuestro y nos hace pensar lo peor de lo que pueda estar sucediendo en Marruecos". A las 9:30 horas del lunes, los políticos y miembros de ONG expulsados se reunirán con el cónsul marroquí en Las Palmas para explorar la posibilidad de retomar mañana el viaje a El Aaiún, probablemente a las 16.30 horas. Durante la última semana de mayo se produjeron numerosos y violentos enfrentamientos entre los saharauis y la policía en unas protestas contra las violaciones de los Derechos Humanos y para exigir el derecho a la autodeterminación. Estas manifestaciones se saldaron con decenas de heridos y detenidos, tanto en El Aaiún como en Rabat. Otra delegación tiene previsto viajar al Sáhara Occidental con el mismo objetivo que ésta el próximo miércoles, día 8, desde Cataluña. |