La Jornada - Miércoles 8 de junio de 2005

Superó el billón de dólares
el gasto mundial en armas en 2004

Las guerras de Estados Unidos usaron la mitad de ese fondo, señala informe del SIPRI

AFP

Estocolmo, 7 de junio. Los gastos militares en el mundo entero superaron el billón de dólares en 2004, lo que correspondería a un aporte de más de ciento sesenta dólares por cada habitante del planeta, donde Estados Unidos aportó casi la mitad de este monto para invertirlo en su "guerra contra el terrorismo".

De acuerdo al informe anual del Instituto Internacional de Investigación para la Paz en Estocolmo (SIPRI) divulgado este martes, la cifra de negocios de las cien principales empresas de armamentos fue equivalente al producto interno bruto de los sesenta y un países más pobres del mundo.

En total los gastos militares alcanzaron un billón treinta y cinco mil millones de dólares el año pasado, lo que significó un alza de ocho por ciento en relación con 2003 (novecientos cincuenta y seis mil millones de dólares).

Esto representa ciento sesenta y dos dólares por cada habitante del planeta y Washington gastó cuarenta y siete por ciento de este monto.

Este fuerte aumento de los gastos militares, después de un alza de once por ciento en 2003, no ocasionó, sin embargo, que el presupuesto de armamento mundial se situara en nivel récord. Este fue más alto durante la "guerra fría", a finales de los años ochenta, puntualizó el instituto.

Los gastos estadunidenses aumentaron vertiginosamente entre 2002 y 2004 a causa de la importancia que se dio a la "guerra mundial contra el terrorismo", principalmente en Iraq y en Afganistán.

"La primera explicación del grado actual (...) de los gastos militares mundiales es el monto de las operaciones militares en el extranjero emprendidas por Estados Unidos y, en menor medida, por sus aliados de coalición".

La magnitud de los gastos que la administración Bush tiene que afrontar es la consecuencia de la decisión de haber declarado la guerra contra Iraq a pesar de un apoyo muy débil, especialmente de la ONU, opinó el SIPRI.

"Estados Unidos sigue estando dotado de un poder supremo (...), pero se vio limitado en su campo de acción en Iraq sin el apoyo institucional", reseñó en el informe Alyson Bailes, directora de SIPRI.

"Los acontecimientos de los últimos años han contribuido poco a la obtención de soluciones mundiales", expresó por otra parte.

En 2004, diecinueve conflictos armados causaron cada uno más de mil muertos en combates.

La mayoría son por tiempo prolongado y sólo tres -la guerra contra Al Qaeda, el de Iraq y el de Darfur (Sudán)- tienen menos de diez años.

"Paradójicamente, la antigüedad y la recurrencia de muchos conflictos pueden hacerlos menos evidentes en el escenario internacional", consideró el SIPRI, destacando "la poquísima atención mediática" que se le dio en 2004 a los conflictos en Nepal y en Uganda.

El informe señala que varias iniciativas tienen lugar en 2004 con el objetivo de limitar la proliferación de Armas de Destrucción Masiva (ADM), especialmente en Corea del Norte y en Irán.

Antes del inicio de la guerra contra Iraq, las acusaciones estadunidenses y sus aliados de que el país contaba con tales armas "fueron inexactas y no se apoyaron con pruebas" de ningún tipo, subrayó el SIPRI.

No obstante, la caída de Saddam Hussein combinada con el anuncio libio de abandonar las ADM y los misiles balísticos "crearon una oportunidad única de progresar en el objetivo de hacer de Medio Oriente una zona libre de ADM".

Pero, por el contrario, el aumento de "armas convencionales fue ilimitado", apuntó el informe.

El crecimiento de las principales fabricantes de armas en el mundo fue vertiginoso, en especial mediante adquisiciones, y hoy por hoy su magnitud se compara a las más grandes multinacionales.

El instituto sueco lamentó, de manera general, que "sólo esté disponible una cantidad limitada de informaciones sobre las ventas comerciales de armas a través del mundo" y llamó a los Gobiernos a exigir más transparencia.