Amnistía Internacional - 13 de junio de 2005

Burundi: ocho mil solicitantes de asilo
se enfrentan a la expulsión

Ante la expulsión forzosa de miles de solicitantes de asilo ruandeses de Burundi, Amnistía Internacional ha manifestado hoy que su devolución contraviene de manera absoluta el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y sobre refugiados.

Los Gobiernos de Ruanda y Burundi afirmaron ayer que los ocho mil solicitantes de asilo son inmigrantes ilegales y serán expulsados, recurriendo a la fuerza si fuera necesario.

La mayoría de estas personas comenzaron a huir de Burundi a principios de abril y se encuentran en el campo de tránsito de Songore, en la provincia de Ngozi.

"El uso de amenazas verbales o físicas para inducir a la gente a regresar a un país donde temen sufrir persecución es absolutamente contrario al Derecho Internacional, en particular al principio vinculante de no devolución" ha manifestado Kolawole Olaniyan, director del Programa Regional de Amnistía Internacional para África.

"Pedimos al Gobierno de Burundi que aplique procedimientos de asilo imparciales y transparentes para determinar los riesgos que entraña el retorno para cada una de las personas que solicitan el asilo, a lo cual está obligado en virtud del Derecho Internacional."

Según informes, muchos de los ruandeses que corren peligro de ser devueltos huyeron de la acción de los tribunales "gacaca", que actualmente se dedican a reunir información sobre los crímenes cometidos en el genocidio de 1994 en Ruanda. Otros han aducido como razones para abandonar Ruanda los actos de intimidación, la persecución y los rumores de venganza.

Respecto a los que ya han sido expulsados, Amnistía Internacional considera que su seguridad e integridad deben ser sometidas a un atento seguimiento por parte de algún organismo de observación independiente, como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Información complementaria

El artículo 1.F de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados excluye de la protección internacional a aquellas personas sobre las cuales existen razones fundadas para pensar que han cometido un crimen contra la paz, crímenes de guerra, crímenes de lesa Humanidad o delitos graves de índole no política, o que son culpables de actos contrarios a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.

Sin embargo, la decisión de no reconocer a una persona la condición de refugiado por los motivos recogidos en la Convención sólo se debe tomar tras un examen exhaustivo de su solicitud, mediante un procedimiento justo y de acuerdo con el derecho y las normas internacionales, incluido el derecho a ser informado de las razones en contra, a rebatirlas y a apelar contra la decisión.

La decisión de no conceder a una persona la protección reconocida en la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados no significa que Burundi pueda expulsarla o extraditarla a un país donde esté expuesta a sufrir graves abusos contra los Derechos Humanos o a ser sometida a un juicio injusto.

Encontrarán más información en Burundi: los solicitantes de asilo ruandeses han de tener acceso a procedimientos justos y satisfactorios de determinación de la condición de refugiado, (19 de mayo de 2005).

El Mundo - Martes, 14 de junio de 2005

SERÁN REPATRIADOS A SUS RESPECTIVOS PAÍSES

Alarma en el ACNUR por la decisión de Ruanda y Burundi
de considerar inmigrantes ilegales a los refugiados

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) alerta de las graves consecuencias que puede provocar la decisión tomada por los Gobiernos de Ruanda y Burundi de catalogar a todos los refugiados y solicitantes de asilo procedentes de sus países como "inmigrantes ilegales".

Tras un reunión mantenida en Kayanza, ambos Gobiernos han emitido un comunicado en el que declaran que tanto los ruandeses acogidos en Burundi, como los burundeses que han buscado protección en Ruanda, dejaron sus países "sin ninguna buena razón" y son por ello inmigrantes ilegales en vez de refugiados. La nota añade que "se tomarán todas las medidas para asegurar que esas personas sean repatriadas sin demora".

"No estamos seguros de qué es exactamente lo que se pretende" ha manifestado el Director del ACNUR para África, David Lambo. "Si son devueltos de inmediato sin un procedimiento adecuado para determinar si son o no refugiados, pueden estar contraviniendo la legislación internacional sobre refugiados, y en particular la Convención de Naciones Unidas para los Refugiados y la de la Organización de la Unidad Africana.

Los Representantes del ACNUR en Burundi y en Ruanda habían sido invitados a la reunión en Kayanza, y era su intención participar pero al final no se les permitió la entrada a la reunión. Al término de la misma, simplemente les entregaron el comunicado de prensa con las conclusiones de la reunión.

La agencia humanitaria ha expresado su preocupación por la suerte de más de seis mil solicitantes de asilo ruandeses que han sido transferidos al centro de tránsito de Songore desde que empezaron a llegar a Burundi en marzo de 2005.

En total, hay más de ocho mil refugiados y solicitantes de asilo ruandeses en Burundi y cerca de siete mil burundeses en Ruanda.