El Mundo - Viernes, 24 de junio de 2005

INFORME SOBRE LA PENA DE MUERTE

La organización 'Que nadie toque a Caín'
revela que cinco mil quinientas personas fueron ejecutadas durante 2004

EFE

ROMA.- Hace dos meses, saltaban los primeros datos. Ahora, la organización Que nadie toque a Caín, ha presentado otro informe en Roma en el que se revela que en 2004 se ejecutaron en el mundo al menos cinco mil cuatrocientas setenta y seis penas de muerte, casi todas ellas en países de Asia, lo que supone ciento treinta y una menos que el año anterior.

El estudio subraya que en la actualidad un total de cincuenta y ocho países mantienen la pena de muerte, frente a los sesenta y uno de 2003 y los sesenta y cuatro de 2002, lo que pone de manifiesto el "lento proceso" para su abolición en el mundo.

China es el país que más condenas de muerte ejecutó el año pasado, con cerca de cinco mil, seguido de Irán, con ciento noventa y siete, y Vietnam, con ciento quince. Aunque en estos dos últimos países las cifras difieren mucho de las de China, en relación al número de habitantes la proporción es prácticamente similar.

En África las ejecuciones aplicadas el año pasado fueron nueve (Egipto, Sudán y Somalia), mientras que en Europa fueron cinco (todas ellas en Bielorrusia) y en América, sólo en Estados Unidos fueron cincuenta y nueve, seis menos que en 2003.

'Que nadie toque a Caín', que trabaja para la abolición de la pena de muerte en el mundo, concedió el premio anual al "abolicionista del año" al presidente de Senegal, Abdoulaye Wade, por su compromiso en este sentido.

En los últimos años Wade efectuó numerosas moratorias en las ejecuciones y participó activamente en la campaña contra la pena capital, hasta que a finales de 2004 fue abolida por unanimidad por la Asamblea Nacional.

Menores de edad

El informe de la ONG pone de relieve que las acusaciones más comunes que conllevan la pena de muerte son las relacionadas con las drogas, el terrorismo o la práctica de religiones "no autorizadas", sobre todo en países "dictatoriales, autoritarios y no liberales", afirmó la encargada del informe, Elisabetta Zamparutti.

Los medios para ejecutarlas van desde las inyecciones letales hasta otros como la crucifixión, las amputaciones y torturas, dado que hay casos (unos trescientos quince el año pasado) en los que tribunales interpretan al pie de la letra leyes milenarias de religiones fundamentalistas.

Además, la ONG denuncia que en al menos cinco ejecuciones fueron aplicadas a menores de edad en 2004 y una más en enero de este año, en países que ocultan las cifras oficiales de este tipo de ejecuciones como "secreto de Estado".