El País - Lunes, 4 de julio de 2005
Sólo el 15% de los infectados de SIDA
tiene acceso a fármacos antivirales
OMS y ONUSIDA anuncian importantes avances en la extensión de la terapia
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MIGUEL BAYÓN - Madrid El SIDA sigue matando tozudamente. Los datos indican que no se va lograr la meta fijada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y ONUSIDA -que fue respaldada por ciento noventa y dos países- de que a final de 2005 reciban antivirales tres millones de afectados. Sin embargo un informe de esas dos organizaciones hecho público la pasada semana brinda cierto optimismo, porque en año y medio se ha conseguido pasar de cuatrocientas mil personas tratadas a un millón. Sólo un 15,4% de los 6,5 millones de personas que la necesitan tiene acceso a esa terapia. Los responsables del plan, llamado gráficamente 3x5, señalan el éxito. "El movimiento en pro de la expansión del acceso al tratamiento está registrando procesos sustanciales", dice Lee Jong-Wook, director general de la OMS. "La disponibilidad de tratamiento propicia un aumento del número de personas que acceden a servicios básicos de prevención", añade Peter Piot, director ejecutivo de ONUSIDA. En África subsahariana, arrasada cada día, se ha logrado ya que los antivirales lleguen a quinientas mil personas, o sea más del triple que hace un año y más del doble que al empezar 2005. También se ha triplicado el acceso al tratamiento en Asia, con un avance del cincuenta por ciento en este año: ya hay allí ciento cincuenta y cinco mil personas con terapia. En un año los beneficiados son el doble en el este de Europa y Asia central, pero el informe indica que la Federación Rusa y Ucrania, los países con mayores problemas, no van a lograr el acceso universal que sí conseguirá la región antes de 2006. En Latinoamérica ya reciben antivirales dos de cada tres afectados, aunque hay muchos altibajos de país a país. Norte de África y Oriente Medio siguen con la misma cobertura, un cinco por ciento. Realmente, en África los antivirales sólo llegan al once por ciento, en Latinoamérica al sesenta y dos por ciento, en el sur de Asia al catorce por ciento,en el este de Europa y Asia central al trece por ciento. El plan identificó cuarenta y nueve países como los más amenazados, por el grado de infectados y la escasez de recursos económicos y sanitarios: allí vive el ochenta y siete por ciento de los afectados por la enfermedad y sufren el setenta y nueve por ciento de la mortalidad por SIDA. Seis de esos países -Etiopía, India, Nigeria, Suráfrica, Tanzania y Zimbabue- reúnen el cincuenta por ciento de la necesidad mundial de antivirales. Cuarenta de los países con mayor prevalencia de la enfermedad han establecido objetivos nacionales para acceso al tratamiento. Las mujeres son las más golpeadas, especialmente en África. El plan ha logrado que seis de cada diez personas que reciben antivirales sean mujeres. Los niños tienen peor cobertura, pese a que se estima que el cincuenta por ciento de los infectados morirá antes de cumplir los dos años. En todo el mundo seiscientos sesenta mil niños tendrían que recibir antivirales antes de fin de año. Hay países donde la situación es especialmente alarmante: en Mozambique el siete por ciento de las personas tratadas con antivirales son niños, pero la OMS, ONUSIDA y UNICEF creen que al menos habría que llegar a un trece por ciento. El diagnóstico mejora en Botsuana, Burkina Faso, República Dominicana, Haití,Malawi, Ruanda, Tailandia y Uganda. Hay no obstante voces críticas. Médicos Sin Fronteras (MSF), que trata con antivirales a treinta y cinco mil personas en treinta países, ve en peligro todo el optimismo por culpa de los precios. "Los antivirales pediátricos más nuevos se venden a un precio doce veces superior: brindar tratamiento a un niño puede ser cuatro veces más caro que a un adulto", dice el farmacéutico Fernando Pascual, autor de un informe de MSF sobre el tema. La obligatoriedad de las patentes farmacéuticas agrava las previsiones. Este año India, uno de los más importantes fabricantes de antivirales genéricos, puso en marcha los acuerdos sobre patentes de la Organización Mundial de Comercio (OMC), con lo que reconoció esas patentes. "Esto puede provocar que haya un único productor de nuevos medicamentos: el dueño de la patente", indican en MSF. |