El Mundo - Martes, 19 de julio de 2005

LA ESCASEZ AUMENTA LA VIOLENCIA

El Plan Mundial de Alimentos recorta sus raciones
a 400 000 refugiados en Tanzania por falta de fondos

EFE

Las raciones alimentarias que el Plan Mundial de Alimentos (PMA) suministra a cuatrocientos mil refugiados en Tanzania sufrirán un nuevo recorte, ya que este organismo no ha recibido las contribuciones necesarias para financiar esta operación humanitaria.

La agencia de la ONU necesita con urgencia cinco millones de dólares que representan once mil toneladas de alimentos, "de lo contrario tendremos que continuar reduciendo las raciones hasta diciembre próximo", ha señalado la portavoz del PMA, Christiane Berthiaume.

En los dos últimos meses, los refugiados sólo han recibido el sesenta y cinco por ciento de las dos mil cien calorías diarias que son necesarias para llevar una vida saludable, pero si las donaciones no llegan ese porcentaje caerá hasta el cincuenta y cinco por ciento en octubre. Los víveres que el PMA distribuye cada dos semanas apenas duran entre siete y diez días.

Portavoces del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), que administra los doce campamentos que albergan a los cuatrocientos mil refugiados, dijeron que esta institución también está preocupada por la crisis alimentaria que se vive en esos recintos.

La falta de comida está obligando a los refugiados a salir del perímetro dentro del que deben permanecer (por órdenes del Gobierno tanzano) en busca de cualquier actividad que les permitan ganar un poco de dinero para alimentar a sus familias.

Más violencia y abusos sexuales

Berthiaume ha señalado que en los últimos días se han registrado numerosos casos de refugiados que han sido "golpeados o detenidos" por haber salido del área autorizada, mientras que las mujeres han sido víctimas de una creciente ola de abusos sexuales.

La escasez de alimentos también ha conllevado un aumento de la violencia doméstica debido a los conflictos que provoca la repartición de las limitadas raciones entre los miembros de la familia, quienes los días previos a la distribución, comen tan sólo una vez al día.

Asimismo, el PMA ha expresado su inquietud por el impacto de esta situación sobre los niños refugiados, "de los que muchos no pueden ir a la escuela cuando escasean los alimentos". El último estudio nutricional realizado en los campamentos en 2004 mostraba que el treinta y siete por ciento de los menores de cinco años sufrían malnutrición crónica y el veintitrés por ciento estaba por debajo del peso normal.

El ACNUR advierte de que esta situación está llevando a los refugiados -que se reparten en partes casi iguales entre burundeses y congoleses- a regresar "de manera prematura" a sus países, donde todavía reina la inseguridad.