El Mundo - Miércoles, 20 de julio de 2005

TRATO INHUMANO A PRESOS IRAQUÍES

Tres británicos serán juzgados por una corte marcial
bajo cargos de crímenes de guerra en Iraq

EFE

Tres soldados británicos serán juzgados por el trato inhumano a detenidos en Iraq, considerado como un crimen de guerra, informó el fiscal general del Reino Unido, lord Peter Goldsmith.

Estos tres soldados han sido imputados bajo la ley de la Corte Penal Internacional de 2001, y uno de ellos ha sido acusado también de homicidio, añadió el fiscal.

En una declaración escrita al Parlamento, Goldsmith precisó que la Autoridad Militar de Acusación ha decidido procesar a un total de once soldados implicados en dos casos diferentes derivados de sendos incidentes en Iraq.

El primer caso, que implica a siete soldados incluidos los tres acusados de crímenes de guerra, se refiere a un incidente ocurrido en Basora (sur de Iraq) entre el 13 y el 15 de septiembre de 2003.

El segundo caso, en el que están implicados cuatro soldados, tuvo lugar también en Basora, donde están apostadas la mayoría de las tropas británicas, el 8 de mayo de ese mismo año.

Así, los tres soldados mencionados están acusados de cometer delitos contra iraquíes que fueron detenidos en el curso de una operación planeada, indicó el fiscal general.

Según la acusación, uno de los presos, Baha Daoud Salim Musa, murió tras sufrir maltratos del cabo Donald Payne, de treinta y cuatro años y miembro del regimiento de la reina de Lancashire. Payne está acusado también de su homicidio, de haber tratado de forma inhumana a varios presos y de pervertir el curso de la justicia.

Negligencias, palizas y asesinatos

En relación a este caso, el más grave de los que se juzgarán, el ministro británico de Defensa, John Reid, afirmó este martes que si se sospecha que soldados británicos "no han estado a la altura del alto nivel de las Fuerzas Armadas" de este país, "hay que investigarles y, si es necesario, acusarles".

Los otros dos soldados acusados de crímenes de guerra son el soldado de primera clase Wayne Crowfort, de veintiún años, y el soldado raso Darren Fallon, de veintidós, que supuestamente participaron en actos inhumanos contra detenidos. Ambos pertenecen también al regimiento de la Reina de Lancashire.

Los tres militares serán sometidos a una corte marcial en el Reino Unido, en lugar de ser juzgados en el tribunal internacional de La Haya, en Holanda, indicó lord Goldsmith.

Un cuarto miembro del regimiento de la Reina de Lancashire, el sargento Kelvin Stacey, de veintiocho años, se enfrenta al cargo de ataque común con resultado de daño físico.

Otros tres militares están acusados de negligencia en el cumplimiento de su deber bajo la ley de las Fuerzas Armadas de 1955: son el coronel George Mendoza, de cuarenta y un años, también del regimiento de la Reina de Lancashire; el oficial Mark Davies, de treinta y seis años, y el comandante Michael Peebles, de treinta y cuatro, ambos del Cuerpo de Inteligencia.

En el segundo caso que se someterá a juicio, cuatro soldados se enfrentan a la acusación de homicidio por un incidente ocurrido en Basora el 8 de mayo de 2003, en el que murió un civil iraquí.

Según la acusación, esos cuatro soldados detuvieron a otros tantos presuntos ladrones y les dieron una paliza antes de arrojarles a un canal, donde uno de los detenidos, Ahmed Karim, se ahogó al no saber nadar.

Los acusados del homicidio de Karim son el sargento Carle Selman, de treinta y ocho años, de los Guardas Escoceses; y los guardas Martin McGing, de veintiún años, y Joseph McCleary, de veintitrés, ambos de los Guardas Irlandeses.

Hay un cuarto militar, de veintiún años, supuestamente implicado, miembro del regimiento irlandés, que aún no ha sido acusado formalmente.