El País - Sábado, 23 de julio de 2005
Al menos noventa muertos en una cadena de explosiones
en una zona turística de Egipto
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Unas ciento cincuenta personas han resultado heridas, entre ellas cinco españoles. Los atentados han sido reivindicados por un grupo vinculado a Al Qaeda. Tres atentados en cadena -dos de ellos perpetrados con camionetas cargadas de explosivos y el tercero con una maleta bomba- ha sacudido en la pasada madrugada el balneario turístico de Sharm el Sheij, en la península egipcia del Sinaí. Al menos noventa personas han muerto, entre ellas ocho extranjeros, y otras ciento cincuenta han resultado heridas, cinco de ellas españolas, según el último balance dado a conocer a media tarde por fuentes médicas y policiales. Un grupo vinculado a Al Qaeda se ha atribuido los atentados, cometidos contra un mercado, un hotel y un aparcamiento. En torno a la una de la madrugada, varias explosiones encadenadas retumbaron en la ciudad vieja de Sharm el Sheij y el barrio moderno de Naama Bay, uno de los lugares más atractivos de la zona y conocido por sus hoteles de lujo. El primero de los estallidos se produjo en el mercado antiguo de Sharm, donde hizo explosión una camioneta bomba. Poco después varias explosiones, una de ellas causada por otra camioneta bomba, destrozaron el hotel Ghazala Gardens, de cuatro estrellas. Diez diez minutos después, se produjo el último ataque en un aparcamiento. Allí, un hombre arrojó una maleta cargada con explosivos al verse rodeado por policías, lo que causó la muerte de veintiuno de ellos. Según fuentes de Interior, el terrorista se dirigía a varios casinos ubicados a cuatrocientos metros del párking, frecuentados por turistas árabes y extranjeros. De momento, no se ha informado sobre la cantidad o el tipo de explosivos. Descartan cualquier conexión con Londres Fernando Lema, un español testigo de las explosiones en el hotel, ha explicado que primero hubo una más leve, que atrajo a numerosas personas, y entonces otra explosión muchísimo mayor reventó la fachada del hotel y la recepción, arrojando cadáveres y objetos por los aires. Horas después de la cadena de explosiones, un grupo vinculado a Al Qaeda, las Brigadas de Abdullah Azzam en Siria y Egipto, ha reclamado su autoría en una web islamista. Es el mismo grupo que se declaró autor de los ataques del 7 de octubre de 2004 en Taba (también en el Sinaí, a unos trescientos kilómetros de Sharm el Sheij), que causaron la muerte de treinta y cuatro personas. El mensaje asegura que es una venganza por los "crímenes de las fuerzas del mal contra los musulmanes en Iraq, Afganistán, Palestina y Chechenia", así como la represión por el "apóstata régimen egipcio" de los beduinos del Sinaí tras los ataques de Taba. La respuesta oficial no ha tardado en llegar. El presidente egipcio, Hosni Mubarak, ha asegurado que lo sucedido no llevará a su país a cambiar su política en favor del desarrollo de Egipto y la estabilidad y la paz de Oriente Próximo. "No cederemos ante el chantaje de los terroristas y actuaremos con toda nuestra fuerza para erradicarlo", ha subrayado Mubarak, residente habitual del balneario y que ya se ha trasladado al lugar. Otro grupo, hasta ahora desconocido, Mujahedi Masr o Guerreros Sagrados de Egipto, ha asegurado después que cinco de sus militantes han muerto al llevar a cabo siete explosiones en la localidad egipcia. La autenticidad de ambos comunicados no ha podido ser verificada hasta el momento. El ministro del Interior, Habib el Adly, no descarta que pueda haber alguna relación entre los ataques de hoy y los de Taba, a cuyos presuntos autores se juzgará la semana que viene. Sí descarta, en cambio, que haya "alguna clase de relación entre estos atentados y los de Londres". En cuanto a las víctimas, el gobernador del Sur de Sinaí, Mustafá Afifi, admitió en un primer momento que el número de muertos podría aumentar a medida que pasaran las horas, como de hecho está sucediendo, a causa de que decenas de los heridos están en estado crítico. Decenas de heridos en estado crítico Fuentes policiales han presidado que entre los fallecidos hay veintiún policías egipcios, cuatro oficiales, y que muchos de los cadáveres están sin identificar. Los ocho extranjeros muertos son dos británicos, dos italianos, un ucraniano, un ruso, un holandés y un árabe-israelí. Además, cinco turistas turcos están desaparecidos tras los atentados. Por su parte, el ministro de Sanidad, Mohamed Awad Tagedín, ha precisado que hay noventa y ocho hospitalizados, de los que setenta y tres son egipcios, y que al menos diecisiete heridos, doce de ellos turistas extranjeros, han sido trasladados a hospitales de El Cairo. En este sentido, la Embajada española ha confirmado que entre los heridos hay cinco españoles, de los cuales tres ya han recibido el alta, mientras que una mujer y un hombre permanecen ingresados en hospitales de Sharm el Sheij. Fuentes policiales han revelado que las autoridades tenían informaciones desde hace cuatro días de que "algo iba a ocurrir", por lo que reforzaron la seguridad en Sharm el Sheij y establecieron puestos de control en todas las carreteras que conducen a la ciudad, a unos quinientos kilómetros al este de El Cairo. Estos atentados son los primeros que se registran en esta ciudad turística del sur del Sinaí y los más sangrientos en la Historia de Egipto. En los noventa, el terrorismo golpeó duramente a la industria turística de Egipto, la principal fuente de ingresos en divisas del país y el diez por ciento de su PIB, con el fin de desestabilizar un régimen al que culpan por su alianza incondicional con Estados Unidos. El más grave se produjo en 1997, cuando militantes islámicos mataron a cincuenta y ocho extranjeros y cuatro egipcios en el Templo de Hatshepsut, en las afueras de Luxor (sur de Egipto). |