Amnistía Internacional - 28 de julio de 2005

Kirguistán: refugiados en situación de riesgo
al negarse las autoridades a dejarlos en libertad
para tomar un "puente aéreo humanitario"

Según informes, las autoridades de Kirguistán se niegan a dejar en libertad a veintinueve refugiados y solicitantes de asilo para que queden al cuidado del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y sean trasladados, junto con otros cuatrocientos veintiséis refugiados uzbecos, en un "puente aéreo humanitario" que parte esta noche para un tercer país.

Estas veintinueve personas, veintiséis refugiados y tres solicitantes de asilo, se encuentran aún detenidas en Kirguistán en virtud de órdenes de extradición dictadas por las autoridades uzbekas. Continúan expuestas a que las devuelvan a Uzbekistán, donde podrían sufrir graves violaciones de Derechos Humanos, incluida tortura y otros malos tratos.

Se cree que doce de ellas estuvieron recluidas en la prisión de Andizhan y están acusadas de "extremismo islámico". Algunas figuraban entre los veintitrés empresarios locales cuyo juicio en Andizhan provocó, se cree, las manifestaciones masivas del 13 de mayo, en las que las fuerzas del Gobierno mataron a centenares de personas, incluidas mujeres y niños.

Según información del 12 de julio, el presidente de Kirguistán ha dicho que al menos doce de los refugiados podrían ser devueltos a Uzbekistán si se determina que han cometido los delitos de los que las autoridades uzbekas les acusan.

Sin embargo, veintiséis de las veintinueve personas que continúan bajo custodia de las autoridades kirguises, figuran entre un total de cuatrocientas cincuenta y dos que, según el ACNUR, tienen derecho a que se les reconozca la condición de refugiados en virtud de la Convención de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados.

A las otras tres se las considera solicitantes de asilo, cuya situación sigue siendo de la competencia del ACNUR. Se considera que las veintinueve tienen necesidad de recibir protección internacional. Además, once de ellas han sido aceptadas ya para su reasentamiento en terceros países.

Amnistía Internacional pide a las autoridades de Kirguistán que, de acuerdo con las obligaciones que han contraído en virtud de las normas internacionales de Derechos Humanos, no devuelvan a estos refugiados y solicitantes de asilo a Uzbekistán y los pongan de inmediato al cuidado del ACNUR.