Clarín, 13 - VIII - 2005

PEDOFILIA POR INTERNET

Allanamientos contra una red
de pornografía infantil: once detenidos

Los operativos se hicieron en Capital, Córdoba, Mar del Plata y el conurbano. Las direcciones de correo electrónico habían sido detectadas en Noruega. Hallaron imágenes de chicos en poses sexuales con adultos.

La punta de la red apareció en Noruega, orientó parte de la investigación hacia España y desde allí se dirigió hacia Latinoamérica. La información de la Policía de Oslo indicaba que más de cien ciudadanos argentinos integraban una megacomunidad de intercambio de pornografía infantil. Con estos datos, la Federal logró ubicar a veintiuna de esas personas, ayer allanó sus casas y encontró pruebas contundentes contra once sospechosos.

El nuevo golpe contra la pedofilia chocó con el mismo inconveniente con el que se encuentra cada investigación sobre tráfico de pornografía infantil en la Argentina: el vacío legal. Las leyes de nuestro país no castigan la tenencia de este material, como sí ocurre en otros lugares del mundo, y sólo penan la distribución de imágenes "cuyas características externas hicieren manifiesto" su contenido. Es decir, algo muy difícil de encontrar.

A pesar de que la sola existencia de las fotos implica que un menor de edad fue corrompido, las penas previstas para quien las produce o distribuye son muy bajas. El Código Penal prevé de seis meses a cuatro años de prisión, lo cual hace de este delito una figura excarcelable.

En el caso destapado ayer, la pista argentina surgió a fines de diciembre. Por entonces, en Oslo se encontraron las primeras evidencias de una red de tráfico de pornografía infantil extendida por grandes ciudades de Europa y Latinoamérica. La Policía noruega encontró unas cien direcciones de mail de usuarios argentinos desde las que se enviaba material y las pasó a la Federal, según fuentes de esa fuerza.

El tema llegó al Departamento Técnico de Análisis Criminal, que se encarga de esta clase de delitos. Se abrió un expediente en el juzgado de Silvia Ramond y se inició una investigación, a través de la cual se ubicó a veintiuna de las personas señaladas por la Policía noruega.

En la última semana, los hombres del Departamento Técnico entrenaron a policías de distintas divisiones de la Federal, para contar con apoyo en los allanamientos que tenían por delante. "Necesitábamos que tuvieran conocimientos básicos sobre qué buscar y qué secuestrar en los procedimientos", dijeron fuentes policiales a Clarín.

Ayer, orden judicial en mano, veintiuna brigadas -unos noventa policías- salieron a hacer los allanamientos. Se metieron en distintas casas de Córdoba, Mar del Plata, Gran Buenos Aires (Adrogué, Polvorines, Remedios de Escalada y Ramos Mejía) y Capital Federal (Floresta, Balvanera, Recoleta, San Telmo, Núñez, Palermo y Caballito, entre otros).

"Encontramos material pornográfico en todas, pero sólo en algunas hallamos evidencias de que habían distribuido fotografías pedófilas", explicaron a Clarín fuentes del caso. Los dueños de esas computadoras en las que se detectaron pruebas de distribución son los detenidos: ocho hombres y tres mujeres.

Según los voceros, tienen entre veintidós y treinta y siete años. Todos son de clase media, uno vive con su madre, y hay empleados, estudiantes y profesionales.

Comparten el perfil del pedófilo habitual: gente de buen poder adquisitivo, con al menos un nivel medio de instrucción y una actitud absolutamente normal en sus relaciones.

Las fotos que se les secuestraron muestran a chicos de ambos sexos, desde bebés hasta preadolescentes, desnudos o siendo abusados por adultos. "No pudimos determinar dónde se produjeron, pero en principio no serían argentinos", indicaron fuentes del caso.

La investigación reveló que los sospechosos participaban de la red "se intercambiaban las fotos por mail o por sistemas de intercambio de archivos punto a punto" por puro gusto, sin que hubiera dinero de por medio. La única condición era que todos aportaran material.

Debido al vacío legal que hay en el país, cada vez es más frecuente la presencia de argentinos en las redes de intercambio de este tipo de pornografía. El problema va en aumento: mientras que la misma división que hizo los operativos de ayer sólo había abierto dos investigaciones de este tipo en el 2000, en el comienzo de este año ya se dio un promedio de cinco casos por mes. "Como no cambien las leyes, el tema se va a disparar aún más", señalan en la Federal.

Atrapan a un contador en San Martín

La Policía Bonaerense también logró ayer un operativo exitoso contra la pornografía infantil. Una brigada de la Comisaría 1ª de San Martín allanó la casa de un contador público y le secuestró gran cantidad de material pedófilo.

Fuentes policiales indicaron que en el procedimiento, realizado en la calle Senté al 1.600 de San Martín, se encontraron ciento cincuenta compact disc con fotos pornográficas infantiles, dos computadoras, escáners e impresoras.

El allanamiento fue ordenado por el Juzgado de Garantías Nº 4 de San Martín, bajo la sospecha de que el material pornográfico estaba destinado a la venta. Por eso, el contador de treinta y siete años quedó demorado.

La misma sospecha se había producido en el último caso impactante: en una casa de La Cumbre, en Córdoba, un hombre filmaba películas porno con chicos de entre seis y diez años y las subía a Internet.