El Mundo - Viernes, 19 de agosto de 2005
GESTO DE BUENA VOLUNTAD
El Frente Polisario libera a sus últimos prisioneros marroquíes
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AGENCIAS. ARGEL. El Frente Polisario ha puesto en libertad en un gesto "político y humanitario" a los últimos cuatrocientos cuatro prisioneros de guerra marroquíes en un acto celebrado en el campamento de Tinduf, según el propio movimiento independentista saharaui en Argel. La mayor parte de los presos llevaba más de veinte años en poder del Polisario. El acto de la firma oficial para la liberación de los presos fue supervisado por el senador estadounidense Richard Lugar, presidente del comité de Relaciones Exteriores de dicha cámara. Con esta, concluye la liberación de los más de dos mil cien presos marroquíes capturados durante la guerra entre el Frente Polisario y Marruecos, que terminó en 1989. La ceremonia de liberación comenzó con la firma del acuerdo entre el Polisario y el Comité Internacional de la Cruz Roja, antes de que los detenidos sean entregados a las autoridades de Estados Unidos. Está previsto que los recién liberados vuelen a la ciudad marroquí de Agadir, a borde de dos aviones fletados por el Gobierno norteamericano, informaron fuentes saharauis desde Tinduf. Estos prisioneros, en poder del Frente Polisario desde finales de los años ochenta, estaban recluidos en los campamentos de Tifariti, Miyek y Aguenit, aunque su puesta en libertad anunciada en mayo se retrasó hasta hoy por lo que el Frente considera una postura "intransigente" del Gobierno de Rabat tras las detenciones de varios activistas saharauis en las protestas de El Aaiun. Entre los liberados en Tinduf había soldados, oficiales, suboficiales y varios pilotos del Ejército marroquí que fueron capturados en su mayoría entre 1988 y 1991. El Frente Polisario empezó a liberar a los dos mil cien prisioneros de guerra marroquíes en 1989. En sucesivos años se adoptaron medidas simulares tras la intervención de países como Qatar, Irlanda o España, que facilitó la salida e un centenar de personas en febrero de 2003, o tras la intervención de líderes mundiales. La repatriación de los cuatrocientos cuatro prisioneros marroquíes será gestionada por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). Marruecos agradece la presión internacional El Gobierno de Marruecos agradeció la "presión internacional" que ha permitido la liberación de los últimos prisioneros de guerra marroquíes. El ministro marroquí de Comunicación y portavoz del Gobierno, Nabil Benabdelá, afirmó que con la liberación de los últimos cuatrocientos cuatro prisioneros "se ha hecho justicia". Recordó que Marruecos, con el "apoyo de la comunidad internacional", exigía desde hace mucho tiempo que fuera reparado lo que calificó de "un agravio a la justicia" y subrayó que gracias a la "presión internacional" los últimos prisioneros de guerra han sido liberados. Sin avances El Polisario considera que la descolonización del territorio, que ocupó Marruecos en 1975 después de la retirada de España, atraviesa un "serio estancamiento" debido a la negativa de Rabat a aceptar el Plan de Arreglo, de 1991, y el Plan Baker, que elaboró el último enviado especial de la ONU, James Baker, en 2003. Marruecos se niega a aceptar cualquier solución política que incluya la posibilidad de autodeterminación para los saharauis. El Sahara Occidental ha sido escenario en los últimos meses de manifestaciones a favor de la autodeterminación, reprimidas por las fuerzas de seguridad marroquíes, según denuncias del Frente Polisario, que gobierna en la República Arabe Saharaui Democrática (RASD), Estado que no ha sido admitido por la ONU aunque es miembro de la Unión Africana. LAS CLAVES DEL CONFLICTO Sahara, treinta años de disputa MARÍA JOSÉ LLERENA El conflicto del Sahara se alarga ya treinta años. Tres décadas que se saldan con una guerra sin cerrar, un pueblo dividido entre el exilio y la ocupación y una situación de inestabilidad que afecta a todo el Magreb. Las posturas irreconciliables de las partes, la poca efectividad de la ONU para llevar a cabo sus resoluciones y la pasividad de la comunidad internacional ante el conflicto son algunas de las razones que explican el enquistamiento del problema. Estas son las claves del contencioso: ¿De dónde viene el problema? El Sahara Occidental fue una colonia española hasta 1975, cuando Marruecos lo invadió mediante la Marcha Verde. Para entonces, España ya se había comprometido, a instancias de la ONU, a iniciar los trámites de descolonización que contemplaban la convocatoria de un referéndum para la independencia del Sahara. Sin embargo, la Marcha Verde sorprendió a España en un momento delicado -Franco agonizaba- y optó por sacudirse la responsabilidad abandonando el territorio. El referéndum sigue pendiente de celebrarse. La guerra y el alto el fuego Con la salida de España del territorio comenzó a librarse una guerra que enfrentó al Frente Polisario con sus vecinos del norte y el sur: Marruecos -que invadía el territorio por el norte,- y Mauritania -que hacía lo propio desde el sur-. En 1979, Mauritania, al borde de la quiebra, firma la paz con el Frente Polisario y renuncia a sus pretensiones sobre el territorio. En 1991 las partes firmaron un alto el fuego auspiciado por la ONU, que asumió la responsabilidad de buscar una salida pacífica al conflicto y estableció su Misión para el Referéndum en el Sahara Occidental (MINURSO). Se inició la identificación de los potenciales votantes y el secretario general y el Consejo de Seguridad fijaron la fecha de la celebración del referéndum para febrero de 1992. La consulta nunca se celebró. ¿Qué pasó con la población saharaui? La invasión marroquí obligó a decenas de miles de saharauis a huir desierto adentro hasta territorio argelino, donde levantaron, cerca de la ciudad de Tinduf, campos de refugiados. Exiliados en ese rincón del desierto más duro del planeta, alrededor de ciento sesenta mil saharauis sobreviven desde hace treinta años en precarias condiciones esperando regresar a su tierra. Los que no pudieron huir en 1975 permanecen en el territorio ocupado por Marruecos. Organizaciones como Human Rights Watch, Amnistía Internacional o la Organización Mundial contra la Tortura han denunciado repetidas veces la constante violación de los Derechos Humanos que sufre la población saharaui que vive bajo bandera marroquí. Detenciones arbitrarias, torturas y desapariciones son las principales muestras del hostigamiento y la persecución que padece este pueblo. ¿Por qué no se ha celebrado aún el referéndum? La principal traba para la celebración del referéndum ha sido el censo de votantes. El referéndum se ha aplazado en varias ocasiones por los recursos de apelación interpuestos por Marruecos en los que exige que los marroquíes instalados en la zona en los últimos años tengan también derecho al voto. Desde la invasión marroquí, la Monarquía alauí ha inyectado decenas de miles de colonos en el territorio con la intención de acreditarlos como votantes y conseguir de esa forma inclinar la balanza a su favor. A día de hoy, la población saharaui es ya minoritaria frente a la marroquí en el Sahara Occidental. ¿Treinta años de litigio por un trozo de desierto? El Sahara Occidental no es sólo un pedazo de desierto pedregoso. En su territorio se encuentran las minas de fosfatos más ricas del mundo, importantes yacimientos de petróleo y gas y, en sus costas, nutridos caladeros de pesca. ¿Cuál es la postura de la ONU ante el contencioso? Para la ONU el Sahara Occidental sigue siendo un territorio pendiente de descolonización. Nunca ha reconocido a Marruecos como potencia administradora. El Tribunal Internacional de la Haya también se pronunció al respecto del conflicto concluyendo que no existe "ningún vínculo de soberanía territorial entre el territorio del Sahara Occidental y el reino de Marruecos". ¿Cuál es la postura de España? Los distintos Gobiernos de España desde el final de la dictadura franquista se han alineado junto a la ONU para resolver el conflicto del Sahara. El Gobierno de Zapatero se comprometió desde su llegada al poder a hacer todo lo necesario para lograr una solución al conflicto, pero su actitud de acercamiento a Marruecos ha provocado críticas de la opinión pública española y malestar entre los saharauis, que acusan al Ejecutivo socialista de ceder ante Rabat y abandonar la línea política tradicional de España de apoyo a la causa saharaui. ¿Qué soluciones al conflicto se barajan? En enero de 2003, James Baker, el entonces enviado personal del secretario general de la ONU para la cuestión del Sahara, propuso un plan para salir de la encrucijada en la que se encontraba el conflicto. En su propuesta, conocida como Plan Baker II, recogía cuatro posibles soluciones: 1.- Referéndum de autodeterminación, tras un periodo de cinco años de autonomía bajo soberanía marroquí. La del referéndum es la salida aprobada por la ONU en 1991. Incluso se estableció el 26 de enero de 1992 como fecha para su celebración. Pero ha ido aplazándose y actualmente se encuentra bloqueada debido a las apelaciones presentadas por Marruecos. 2.- Autonomía del Sahara bajo soberanía marroquí. El proyecto prevé la elección de un Consejo Ejecutivo, con amplias competencias, pero contempla que la bandera, la moneda, las aduanas, la política exterior , los asuntos internos, la policía y la justicia, entre otros asuntos de Estado, dependan de Marruecos. 3.- División del territorio en dos partes. De norte a sur. Esta solución contempla la partición de oeste a este, de modo que Marruecos se quedaría con la zona del norte, el llamado Sahara útil por concentrar los mayores recursos como las explotaciones de fosfatos. Es una solución improbable. 4.- Retirada de la MINURSO Según Kofi Annan, "tras once años y unos gastos de más de quinientos ochenta millones de euros, la ONU no va a solucionar el problema del Sahara Occidental sin exigir a una de las partes, o a las dos, que hagan algo que no desean hacer". |
Amnistía Internacional - 18 de agosto de 2005
Maruecos y el Sahara Occidental: AI acoge con satisfacción
la liberación de prisioneros de guerra marroquíes
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Amnistía Internacional ha expresado su satisfacción por la liberación hoy, 18 de agosto de 2005, de cuatrocientos cuatro prisioneros de guerra marroquíes que llevaban décadas bajo custodia del Frente Polisario. Han estado casi catorce años recluidos, desde la cesación oficial de las hostilidades entre Marruecos y el Frente Polisario. Amnistía Internacional había pedido reiteradamente que fueran puestos en libertad. Si embargo, según el Comité Internacional de la Cruz Roja, continúan aún en paradero desconocido unos doscientos cincuenta marroquíes relacionados con el conflicto, que comenzó en 1975, cuando Marruecos se anexionó el territorio del Sahara Occidental. Asimismo, tampoco se sabe nada de centenares de saharauis que "desaparecieron" a manos de las fuerzas de seguridad marroquíes, la mayoría en la década de 1970. Amnistía Internacional ha reiterado también su llamamiento para que se aclare la suerte de todas las personas "desaparecidas" durante y después del conflicto entre Marruecos y el Frente Polisario y se ponga a disposición judicial a los responsables de las "desapariciones", torturas y otras violaciones de Derechos Humanos cometidas por ambas partes. Información complementaria El Sahara Occidental es objeto de una disputa territorial entre Marruecos, que se anexionó el territorio en 1975 y reclama su soberanía sobre él, y el Frente Polisario, que pide un Estado independiente allí y ha formado un gobierno autoproclamado en el exilio en los campos de refugiados del suroeste de Argelia. En 1988, las autoridades marroquíes y el Frente Polisario accedieron a un Plan de Arreglo de la ONU, que aprobó el Consejo de Seguridad en 1991. Tras más de una década de conflicto, ambas partes accedieron a la celebración de un referéndum en el que se preguntaría a la población saharaui si quería la independencia o la integración en Marruecos. El referéndum, que debía organizar y dirigir la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sahara Occidental (MINURSO), tenía que haberse llevado a cabo en 1992, pero se ha aplazado repetidas veces. |