Amnistía Internacional - 23 de septiembre de 2005
Guinea Ecuatorial / Nigeria: preocupación
por juicio injusto, tortura y posible "desaparición"
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A Amnistía Internacional (AI) le preocupan las denuncias de tortura y el juicio injusto de unas setenta personas acusadas de delitos relacionados con un presunto intento de golpe de Estado en Guinea Ecuatorial el 8 de octubre de 2004. A la organización también le preocupa que tres de los condenados sin estar presentes en el juicio (juzgados in absentia) corren peligro de "desaparecer" o ser sometidos a torturas o malos tratos. Veintidós hombres y una mujer fueron condenados a largas penas de prisión por un Consejo de Guerra en Bata, Guinea Ecuatorial. Al menos seis fueron juzgados in absentia. El juicio, que tuvo lugar del 6 al 19 de septiembre de 2005, no se ajustó al Derecho Internacional y las normas internacionales sobre juicios justos. Los condenados no tienen derecho a recurrir. Estas veintitrés personas formaban parte de un grupo de unos setenta oficiales y ex oficiales del ejército y familiares del presunto líder del intento de golpe. Contra los acusados, entre los que había varias mujeres, se presentaron cargos tales como socavar la seguridad del Estado, rebelión, traición y negligencia, e intentar derrocar al Gobierno. La fiscalía había pedido pena de muerte para seis de ellos, entre los que figuraban al menos tres de los juzgados in absentia: el teniente coronel Cipriano Nguema Mba, presunto líder del golpe, el teniente coronel Florencio Elá Bibang y Felipe Esono Ntumu, "Pancho". Nueve personas, entre ellas los juzgados in absentia, fueron condenadas a treinta años de cárcel por socavar la seguridad del Estado e intentar derrocar al Gobierno. Otras once, incluida una mujer, Florencia (o Florentina) Nchama Mba, fueron condenadas a veintiún años de cárcel como encubridoras de estos mismos delitos. Francisco Mba Mendama, "Efe Pulé" (también condenado a treinta años por socavar la seguridad del Estado) y otros dos fueron condenados a veinticinco años de cárcel por traición. Una persona fue condenada a doce años de cárcel. AI acoge con satisfacción el hecho de que el tribunal no impuso penas de muerte. Sin embargo, a la organización le preocupa lo siguiente:
AI pide a las autoridades de Guinea Ecuatorial que hagan público inmediatamente el paradero de estas personas y les permitan recibir visitas de sus familiares y amigos, ver a sus abogados y ser atendidos por los médicos que elijan. La organización pide también que se investigue de forma independiente e imparcial el secuestro en Nigeria de estas tres personas, y se juzgue a todos los presuntos implicados. A AI le preocupa que las autoridades nigerianas no hayan protegido del secuestro a estas personas, y les recuerda que están obligadas, en virtud de la Convención sobre los Refugiados, de 1969, de la Organización de la Unidad Africana (OUA), y del Derecho Internacional consuetudinario, a no devolver a nadie contra su voluntad a un país donde corra peligro de sufrir graves violaciones de Derechos Humanos. AI pide a las autoridades de Nigeria que lleven a cabo de inmediato una investigación imparcial sobre el secuestro de los tres hombres, pongan a los responsables a disposición judicial y ofrezcan una reparación plena a las víctimas. |