El Mundo - Sábado, 24 de septiembre de 2005

OBLIGABAN A NIGERIANAS A PROSTITUIRSE

Detenidos dieciocho miembros de una red
de tráfico de personas y de drogas

EFE

La Policía ha desarticulado una organización de ciudadanos nigerianos dedicada al tráfico de personas y estupefacientes que introducía en España a mujeres de su misma nacionalidad que eran obligadas a prostituirse bajo amenazas de muerte, tanto a ellas como a sus familias.

Según informó la Dirección General de la Policía, los detenidos se dedicaban también al tráfico de estupefacientes y a la falsificación de documentos.

En la operación han sido detenidas dieciocho personas, acusadas la mayoría de ellas de delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, relativos a la prostitución, falsedad documental, tráfico de estupefacientes, amenazas, contra la propiedad industrial, falsificación de moneda y resistencia.

A las mujeres que se negaban a ejercer la prostitución, les ofrecían la posibilidad de traficar con estupefacientes y, si no accedían, les propinaban grandes palizas bajo amenazas de muerte y las agredían sexualmente.

La operación comenzó hace cinco meses tras la denuncia presentada por una de las víctimas en la Comisaría de Puerto del Rosario (Fuerteventura) que declaró haber sido captada en Nigeria, traída a España y obligada a ejercer la prostitución en varias ciudades españolas.

Las investigaciones permitieron determinar que la organización, además de en Madrid y en Fuerteventura, contaba con ramificaciones en Vigo, Palma de Mallorca y en la localidad madrileña de Móstoles.

La Policía practicó en estas ciudades nueve registros en los domicilios en donde residían los implicados y donde alojaban a sus víctimas para controlar todos sus movimientos.

En estos registros se intervinieron veintinueve pasaportes de Nigeria, la mayoría pertenecientes a mujeres, y permisos de trabajo y residencia, algunos falsificados; 1 400 gramos de cocaína, 100 gramos de hachís, efectos utilizados para el vudú, 3 825 euros en efectivo y otros 2 000 en una cuenta bancaria, y 530 relojes falsificados, entre otros efectos.

En la operación policial han sido identificados todos los miembros de la red y los colaboradores de la organización en Marruecos y en Mali y se han intervenido las cuentas bancarias utilizadas por las mujeres obligadas a prostituirse.

Los investigadores estiman que los beneficios obtenidos por la red pueden ascender a cuatro millones de euros, ya que cada una de las mujeres explotadas debía abonar a los responsables cuarenta y cinco mil euros.