Amnistía Internacional - 27 de septiembre de 2005

Estados Unidos: AI pide una investigación independiente
sobre la muerte de Filiberto Ojeda Ríos

Amnistía Internacional (AI) ha pedido hoy una investigación independiente sobre los disparos del FBI que causaron la muerte del activista portorriqueño Filiberto Ojeda Ríos, citando inquietantes cuestiones sobre las circunstancias de esta muerte.

La organización ha manifestado que, en aras de la confianza pública, la transparencia y la integridad de todos los implicados, debe llevarse a cabo una investigación con la máxima imparcialidad, y de manera que esa imparcialidad se haga evidente. En ella se deben examinar todas las circunstancias de lo sucedido, y sus conclusiones deben hacerse públicas a la primera oportunidad.

AI ha observado que el director del FBI, Robert S. Muller, ha pedido al Departamento de Justicia que investigue lo sucedido. La organización ha pedido más información sobre si esta investigación cumplirá las normas necesarias para ser exhaustiva, imparcial e independiente.

Filiberto Ojeda Ríos, destacado activista en favor de la independencia de Puerto Rico, buscado por delitos en Estados Unidos, murió el viernes por disparos después de que agentes del FBI rodearan la granja en la que él y su esposa se ocultaban. Según el FBI, murió durante un intercambio de disparos en el que resultó herido un agente.

Sin embargo, el cadáver de Ojeda Ríos no se recuperó hasta que el FBI entró en la casa al día siguiente, unas veinte horas después del tiroteo.

Según los informes, la autopsia concluyó que Ojeda Ríos no había muerto en el intercambio de disparos, sino que había muerto desangrado algún tiempo después.

El FBI niega que se haya producido una actuación indebida, y ha declarado que sus agentes recibieron instrucciones de esperar la llegada de refuerzos antes de entrar en la casa, pues se temía que en ésta hubiera explosivos.

Sin embargo, la esposa de Ojeda Ríos (único testigo del incidente, aparte del FBI) ha contradicho esta versión y, según los informes, ha manifestado que los agentes entraron en la granja y dispararon a su esposo durante el enfrentamiento inicial.

Si el FBI mató deliberadamente a Filiberto Ojeda Ríos o lo dejó morir deliberadamente cuando podría haberlo detenido, estaríamos ante una "ejecución extrajudicial". Así lo ha manifestado AI, subrayando que esto no se puede determinar hasta que no se evalúen detenidamente todos los hechos.

En virtud de las normas internacionales, los agentes encargados de hacer cumplir la ley sólo deben usar armas de fuego en respuesta a una amenaza inmediata de muerte o de lesiones graves, y cuando se hayan agotado las medidas no violentas o éstas no sean eficaces. Si es posible, debe advertirse de que se van a usar armas de fuego, y toda persona herida por la fuerza o por armas de fuego debe recibir atención médica sin demora.

Información complementaria

Filiberto Ojeda Ríos, de setenta y dos años de edad, era un conocido activista del movimiento en favor de la independencia de Puerto Rico, y miembro de un grupo nacionalista, los Macheteros.

Pesaba contra él una orden de búsqueda de las autoridades estadounidenses desde 1990, cuando escapó mientras esperaba ser juzgado por el robo de 7,2 millones de dólares de un depósito de Wells Fargo en Connecticut, Estados Unidos.

En 1992 fue declarado culpable in absentia de cargos relacionados con dicho robo y condenado a cincuenta y cinco años de prisión.

Según los informes, este año el FBI había aumentado la recompensa que se ofrecía por información que condujera a su captura.