Amnistía Internacional - 29 de septiembre de 2005
Israel pretende destruir más viviendas palestinas
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El ejército israelí pretende destruir cuarenta y un hogares en el pequeño pueblo palestino de Sawia, en Cisjordania. Casi doscientas cincuenta personas podrían quedar en la indigencia si la destrucción sigue adelante. Sawia está en el centro de Cisjordania, en una zona rodeada de asentamientos israelíes y de carreteras utilizadas por los colonos que viven en ellos. Entre el 15 de agosto y el 15 de septiembre de 2005, cuarenta familias del pueblo recibieron una notificación en la que se les avisaba de que el ejército israelí se proponía demoler sus viviendas porque habían sido construidas sin permiso. La mayoría de estas casas se han edificado en los últimos cinco o siete años. A otra familia se le notificó que se iban a demoler las habitaciones que había añadido a su casa desde que se construyó está, en la década de 1950, por la misma razón. En los últimos diez años, el ejército israelí ha demolido más de dos mil viviendas palestinas en Cisjordania, aduciendo que fueron construidas sin permiso. En la mayor parte de Cisjordania, los palestinos deben pedir un permiso de construcción al ejército israelí para edificar en su propia tierra, y les resulta casi imposible obtenerlo. Millares de palestinos se han visto, de hecho, obligados a construir sin permiso por no tener otro modo de albergar a sus familias. El coronel Shlomo Politus, asesor jurídico del ejército israelí, dijo en julio de 2003 en el Parlamento de Israel que no "[había] más permisos de construcción para los palestinos", y el portavoz del ejercito israelí explicó a unos delegados de Amnistía Internacional en 1999 que tenían por norma "no aprobar las construcciones en la zona C" de Cisjordania. En cambio, las autoridades israelíes han construido decenas de miles de casas para colonos israelíes en tierras palestinas confiscadas de toda Cisjordania, violando con ello el Derecho Internacional. Información complementaria Cisjordania se encuentra bajo ocupación militar israelí desde 1967. Con el establecimiento de la Autoridad Palestina en 1994, quedó dividida en las zonas A, B y C. La Autoridad Palestina es responsable de los asuntos civiles, como la salud, la educación y la concesión de permisos de construcción, en las zonas A y B, que representan entre las dos alrededor del cuarenta por ciento del territorio cisjordano y contienen a más del noventa y siete por ciento de la población palestina. Israel es responsable de los asuntos civiles y de la seguridad en la zona C, que abarca el sesenta por ciento de Cisjordania y contiene la mayoría de las tierras palestinas despobladas y las principales carreteras. Las zonas A y B no son contiguas, sino que están fragmentadas en unos doscientos veintisiete enclaves separados, cada uno de los cuales está rodeado por tierras declaradas zona C, donde Israel tiene el control militar y civil. Violando el Derecho Internacional, Israel ha confiscado inmensas extensiones de tierra palestina para establecer asentamientos, donde viven ya más de cuatrocientos mil israelíes. Más de un centenar de estos asentamientos se encuentran en la zona C, en tierras palestinas confiscadas, e Israel continúa ampliándolos o construyendo otro nuevos. En los últimos quince años, Israel ha expropiado también tierras palestinas para construir una gran red de carreteras para uso de los colonos israelíes en toda Cisjordania. En los últimos años se ha negado cada vez más a los campesinos palestinos el acceso a sus tierras de cultivo, privándolos así de su principal medio de vida. En los últimos cinco años, el ejército israelí ha demolido también más de tres mil viviendas palestinas en Cisjordania y la Franja de Gaza por razones que las autoridades israelíes califican de "necesidades militares o de seguridad", pero que son en realidad una forma de castigo colectivo por ataques de grupos armados palestinos contra israelíes. Debido a ello, decenas de miles de palestinos han perdido su hogar. En mayo de 2003, el Comité Económico, Social y Cultural de la ONU manifestó en sus observaciones finales que estaba muy preocupado por la práctica continua de la expropiación de bienes y recursos palestinos para ampliar asentamientos israelíes de los Territorios Ocupados (documento de la ONU E/C.12/1/Add.90.7) Informe (mayo de 2004): "Israel y los Territorios Ocupados: Bajo los escombros. Demolición de viviendas y destrucción de tierras y bienes" Pueden consultar también la versión completa de esta página. |