El País - Lunes, 3 de octubre de 2005

La Unión Europea exige a Cuba
que mejore las condiciones de los presos políticos

MAURICIO VICENT - La Habana

Una nueva crisis se cierne sobre las relaciones entre la Unión Europea (UE) y Cuba, y eso cuando aún no se ha superado la anterior ni ha cuajado la política de acercamiento y diálogo crítico con La Habana, que promueve en la UE el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Esta vez el enfrentamiento es por el caso de los disidentes Víctor Rolando Arroyo, Félix Navarro y José Daniel Ferrer, que desde hace semanas se encuentran en huelga de hambre en las prisiones donde cumplen sentencia.

La UE ha pedido a las autoridades que mejoren de inmediato "las condiciones de detención de estas personas y de otros prisioneros políticos", quienes, según Bruselas, son "mantenidos en circunstancias que están por debajo de los estándares mínimos de la ONU para el tratamiento de prisioneros".

Fuentes disidentes informaron de que el periodista independiente Víctor Rolando Arroyo, de cincuenta y cuatro años, es el que se encuentra en peor estado de salud. Arroyo fue condenado a veintiséis años de cárcel en abril de 2003, durante el macroproceso que llevó a prisión a setenta y cinco opositores, y hace veintisiete días se declaró en huelga de hambre en protesta por los malos tratos sufridos en la prisión de Guantánamo donde cumple sentencia.

En solidaridad con él, hace dieciocho días se puso en huelga de hambre en la misma cárcel Félix Navarro, de cincuenta y dos años y condenado a veinticinco de prisión.

Fuentes opositoras informaron ayer de que Ferrer, sentenciado a veintiséis años, había abandonado la protesta.

Además de expresar su preocupación por la situación de estos opositores -el arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega, también lo hizo-, la UE, en un comunicado de la presidencia británica, emplazó al Gobierno de Fidel Castro a que "libere incondicionalmente a todos los prisioneros políticos que siguen detenidos".

Del grupo de los setenta y cinco han sido puestos en libertad catorce con una "licencia extra penal" por razones de salud, pero en la actualidad unas trescientas personas se encuentran en prisión en Cuba por motivos políticos, según fuentes de la disidencia.

El Gobierno cubano acusa a todos los opositores de ser "mercenarios al servicio de Estados Unidos" y considera cualquier gestión en su favor una "injerencia".