Amnistía Internacional - 2 de noviembre de 2005
Etiopía: más de treinta muertos
y varios cientos de detenidos
en una encarnizada campaña de represión
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Según los informes, en los últimos dos días la policía antidisturbios ha matado a disparos a más de treinta manifestantes en la capital, Addis-Abeba, y ha comenzado a detener sistemáticamente a los líderes y miembros del principal partido de oposición, la Coalición por la Unidad y la Democracia (CUD), así como a varios periodistas de medios privados. La policía antidisturbios empleó munición real contra las personas que se manifestaban en el distrito de Mercato, en el centro de la ciudad, y en otros barrios. Los informes indican que los manifestantes comenzaron su protesta pacíficamente, pero cuando la policía empezó a disparar, lanzaron piedras, levantaron barricadas y quemaron vehículos. Según las fuentes, en los incidentes han resultado heridas al menos ciento cincuenta personas. La policía ha declarado que los manifestantes habían matado a dos agentes de policía. Las informaciones indican que todos los dirigentes de la CUD están detenidos, incluidos su presidente, Hailu Shawel, que fue objeto de una brutal paliza; el doctor Berhanu Negga, nuevo alcalde de Addis-Abeba; Gizachew Shifferaw; el doctor Hailu Araya, ex director de la publicación Press Digest; y el doctor Yakob Hailemariam, ex funcionario de la ONU y funcionario de la Corte Penal Internacional. Todos ellos son parlamentarios elegidos. También han sido detenidos la señora Birtukan Mideksa, abogada y vicepresidenta de la CUD; Debebe Eshetu; y el ex comandante del ejército Getachew Mengiste. Al parecer, todos están en la Dirección Central de Investigaciones, conocida como Maikelawi. El Gobierno ha emitido una declaración en la que ha anunciado que procesará a los líderes de la Asociación de Profesores de Etiopía (APE) y de la Asociación de Periodistas de la Prensa Libre de Etiopía por conspiración violenta, en relación con las manifestaciones. Las detenciones fueron desencadenadas por el inicio, el día anterior, de una serie de acciones de protesta no violentas convocadas por la CUD, que está boicoteando el nuevo Parlamento por considerar que el partido gobernante, el Frente Democrático Revolucionario de Etiopía del primer ministro Meles Zenawi, ha cometido un presunto fraude electoral. Alrededor de treinta taxistas fueron detenidos por hacer sonar las bocinas de sus vehículos durante la acción de protesta de la víspera. El 1 de noviembre, después de las protestas callejeras y los disparos de la policía, con una huelga en marcha consistente en permanecer en sus domicilios y muchas empresas cerradas, la policía detuvo a varios partidarios de la oposición en sus casas y se los llevó a lugares desconocidos. Según la legislación vigente, los detenidos deberían comparecer ante un tribunal en el plazo de cuarenta y ocho horas. Las detenciones y los disparos, que han afectado a varias mujeres, prosiguen hoy (2 de noviembre), y se han visto varios cadáveres en las calles y hospitales. Amnistía Internacional expresa profunda preocupación por la detención de Mesfin Woldemariam, defensor de Derechos Humanos conocido internacionalmente, de setenta y cinco años de edad. Fundador, y presidente durante catorce años del Consejo Etíope de Derechos Humanos , es profesor retirado de geografía y autor de varios libros. Había dimitido recientemente de su cargo en el Consejo para apoyar la campaña electoral de la CUD y escribir para la prensa privada. En los últimos tres meses ha estado enfermo en cama con una dolencia de la columna para la que recibía sesiones periódicas de fisioterapia. Amnistía Internacional teme por su seguridad y su salud, pues los detenidos suelen recibir un trato brutal, especialmente los primeros días de detención, que incluye tener que dormir sobre un suelo frío de cemento, no poder recibir comida ni una muda de ropa de su familia, y la denegación de tratamiento médico. No está claro si se le permitió llevarse consigo medicamentos analgésicos. El profesor Woldemariam podría estar recluido en el mismo lugar que los líderes de la CUD. La policía entró posteriormente en su domicilio y se llevó documentos y otros materiales. Amnistía Internacional pide la libertad inmediata e incondicional del profesor Mesfin Woldemariam, de los parlamentarios y demás miembros de la CUD, a los que Amnistía Internacional considera presos de conciencia, acusados falsamente por el Gobierno de conspiración violenta. Mientras el profesor Mesfin Woldemariam permanezca detenido, Amnistía Internacional insta a que se le proporcione toda la atención médica necesaria en un hospital y que no esté sometido a las duras condiciones de una prisión, sin medios médicos adecuados. Amnistía Internacional pide asimismo que se ordene a las fuerzas de seguridad que no empleen la fuerza letal contra los manifestantes salvo cuando haya vidas en peligro, y que se realice una investigación independiente sobre las muertes y heridos producidos en los incidentes con disparos. Amnistía Internacional pide al representante especial del secretario general de las Naciones Unidas sobre la situación de los defensores de los Derechos Humanos y al relator especial sobre defensores de Derechos Humanos de la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos que empleen todos los cauces posibles para obtener la libertad y la seguridad del destacado defensor de Derechos Humanos profesor Mesfin Woldemariam. Información complementaria Una conferencia de defensores de Derechos Humanos de todos los países del África Oriental y el Cuerno de África, reunida en Entebbe, Uganda, también ha pedido la libertad del profesor Mesfin Woldemariam. Hassan Sheikh Shire, copresidente de la conferencia y director de un Proyecto de Defensores de Derechos Humanos en África Oriental y el Cuerno de África patrocinado por Canadá, ha declarado: "Los defensores de Derechos Humanos aquí reunidos se solidarizan con el profesor Mesfin Woldemariam y reclaman su libertad inmediata. Pedimos al Gobierno etíope que reconozca el papel legítimo de los defensores de Derechos Humanos, con arreglo a la Declaración sobre los Defensores de los Derechos Humanos de la ONU. El Gobierno de Etiopía debe adoptar medidas para garantizar que se respeta el Estado de Derecho y se protegen los Derechos Humanos fundamentales." El 8 de junio del 2005 los soldados mataron a disparos en Addis-Abeba a alrededor de cuarenta y dos personas que protestaban por el presunto fraude electoral y detuvieron a miles de simpatizantes del partido de la oposición. Los detenidos fueron recluidos en duras condiciones y algunos recibieron brutales palizas. Transcurridas unas semanas, todos quedaron en libertad bajo fianza tras comparecer brevemente ante un tribunal. La CUD niega las acusaciones del Gobierno -que no están corroboradas por ninguna prueba- de conspiración violenta. Los ciento nueve nuevos parlamentarios de la CUD están boicoteando el Parlamento, que les ha retirado la inmunidad parlamentaria. |