Amnistía Internacional - 3 de noviembre de 2005

Nigeria: nuevos indicios
de violaciones de Derechos Humanos
en los territorios petrolíferos del delta del Níger

Diez años después de la ejecución del escritor y activista de Derechos Humanos Ken Saro-Wiwa y de otros ocho activistas hay nuevos indicios de que los pueblos de los territorios petrolíferos del delta del Níger siguen expuestos a la muerte y la devastación a manos de las fuerzas de seguridad.

Amnistía Internacional (AI) publica hoy un informe en el que revela cómo las comunidades castigadas por la pobreza se arriesgan a sufrir castigos colectivos cuando protestan por la actuación de las empresas o son sospechosas de obstruir la producción de petróleo.

"Es un insulto a la memoria de Ken Saro-Wiwa y los activistas que murieron con él que se siga permitiendo que los responsables de homicidios, palizas y violaciones sigan evadiendo la justicia. Su campaña en favor de los derechos económicos y sociales continúa estando vigente, con el setenta por ciento de los habitantes del delta del Níger viviendo en la pobreza más absoluta a pesar del auge de los ingresos por petróleo", ha dicho Kolawole Olaniyan, director del Programa Regional para África de AI.

El informe, titulado "Ten years on: injustice and violence haunt the oil Delta", se basa en una reciente visita de AI al delta del Níger y se centra especialmente en las violaciones de Derechos Humanos cometidas este año en la terminal petrolífera de Escravos y la comunidad de Odioma, ambas en la costa del delta del Níger.

Pueden consultar también el resumen en español del informe: Reclamando derechos, reclamando recursos: injusticia, petróleo y violencia en Nigeria.

El 4 de febrero, soldados de la Fuerza Especial Conjunta de Nigeria dispararon contra los manifestantes de la cercana comunidad Ugbodoro que estaban en la terminal petrolífera de Escravos de Chevron Nigeria. Un hombre murió a consecuencia de los disparos y otros treinta manifestantes resultaron heridos, algunos de ellos de gravedad, golpeados con las culatas de los rifles y otras armas. El transporte de los heridos por barca a un hospital demoró varias horas. Ni el Gobierno ni Chevron Nigeria proporcionaron atención médica adecuada ni ayuda para el transporte, y no se ha abierto ninguna investigación minuciosa ni independiente sobre el incidente.

El 19 de febrero, al menos diecisiete personas murieron y dos mujeres fueron presuntamente violadas cuando soldados de la Fuerza Especial Conjunta asaltaron la comunidad Ijaw de Odioma. En apariencia, el asalto fue para detener a miembros de un grupo parapolicial armado, pero los sospechosos no fueron capturados y aproximadamente el ochenta por ciento de las casas resultaron destruidas.

El mes anterior, Shell Nigeria había retirado sus planes de prospección petrolífera en la zona, según los informes tras exigir los jóvenes de Odioma que se detuvieran las operaciones y darse cuenta la empresa de que había disputas sobre la propiedad de la tierra.

No se ha hecho pública ninguna investigación sobre el asalto ni se han presentado cargos contra nadie, y Odioma está ahora casi desierta.

AI pide al Gobierno federal de Nigeria que lleve a cabo investigaciones minuciosas e independientes sobre las denuncias según las cuales las fuerzas de seguridad mataron, hirieron y violaron a civiles y destruyeron sus propiedades. Los resultados deben hacerse públicos y los responsables de las violaciones de Derechos Humanos deben comparecer ante los tribunales.

La organización pide también que Chevron encargue una investigación independiente e imparcial sobre el papel de la empresa durante los incidentes en la terminal de Escravos el 4 de febrero, y que Shell investigue las denuncias de la existencia de un acuerdo de seguridad entre un subcontratista de Shell Nigeria y un grupo de delincuentes de Odioma.