La Voz de Galicia - Martes, 8 de Noviembre de 2005
Los suicidios son ya la primera causa
de muerte no natural en las prisiones
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Dos informes de Interior atribuyen el aumento de las defunciones al endurecimiento de penas. Los dos presos que se quitaron la vida hace una semana han hecho saltar la alarma. M. Sáiz-Pardo. Madrid. Sólo en los últimos cinco años (enero 2001-noviembre 2005), ochocientos seis reclusos han muerto mientras se encontraban "bajo custodia" de Instituciones Penitenciarias, pero sólo doscientos noventa y seis, apenas un treinta y seis por ciento del total, fallecieron de muerte natural. Los suicidios de dos internos, uno de ellos colaborador de ETA, el pasado lunes 31 de octubre en la cárcel de Soria, han levantado la alarma en el Ministerio del Interior. Sólo en los diez primeros meses de este año, ciento setenta y un internos han perdido la vida en las sesenta y seis prisiones dependientes de este Ministerio, una media superior a un muerto cada dos días, y la estadística sigue creciendo, según las últimas estadísticas oficiales. La preocupación aumenta entre los responsables carcelarios porque después de las muertes naturales, los suicidios se han convertido ya en la primera causa de defunción en los centros, por encima de las peleas o las sobredosis de droga. Dos informes diferentes de Instituciones Penitenciarias atribuyen a la reforma legislativa del 2003 para el endurecimiento de las penas el fuerte incremento del número de suicidios en las cárceles. La evolución El primero de los estudios, El suicidio en la institución penitenciaria , fue encargado por la directora de prisiones, Mercedes Gallizo, al poco tiempo de tomar posesión el pasado año. El estudio, de treinta y tres páginas, analiza la evolución de los suicidios en los últimos meses y concluye que entre las causas que impulsan a los internos a quitarse la vida está la falta de expectativas de recuperar la libertad debido a las dificultades que plantea la legislación para acceder al régimen abierto. "Como consecuencia de las reformas legislativas del 2003, se ha evolucionado en el cumplimiento de las penas desde la reinserción social a una postura retribucionista", explica el informe. Para los técnicos de Instituciones Penitenciarias, la reforma obliga a un "cumplimiento de las penas mucho más severo, con la implantación de períodos de seguridad, alargamiento del tiempo efectivo de cumplimiento y dificultad de obtención de beneficios penitenciarios". El segundo de los informes que critica con dureza las reformas penales puestas en marcha por el Gobierno del Partido Popular data del pasado verano. En el nuevo protocolo de prevención de suicidios distribuido por Instituciones Penitenciarias, se apunta como uno de los "factores" desencadenantes del incremento de suicidios las "modificaciones legales de los últimos años". Unas reformas que han "contribuido a incrementar el número de reclusos, la duración de las estancias en prisión y disminuido el nivel de esperanza de numerosos internos que en la situación legal anterior habrían alcanzado la libertad condicional o estarían en régimen abierto", dice el informe. Más de 30 casos demostrados este año, y 19 por investigar La inquietud en Interior surge al analizar la que ya se ha convertido en la primera causa de fallecimiento dentro de los penales. En los diez primeros meses de este año, al menos treinta y tres reclusos se han quitado la vida y aún quedan diecinueve casos por investigar. El año 2005 -estiman los expertos- puede acabar por encima de los cuarenta suicidios del 2004, año de cifras récords. Los últimos estudios encargados por la directora de prisiones, Mercedes Gallizo, desvelan que lejos han quedado los años en el que el SIDA era la causa de mayor mortalidad. Frente a los treinta y siete muertos del 2001 por esta enfermedad, se pasó a veinticuatro en lo que va de año. También han caído en los últimos meses las muertes por sobredosis de drogas: de cuarenta casos el año pasado a treinta y dos entre enero y octubre del 2005. Los homicidios por agresiones, habituales en ejercicios pasados, se han reducido a cero este año y en el 2004 sólo se produjo un caso. En un solo lustro, ciento cuarenta y siete reclusos se han matado. Uno de cada cinco presos que muere en la cárcel se quita voluntariamente la vida. Desde el año 2001, el número de internos que se han suicidado se ha multiplicado por dos, mientras que la población penitenciaria ha crecido apenas un veinticinco por ciento en ese mismo período. Las tasas de suicidios por cada cien mil presos tampoco han parado de crecer en los últimos cinco años: cincuenta y cuatro por cien mil en el 2001, por casi ochenta en el 2004. |