El Mundo, 18 - XI - 2005

ATENTADOS SUICIDAS EN MEZQUITAS CHIÍES

Decenas de muertos en varios ataques en Iraq
tras el escándalo de los abusos a detenidos suníes

La ONU ha pedido una investigación internacional sobre las condiciones de arresto en Iraq. Las explosiones de Bagdad se produjeron cerca de dos hoteles frecuentados por extranjeros.

Decenas de personas han muerto en tres atentados en mezquitas chiíes de Janakin, al noreste de Bagdad. Horas antes, al menos seis personas murieron después de que dos coches bomba conducidos por suicidas hicieran explosión en Bagdad, muy cerca del edificio del Ministerio del Interior donde, presuntamente, ciento setenta y tres iraquíes suníes fueron torturados.

Según el Ministerio del Interior iraquí, en Janakin hay al menos setenta y cuatro muertos y ciento cincuenta heridos a causa de los ataques, que fueron perpetrados por dos terroristas suicidas que llevaban cinturones cargados de explosivos adosados al cuerpo y por un coche bomba activado por control remoto.

El número de fallecidos puede aumentar en las próximas horas debido a que numerosos heridos fueron trasladados a los centros hospitalarios en estado crítico.

Janakin es un pueblo de población principalmente chiíta y kurda, que está situado cerca de la frontera con Irán.

Los terroristas hicieron explotar sus cargas en el interior de los templos, que se encontraban abarrotados de gente, ya que se celebraba la plegaria del viernes, día sagrado de los musulmanes.

La primera explosión fue la de un coche bomba cerca del banco de Janakin. Pocos minutos después, los dos terroristas suicidas atacaron, de forma casi simultánea, las mezquitas de Masrah y Mahdi, habitualmente lugar de rezo de los kurdos chiíes del lugar.

Janakin, a treinta kilómetros de la frontera iraní, es una localidad en la que conviven chiíes y kurdos y que, hasta el momento, se había librado de la violencia que sacude a diario el país.

Dos coches bomba en Bagdad

En Bagdad, las dos explosiones, ocurridas de forma casi simultánea a las 08.20 hora local (06.20 hora peninsular española), sacudieron el barrio de Yadiriya, en el centro de la capital, matando al menos a seis personas e hiriendo a unas 40, entre ellas varios policías y guardias nacionales que se encontraban en la zona en el momento en el que se perpetraron los atentados.

Los ataques de la capital se produjeron muy cerca del lugar donde se torturó y vejó a ciento setenta y tres detenidos suníes acusados de cometer atentados, según ha reconocido el propio primer ministro iraquí, Ibrahim al Yafari.

Aunque el Gobierno anunció la puesta en marcha de una investigación, el ministro iraquí del Interior, Bayan Yabr, tachó de exageradas las acusaciones.

La responsable del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Louise Arbour, ha pedido una investigación internacional sobre las condiciones de arresto en Iraq, al considerar que "hay problemas en el sistema de detención del país".

El Partido Islámico Iraquí (PII), principal representante de los suníes en Iraq, pidió ayer a la comunidad internacional que investigue las torturas.

Balance de daños

Entre los fallecidos en Bagdad hay dos niños de corta edad y una mujer, según fuentes policiales.

Las bombas provocaron grandes daños en los hoteles "Hamra" y "Zahra", habitualmente utilizados por periodistas y contratistas extranjeros, agregaron.

Se desconoce si estos dos hoteles fueron uno de los objetivos señalados por los terroristas. Si así fuese, se trataría del segundo atentado contra hoteles frecuentados por extranjeros en las últimas semanas, después de los ataques al Sheraton y el Palestine a finales de octubre.

Las explosiones llegan el día antes del inicio en El Cairo de las reuniones preparatorias de la Conferencia para la Reconciliación Iraquí, en la que las distintas facciones iraquíes tratarán de detener la espiral de violencia que sacude el país desde hace más de dos años.

También hoy, el Ejército estadounidense ha anunciado que treinta y dos supuestos insurgentes murieron durante un enfrentamiento armado en la localidad de Ramadi, cien kilómetros al oeste de Bagdad.