Amnistía Internacional - 29 de noviembre de 2005
Serbia y Montenegro: hay que poner fin a los ataques
contra activistas de Derechos Humanos
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Los activistas de Derechos Humanos y los periodistas independientes de Serbia sufren de forma creciente amenazas e incluso agresiones físicas, en un intento de silenciar el debate sobre las atrocidades cometidas en el pasado, ha declarado hoy Amnistía Internacional, en un nuevo informe. Sus locales aparecen cubiertos de grafitis insultantes y les amenazan con acciones judiciales o con el inicio de lo que aparentemente son enjuiciamientos malintencionados. "Estos ataques recuerdan sorprendentemente la represión desatada contra activistas de Derechos Humanos, periodistas y activistas de la oposición que caracterizó los últimos días de la presidencia de Slobodan Milosevic", ha declarado Sian Jones, investigador de Amnistía Internacional sobre Serbia y Montenegro. En su último informe, titulado Serbia and Montenegro. The writing on the wall: Serbian Human Rights defenders at risk, Amnistía Internacional documenta amenazas que, según los informes, han formulado no sólo ciudadanos particulares, sino también miembros de las fuerzas de seguridad y miembros del Gobierno o de partidos políticos de la coalición gubernamental. Aunque los autores de la mayoría de los incidentes siguen siendo desconocidos, hay indicios fehacientes de que están vinculados a grupos nacionalistas de la derecha. El informe destaca el hecho de que la mayoría de los activistas de Derechos Humanos que han sido víctimas de estos actos participan en un programa que tiene por objeto cuestionar el clima de impunidad que continúa existiendo para los crímenes de guerra y alentar tanto a las autoridades serbias como a la ciudadanía a que reconozcan la verdad sobre el pasado, centrándose concretamente en el décimo aniversario de la matanza de Srebrenica producida durante la guerra en Bosnia y Herzegovina. Al ingresar en el Consejo de Europa, Serbia y Montenegro acordaron cumplir varios compromisos, entre ellos "informar al pueblo de Serbia de los crímenes cometidos por el régimen de Slobodan Milosevic, no sólo contra los demás pueblos de la región, sino también contra los serbios". Sin embargo, tras la difusión en la televisión nacional de un vídeo sobre el homicidio de seis bosnios de Srebrenica a manos de miembros de un grupo paramilitar serbio, representantes de varios partidos políticos, algunos de los cuales están en el actual Gobierno de coalición, acusaron a los activistas de Derechos Humanos de realizar una campaña contra los serbios. En varias ocasiones a lo largo del año pasado aparecieron grafitis antisemitas en el edificio del Centro de Derecho Humanitario de Belgrado, en los que se calificaba a su directora, Natasa Kandic, de "títere judía". La directora del Comité Helsinki para los Derechos Humanos, Sonja Biserko, ha sido agredida físicamente en varias ocasiones y han entrado en su apartamento. Un periódico sensacionalista de Belgrado la ha acusado de ser una espía croata. Una organización de mujeres que se opone a la intervención de Serbia en las guerras de los Balcanes, Zene u crnom (Mujeres de Negro), ha sido objeto de una investigación penal por su presunta implicación en la prostitución organizada, acusaciones que Amnistía Internacional considera clarísimamente infundadas. También se ha acosado e intimidado a periodistas, incluidos un reportero y el director del diario independiente de Belgrado Danas. La radio, televisión y sitio de Internet independiente B92, y su director y redactor jefe, Veran Matic, recibieron insultos tras la difusión del vídeo sobre el homicidio de los seis bosnios. En Vranje, en el sur de Serbia, miembros del Partido Radical Serbio supuestamente amenazaron con la violencia física a Sasa Stojkovic, de Radio OK. "Estos ataques no reciben respuesta porque las autoridades carecen de voluntad política para abordar la impunidad por los crímenes de guerra. Al mismo tiempo, el ejército y la policía están interesados en preservar la impunidad, mientras el poder judicial es débil y está sometido a influencias políticas", declaró Sian Jones. "La impunidad se afianza aún más porque las autoridades no hacen comparecer ante la justicia a las personas sospechosas de amenazar y atacar a activistas de Derechos Humanos o periodistas, incluso cuando hay datos que indican que los ataques están motivados por la discriminación nacional, étnica o religiosa o tratan de incitarlas. De hecho, en algunos casos, los miembros del Gobierno serbio se han limitado a reforzar el clima de impunidad para estos ataques." Amnistía Internacional pide a las autoridades que realicen investigaciones inmediatas, exhaustivas e imparciales sobre todos estos hechos, y que garanticen la incorporación de todos los principios contenidos en la Declaración sobre los Defensores de los Derechos Humanos de la ONU en la legislación y los mecanismos nacionales. Amnistía Internacional pide asimismo a la comunidad internacional, y en concreto a los Estados miembros del Consejo de Europa y de la Unión Europea, que expongan los motivos de preocupación de la organización en relación con los defensores de Derechos Humanos en todas las reuniones bilaterales y multilaterales pertinentes que mantengan con las autoridades serbias. |