La Jornada - Domingo 11 de diciembre de 2005

Revela general iraquí desertor
la ubicación de siete cárceles clandestinas

Pertenecen a Bagdad esos reclusorios, dice; narra "terribles" torturas a presos. Hallado muerto en Tikrit, egipcio plagiado por rebeldes; trabajaba para el ejército estadunidense. Estados Unidos admite la muerte de cuatro de sus soldados en acciones de la resistencia armada.

AFP y DPA

Bagdad, 10 de diciembre. Un general iraquí desertor, ex comandante de las fuerzas especiales del Ministerio del Interior, reveló la ubicación de siete prisiones clandestinas del Gobierno interino de Iraq en las que los carceleros "torturan" sistemáticamente a los detenidos, mientras el ejército estadunidense reconoció la muerte de cuatro soldados en actos de guerra perpetrados hoy por la resistencia en el país invadido.

El general Muntadhar Samarai, quien abandonó Iraq por temor a ser asesinado por agentes gubernamentales, hizo las revelaciones a la radio pública francesa France Inter, después de haber notificado a sus superiores -sin éxito- las prácticas que observó en interrogatorios a presuntos militantes de la resistencia armada.

Samarai denunció en particular el caso de un dirigente guerrillero llamado Najim Taji. "Pude ver las torturas terribles que sus carceleros le aplicaron. Recibió descargas eléctricas, lo flagelaron con cables y le plantaron clavos en el cuerpo", dijo el militar desertor.

Tras la denuncia internacional de torturas a prisioneros de guerra en poder de Estados Unidos en cárceles clandestinas de Europa oriental, en octubre y noviembre, el ejército de ocupación desmanteló una prisión secreta -supuestamente montada por autoridades iraquíes, al margen de los estadunidenses- en el barrio Jadriya de Bagdad, donde había ciento setenta reos, casi todos miembros de la minoría sunita, principal fuente de la resistencia armada.

Sin embargo, el general desertor dijo que ese local es sólo uno de varios que funcionan en secreto y aseguró que otros centros clandestinos de detención en Bagdad se encuentran en la Plaza Nossur, en la Puerta del Canal y en Raduanyia.

Fuera de la capital iraquí, agregó, hay locales secretos en Kut, Yussufiya y Saidiya.

En tanto, el comando militar de ocupación en la capital iraquí informó que cuatro militares del ejército estadunidense murieron en dos ataques, uno en Bagdad y otro en Yussufiya, veinte kilómetros al sur de esta ciudad.

Un quinto soldado murió producto de una crisis cardiaca, con lo que el número de decesos de la fuerza invasora llegó ya a dos mil ciento cuarenta y dos soldados en treinta y tres meses.

En otro hecho de guerra, un soldado iraquí falleció en el norte de Bagdad cuando un artefacto estalló al paso de un convoy militar.

Este sábado, mientras tanto, concluyó el plazo dado por el grupo Brigadas de las Espadas del Derecho para que la fuerza militar de ocupación libere a todos los presos iraquíes, o de lo contrario ejecutará a cuatro extranjeros plagiados hace dos semanas.

Los cuatro hombres son el británico Norman Kember, de setenta y cuatro años de edad; el estadunidense Tom Fox, de cincuenta y cuatro, y los canadienses James Loney, de cuarenta y uno, y Harmit Singh Sooden, de treinta y dos. Todos ellos trabajan para una organización no gubernamental denominada Christian Peacemaker Teams, que se ocupa de promover desde 2002 los Derechos Humanos en las cárceles de Iraq.

Mientras expiraba el plazo, fue hallado muerto en Tikrit -en el norte de Iraq- un egipcio que trabajaba para el ejército estadunidense, secuestrado el viernes anterior por la resistencia iraquí.