La Jornada - Lunes 26 de diciembre de 2005

Un dirigente indígena de Brasil,
asesinado por guardias de haciendas

El grupo étnico del líder fue desalojado hace diez días de tierras de Mato Grosso do Sul. En el año unos treinta y siete indígenas han sido ultimados, afirma consejo de misionarios.

AFP

Brasilia, 25 de diciembre. Un líder de la etnia kaiowá guaraní, desalojada hace diez días por orden judicial de una tierra en Mato Grosso do Sul, fue asesinado por presuntos guardias de haciendas, indicaron el domingo el Consejo Indigenista Misionario (CIMI) y medios de ese Estado del centro-sur de Brasil.

El dirigente, Dorvalino Rocha, se hallaba al mediodía del sábado a un costado de una carretera en la que se instaló su comunidad tras el desalojo, cuando tres personas bajaron de un automóvil y una le disparó en el pecho.

Rocha, de treinta y nueve años de edad, falleció cuando era trasladado en busca de auxilio. Formaba parte del contingente de más de quinientos indígenas que se instalaron a la vera de la carretera tras ser desalojados el 15 de diciembre de las tierras de Nhanderu Marangatu, en el municipio de Antonio Joao, cerca de la frontera con Paraguay, indicó el sitio Campo Grande News (Campo Grande es la capital de Mato Grosso do Sul).

Dichas tierras fueron declaradas áreas indígenas por el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, pero la justicia ordenó el desalojo hasta que culminara la delimitación de la zona y se indemnizara a los antiguos propietarios.

El CIMI, vinculado con la Iglesia católica, denunció la "cobardía" del atentado y pidió el "inmediato regreso de los indígenas a su territorio tradicional, del que fueron expulsados". De manera contraria, señaló, "se estará estimulando la violencia institucionalizada".

El CIMI denunció la semana pasada que una niña de dieciséis meses murió por deshidratación, debido a las condiciones de vida que enfrentó luego del desalojo.

Estadísticas dadas a conocer la semana pasada por el CIMI a AFP señalaban que en 2005 hubo treinta y siete indígenas asesinados. Así, Dorvalino Rocha debe ser la víctima número treinta y ocho.

Brasil tiene unas setecientas treinta y cuatro mil personas que se definen como indígenas (0.4 por ciento de la población total). En el país hay doscientas cinco etnias que hablan ciento ochenta lenguas diferentes.