El Mundo, 28 - XII - 2005

GISELA SEEWALD FUE DETENIDA EL LUNES

La doctora alemana acusada de torturar a menores
en Colonia Dignidad será procesada en Chile

EFE

SANTIAGO DE CHILE.- El juez chileno Jorge Zepeda prepara el procesamiento de la médica Gisela Seewald, acusada de torturar niños en la Colonia Dignidad, creada por alemanes en el sur de Chile. Seewald, de setenta y cinco años y minusválida, fue detenida el lunes y el juez dispone de un plazo de cinco días para resolver su situación procesal.

La médica fue la directora del hospital que funcionaba en el enclave, situado en las afuera de la localidad de Parral, a unos trescientos ochenta kilómetros de Santiago, y, según las fuentes, admitió haber aplicado tratos "crueles e inhumanos" a los niños del lugar.

Seewald dijo al juez que administraba somníferos y aplicaba electroshock a los menores por orden del líder de Colonia Dignidad, Paul Schaefer, quien consideraba que los niños estaban endemoniados.

Schaefer, un ex suboficial nazi que fundó la colonia en 1961, está actualmente encarcelado y procesado por violaciones de los Derechos Humanos y al menos veintiocho abusos sexuales contra niños.

La Justicia chilena ha determinado que el enclave de dieciséis mil hectáreas fue utilizado como centro de torturas por la policía secreta de Augusto Pinochet y que varios detenidos desaparecidos fueron vistos por última vez en el lugar.

Según las fuentes, los tormentos que Seewald aplicaba a los niños tenía por objetivo anular el interés sexual de los adolescentes y para ello los internaba en el hospital por periodos de uno a tres meses. El 'tratamiento' también era aplicado a los niños que se oponían a los abusos sexuales de Schaefer, dijeron las fuentes.

Seewald nació en Alemania en 1930, con el nombre de Gisela Tabea Gruhlke Hahn, estudió medicina en su país y supuestamente perdió una de sus piernas durante la Segunda Guerra Mundial. En 1987 fue procesada debido a que emitió un certificado de defunción de un menor sin realizar la autopsia, pero fue sobreseída porque el delito estaba prescrito.